En una maniobra que pone fin a un lustro de tensiones legales y disputas geopolíticas, TikTok ha evitado oficialmente una prohibición a nivel nacional en los Estados Unidos: el presidente Donald Trump anunció que se ha alcanzado la resolución final mediante la creación de TikTok USDS Joint Venture LLC, una entidad independiente con mayoría de capital estadounidense que operará bajo estrictas salvaguardas de seguridad nacional. La información fue confirmada por TikTok mediante un comunicado en el que ageegó que «las garantías proporcionadas por la empresa conjunta también cubrirán a CapCut, Lemon8 y una cartera de otras aplicaciones y sitios web en los Estados Unidos».
Bajo la nueva estructura, la empresa matriz china ByteDance limitará su participación a un 19,9%, perdiendo toda autoridad en la toma de decisiones sobre políticas de contenido y seguridad. La empresa conjunta TikTok USDS cuenta con tres inversores gestores: Silver Lake, Oracle y MGX, cada uno con una participación del 15 %.
Completan el consorcio de inversores: Dell Family Office, la firma de inversión de Michael Dell, fundador, presidente y director ejecutivo de Dell Technologies; Vastmere Strategic Investments, LLC, filial de Susquehanna International Group, LLP; Alpha Wave Partners; Revolution; Merritt Way, LLC, controlada y gestionada por socios de Dragoneer; Via Nova, filial de General Atlantic; Virgo LI, Inc., brazo inversor de una fundación fundada por Yuri y Julia Milner en apoyo a la ciencia; y NJJ Capital, la oficina familiar de Xavier Niel, empresario francés pionero en telecomunicaciones.

«He salvado TikTok para 200 millones de estadounidenses»
El presidente Trump, que en septiembre de 2025 firmó la orden ejecutiva que sentó las bases de este pacto, celebró el resultado a través de la red Truth Social. «He ayudado a salvar TikTok. Ahora será propiedad de un grupo de grandes patriotas e inversores estadounidenses y será una voz importante», afirmó Trump. El mandatario también agradeció al presidente chino Xi Jinping por su disposición para aprobar esta estructura, que garantiza que los datos de los ciudadanos de los Estados Unidos permanezcan fuera del alcance de gobiernos extranjeros.
La empresa conjunta, construida sobre la base de la organización TikTok US Data Security (USDS), operará como una entidad independiente gobernada por la siguiente junta directiva de siete miembros, de mayoría estadounidense:
- Shou Chew, director: director ejecutivo de TikTok, donde lidera los negocios y la estrategia globales de la empresa.
- Timothy Dattels, director: asesor sénior de TPG Global, donde anteriormente se desempeñó como socio, presidente de TPG Asia y miembro del comité ejecutivo de la firma.
- Mark Dooley, director: director general de Susquehanna International Group, empresa a la que se incorporó en 1987 como uno de los primeros empleados. Forma parte del comité de dirección de la empresa, supervisando sus operaciones comerciales globales.
- Egon Durban, director: codirector ejecutivo de Silver Lake, empresa a la que se incorporó en 1999 como socio fundador. Forma parte de varias juntas directivas de empresas del portafolio de Silver Lake, como Dell Technologies, Qualtrics, TKO Group, Unity y Waymo.
- Raúl Fernández, consejero independiente y presidente del Comité de Seguridad: es presidente y director ejecutivo de DXC Technology y miembro de su junta directiva. Aporta más de tres décadas de experiencia en la intersección de la tecnología, el riesgo y la seguridad nacional.
- Kenneth Glueck, director: vicepresidente ejecutivo de la Oficina del Director Ejecutivo de Oracle, donde asesora al director ejecutivo sobre estrategia global, negocios, fusiones y adquisiciones, tecnología, políticas y asuntos regulatorios, y dirige Asuntos Corporativos Globales y Comunicaciones Corporativas Globales.
- David Scott, director y Comité de Seguridad: es director de estrategia y seguridad en MGX, donde trabaja en estrecha colaboración con el liderazgo del fondo para establecer la dirección estratégica de MGX, incluida la supervisión de la gobernanza de los riesgos de seguridad y protección asociados con las tecnologías de IA emergentes.
La empresa conjunta estará dirigida por Adam Presser, nombrado hoy director ejecutivo por la Junta Directiva como una de sus primeras decisiones. Anteriormente, ocupó cargos en TikTok USDS, TikTok y WarnerMedia. A él se unirá Will Farrell como director de seguridad, a cargo de la supervisión de la privacidad de los datos y ciberseguridad. Anteriormente, ocupó cargos en TikTok USDS, TikTok y Booz Allen Hamilton.
Los pilares técnicos del acuerdo, según el comunicado oficial, incluyen:
- Certificaciones Federales: el programa de ciberseguridad se regirá por los estándares del NIST (800-53) y las normativas de la agencia CISA.
- Protección Algorítmica: el algoritmo de recomendación será reentrenado y probado exclusivamente con datos de usuarios de EE. UU. dentro de la infraestructura de nube segura de Oracle.
- Alcance de las Apps: el acuerdo no sólo protege a TikTok, sino que las salvaguardas se extienden a otras aplicaciones populares de la cartera como CapCut y Lemon8.
- Interoperabilidad: aunque la gestión de datos es local, la app mantendrá una «experiencia global», permitiendo que los creadores estadounidenses sigan siendo descubiertos internacionalmente.
Cinco años de gestación
El camino hacia esta resolución comenzó en 2020, cuando la primera administración de Trump identificó a la plataforma como un riesgo para la seguridad nacional estadounidense. En enero de 2025, la Corte Suprema de los Estados Unidos confirmó la validez de la ley aprobada por el Congreso y firmada por el presidente Joe Biden en abril de 2024, que exigió que la empresa china ByteDance que venda la red social o enfrente la prohibición de la app dentro del territorio estadounidense.
Este acuerdo anunciado hoy es un capítulo fundamental en la guerra comercial y tecnológica entre Washington y Pekín. En un contexto de competencia feroz por la supremacía en semiconductores e inteligencia artificial, Estados Unidos parece haber logrado un modelo de «desacoplamiento controlado». Al forzar la creación de esta joint venture, Washington sienta un precedente: las plataformas extranjeras sólo pueden operar si ceden el control de su infraestructura crítica. Pekín, al permitir la cesión, reconoce que el acceso al mercado estadounidense es demasiado valioso para perderlo, incluso a costa de compartir su tecnología más preciada.
Texto elaborado con la herramienta de IA Gemini 3 con supervisión humana


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