Martín Hadis es escritor e investigador argentino, con formación en antropología, lingüística e informática. Estudió informática en el MIT y desarrolló una trayectoria interdisciplinaria que cruza humanidades, tecnología y pensamiento de largo plazo, con especial atención a la obra de Jorge Luis Borges y a los debates contemporáneos sobre inteligencia artificial, lenguaje y cultura.
Es autor y editor de libros de referencia en estudios borgeanos, entre ellos Memorias de Leonor Acevedo de Borges (editor e investigador) y Borges profesor (en coautoría con Martín Arias), además de Siete guerreros nortumbrios y Literatos y excéntricos, los ancestros ingleses de Jorge Luis Borges. Su trabajo combina investigación histórica, análisis literario y reflexión filosófica sobre la condición humana.
Hadis es columnista en distintos medios y participa habitualmente como analista y divulgador en temas vinculados a tecnología, IA, lenguajes y futuro cultural, aportando una mirada que integra ciencia, humanidades y perspectiva histórica.
En 2021 estuvo en el ciclo de entrevistas #TMTconversaciones, disponible entre los contenidos del canal de YouTube de Convercom.info.
-Si ponemos en una coctelera a Borges, que es motivo de algunas de tus investigaciones y de tus libros, ponemos la inteligencia artificial, ponemos los viajes espaciales, ponemos algunas de esas realidades que están en la literatura, pero que empezamos a ver presentes cada vez más en la cotidianidad, ¿qué sale?
-Creo que una gran curiosidad acerca de cuestiones fundamentales: qué es la inteligencia, qué es la esencia humana, etc. Borges hace una serie de preguntas que también se hace la inteligencia artificial, más allá de toda la parte matemática y algorítmica que tiene la IA. En el fondo, es una pregunta acerca de qué somos.
Así que creo que ese es el hilo conductor de todas estas cosas que me interesan.
-Hay o se plantea actualmente cierta rivalidad justamente entre lo que es propiamente humano, lo que distingue al ser humano, su esencia, y la tecnología como algo no solamente no humano sino anti-humano.
-Sí, es muy absurdo. En realidad yo siempre digo, el primer animal que domesticó la humanidad es al ser humano. Esa idea de volver a una especie de paraíso no tecnológico es absurda porque lo que define a la especie humana y lo que la lanzó en el curso evolutivo en el que estamos ahora, es justamente la tecnología.
Somos el primer animal que por usar la tecnología se modificó a sí mismo. La caja craneana del cerebro pudo crecer gracias a que los músculos de aquí se pudieron relajar porque empezamos a comer comida cocida. Hemos perdido también el bello corporal porque nos abrigamos. No hay retorno al paraíso natural, no existe.
Yo siempre pienso que la humanidad no se quiere hacer cargo de quién es y así a volver a algo que nunca fue. Somos una criatura artificial, por definición, y lo único que nos queda es ser responsables de eso. Hay que ser adultos. No podemos volver al jardín de infantes. Y la tecnología es parte de la adultez humana. O de esta transición, ¿no? Pero bueno, siempre va a estar con nosotros. Siempre estuvo.
-Usualmente tenés una mirada más en el largo plazo de la tecnología, histórica y también prospectiva. Hay quienes plantean en este momento y particularmente durante la pandemia una aceleración de ciertas evoluciones o ciertas tecnologías. ¿Vos ves que hay una aceleración? ¿Crees que en realidad no? ¿Cómo vemos ese tiempo? ¿Qué recortes tenemos que hacer incluso para hacer ese análisis?
-Hay varias preguntas en tu pregunta. La pandemia lo que generó es, digamos, nos llevó a todos a la virtualidad. Es una tecnología que ya existía. Nos hizo ver por ahí que podemos soltar muchos de los encuentros físicos, no todos. Pero eso tiene más que ver con un tema de adopción, más que el desarrollo.
Modestamente, personalmente, durante la pandemia yo me puse a hacer una especie de tarea benéfica. Porque me relaja, así como otra gente hace sudocu, me puse a reparar computadoras viejas que me donaban, las dejaba a punto, las aceleraba, las dejaba tuneadas a toda velocidad y después se las repartía a los pibes acá del colegio. Pero son computadoras de hace 15 años, eso es lo que te quiero decir.
No creo que el hecho de la adopción tenga que ver con un desarrollo inducido por la pandemia. Para nada. ¿Cómo hacer esos cortes? Bueno, es difícil hacerlos porque esos cortes son fáciles de hacer en retrospectiva. Es mucho más fácil vivir el medioevo que saber en qué época estamos hoy. Siempre se tratan muchas teorías de dónde estamos parados hoy.
Incluso en largo plazo. A veces yo pienso eso dentro de 10.000 años, cómo será el punto donde estamos. Por ahí queda agrupado con el Paleolítico. No, qué sé yo, estoy pensando en el aire, pero ponen que la gente se deja de morir en un punto. Inventamos algo para que la gente no se muera más. Cosa que de acá a varios miles de años ya no es para nada descabellado. La historia se va a partir en dos, más allá de las computadoras y todo.
No sé, depende, qué sé yo. Además no va a haber un futuro, va a haber muchos, como dice Borges.
Creo que lo que está pasando es que ha habido muchos desarrollos en distintas ramas y ahora se están potenciando entre sí. Cosa que vengo diciendo hace una década, más o menos, que iba a pasar eso. Por un lado tenés biotecnología, por el otro lado tenés informática, por el otro lado tenés avances en fusión nuclear.
Había un montón de cosas muy desarrolladas que de repente los avances en informática y en poder de cálculo y computación están permitiendo romper barreras que hasta ahora impedían eso. Así que estamos viendo eso, cómo se fusionan un montón de campos diferentes y producen una serie de avances que ya potencialmente existían, pero bueno, se están potenciando entre sí.
-¿Qué tecnologías que ya están presentes hoy el público promedio no las está viendo, no las escuchó mencionar y son muy relevantes?
-Haces buenas preguntas, sos un excelente periodista. Mirá, yo no sé si son nombres. En realidad, yo te voy a decir lo que pasó con la Inteligencia Artificial, por ejemplo.
Redes Neuronales era una de las ramas de Inteligencia Artificial, una sola de las ramas. Ahora creció bestialmente y todo lo demás ha quedado, había como seis o siete maneras de hacer distintas cosas con Inteligencia Artificial. Y una de ellas era Redes Neuronales, pero no hacía mucho progreso, tenía muchas limitaciones, de repente se desarrollaron ciertas estructuras y eso explotó.
Explotó hasta opacar todo, porque es muy aplicable y anda excelente, tiene sus limitaciones, con lo cual yo no creo que se trate de que los próximos avances sean, puede ser, no voy a decir que no, pueden ser cosas a las cuales ni tengamos nombre, pero probablemente es una subrama a la que ahora no le damos ninguna importancia.
Por un lado, creo que también hay avances promisorios juntando las dos maneras de hacer Inteligencia Artificial, usando Redes Neuronales y combinando eso con las viejas estructuras de datos que ahora han quedado un poco de coté. Yo creo que esas combinaciones pueden andar.
Por el otro lado, voy a insistir en esto, Redes Neuronales es un eufemismo, es un apodo que le ponemos, en realidad ni siquiera entendemos cómo funciona una sola neurona, con lo cual a medida que vayamos entendiendo bien cómo funciona el cerebro, vamos a poder mejorar nuestros modelos y van a mejorar nuestros sistemas de Inteligencia Artificial, eso es seguro.
Digamos, una neurona de una Red Neuronal Artificial, que no existe como una neurona física, es una estructura de datos, pero de todas maneras, la capacidad que tiene es un millonésimo de la que tiene una neurona de verdad. Así que hay mucho para hacer por ese lado.
-Y toda la evolución de estas tecnologías, esa integración entre tecnologías o ramas que ahora van por separado, seguramente va a tener muchos impactos. Alguna vez te leí algún hilo de esos buenísimos que hacés en Twitter (X) referido a los idiomas, y a esta posibilidad de que a lo mejor no sea tan necesario estudiar idiomas, o no al menos para comunicarse, tal vez por otros motivos, culturales o ideológicos, o para conocer otras cosas ¿Eso es posible?
-Sí, eso creo que es bastante probable. Creo que la traducción automática va a ser cada vez más fluida, va a ser cada vez mejor. Y sí, yo hice un hilo diciendo eso. Bueno, vos sabés que a mí me encanta estudiar idiomas, y sigo sumándolos, y bueno, ya superé la docena, y no sé ni por dónde ando, debo andar por el idioma número 15 o algo así, la verdad que no sé.
Pero a veces pienso que estoy haciendo como hacían los monjes copistas de la Edad Media, que hacían los libros iluminados, y con mucho esfuerzo copiaban cada página, despacito, y hacían un ejemplar cada 20 años, laboriosamente, y ahora apretás un botón en un editorial y salen 3000 en un minuto, y mejores. Con lo cual, sí, lo más probable es que haya traducción automática. Ya hay prototipos, andan bien, digamos.
Por ahí haga falta, como te decía, un par de generaciones más de redes neuronales para que mejoren. Pero igual hay traductores, yo te digo, yo mismo, hay muchos textos míos que los escribo en distintos idiomas para distintos países, y a veces estoy usando traductores automáticos y pasé de ser traductor a cosmiatra. Agarro el texto que ha traducido un traductor automático y después refino unas partes, pero el 85% del trabajo ya está hecho.
Así que ya está sucediendo eso, y sí, eventualmente creo que no va a haber necesidad de aprender los idiomas de la manera que los aprendemos hoy.
-¿Cuánto de todo esto que hemos conversado en estos pocos minutos, vinculado a tecnología, a su impacto en la vida de las personas, en la investigación sobre el futuro y también sobre el pasado, debería enseñarse en los colegios, y cómo?
-Bueno, voy a decir algo, contradiciendo un poco lo anterior, creo que va a ser fácil comunicarse entre idiomas que no se hablan, pero de todas maneras, aprender un idioma no es sólo repetir palabras, sino entender una cultura. Y creo que en ese sentido es necesario seguir aprendiendo idiomas.
Te digo más, yo cuando veo que en algunos colegios ahora se puso de moda enseñar chino, me parece excelente, pero digamos, los chinos tardan 20 años en aprender chino. Y bueno, tenés que aprender, a mí me pasó, cuando aprendí alemán me estaba aprendiendo nuevas etiquetas para conceptos que ya conozco. Cuando aprendí japonés, tenía que aprender conceptos que eran ajenos, completamente diferentes, otra manera de ver el mundo.
En ese sentido, creo que aprender idiomas es necesario, y creo que habría que romper el canon. A propósito, yo dejé el latín y el griego para el final de mi lista. Porque, primero, ya lo conté de los idiomas occidentales, y segundo, están como idealizados. Yo lo que quería es romper el canon de los idiomas. Porque está el canon, tenés que saber inglés, por ahí francés, un poco de alemán, italiano, portugués, portugués, castellano, etc pertenecen a la misma familia, es trampa.
Creo que habría que aprender un idioma aborigen australiano, después, no sé, finlandés, un poco de japonés, y por ahí sí después otros idiomas. Bueno, qué sé yo, hay que ver si estás buscando ese grado de expansión lingüística, pero por lo menos lo suficiente de esos idiomas como para que a la gente le abra la cabeza.
Porque realmente portugués, italiano, castellano… está sintonizando a la misma radio con un poquito de dial de diferencia. ¿Y qué se debería enseñar? Más que nada sacarse, como te digo, cánones de encima, presupuestos de encima, porque lo que caracteriza a esto, estamos en una etapa de inmenso cambio, es completamente anómalo lo que está pasando ahora. O sea, donde el 99.99% de existencia en la humanidad, los nietos vivían en el mismo mundo que los abuelos, idéntico, y sabían que sus nietos iban a vivir en exactamente el mismo mundo.
Ahora se está dando un grado de transformación vertiginosa, que no se ha dado en la historia de la biología en la Tierra directamente, esto va más allá de la humanidad. Así que, no sé, por un lado yo haría eso, enseñaría un poco de antropología, explicaría qué somos para descontextualizar, así la gente no cree que los problemas sindicalistas de la Argentina están embebidos en la textura del cosmos. Ayudaría a ponerlos en perspectiva.
Daría eso, perspectiva. Y no me quedaría con cánones. No son ideas, son meta-ideas las que te estoy diciendo.


Hacé tu comentario