El lunes 2 de marzo, en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura porteña, el jefe de Gobierno Jorge Macri incluyó a la inteligencia artificial generativa entre los ejes de su agenda educativa.

«Somos la primera ciudad de América Latina en lograr que más de 7000 docentes tengan acreditación internacional en Google Gemini, y garantizar acceso a herramientas de inteligencia artificial a todos los alumnos de primaria y secundaria. Además, abrimos el primer centro Tumo de la región, un modelo educativo de éxito internacional, con más de 5500 chicos haciendo programación, animación, diseño, música y robótica, ya funciona el primer centro en Barracas, y este año vamos a abrir dos más, uno en Chacarita y otro en Núñez», afirmó Macri.

Según la comunicación oficial del Gobierno porteño, Gemini se habilitó para alumnos de escuelas estatales de nivel primario a través de un “entorno educativo seguro” dentro de Google Workspace for Education, usando cuentas institucionales @alu.bue.ar. La Ciudad indicó que la medida amplía una política iniciada en 2025 en secundarias estatales y que se apoya en un plan de formación docente. En paralelo, el Ejecutivo porteño sostuvo que la herramienta incorpora filtros y políticas reforzadas para menores y que los datos de estudiantes “no se utilizan para entrenar modelos públicos” de inteligencia artificial.

El anuncio activó el debate habitual cuando sistemas educativos adoptan plataformas de grandes tecnológicas:

  • Datos personales de menores y trazabilidad del uso: especialistas y actores políticos plantean dudas sobre cómo se audita el flujo de datos, qué registros se generan y qué controles externos existen sobre cuentas y actividad de alumnos y docentes.
  • Evidencia pedagógica y evaluación independiente: también se discutió si hay respaldo empírico suficiente para escalar IA generativa en primaria y qué indicadores se usarán para medir impacto, riesgos y efectos no deseados.
  • Dependencia de un proveedor (y posible bloqueo tecnológico): la integración dentro de Google Workspace tiende a consolidar un ecosistema donde contenidos, comunicaciones y prácticas escolares se vuelven crecientemente dependientes de una misma infraestructura privada.

Ante el debate, la ministra de Educación de la ciudad, Mercedes Miguel, respondió en la red social X: «En la Ciudad de Buenos Aires la IA no se improvisa: forma parte de un plan estratégico de alfabetización digital dentro de Buenos Aires Aprende. Se introduce de manera gradual, guiada y con protocolos escritos para cada docente. Se incorpora recién en los últimos grados de primaria, no a los seis años. Pero antes que la IA, están los cimientos: Lengua, Matemática y bienestar socioemocional. Esa es la base. Y acá el propio estudio del MIT que citás nos da la razón: los estudiantes que primero aprendieron sin asistencia y luego utilizaron IA obtuvieron mejores resultados que el resto. Exactamente eso hacemos: primero los fundamentos, después la herramienta. Todo lo que Suecia hoy intenta recuperar, en CABA es prioridad. Fuimos pioneros en retirar los celulares de las aulas. Imprimimos y distribuimos 360.000 manuales de Lengua y Matemática. Las últimas evaluaciones muestran mejoras históricas en los aprendizajes fundacionales. Formamos ya a 40.000 docentes en el uso pedagógico de la tecnología. Creamos marcos, protocolos y desarrollo profesional antes de poner cualquier herramienta en manos de los estudiantes. La IA sin docentes preparados es un riesgo; con ellos, es una oportunidad».

En términos más amplios, el anuncio de Macri se inscribe en una tendencia global: el pasaje de “usar software” a organizar procesos educativos sobre plataformas que concentran identidad digital, comunicaciones, almacenamiento, analítica y -cada vez más- automatización e IA. La literatura académica sobre platform pedagogies en entornos como Google Classroom describe cómo estas infraestructuras reconfiguran prácticas y gobernanza escolar, y organismos internacionales han sistematizado marcos para mapear la plataformización educativa y sus impactos.



El antecedente de Vicente López

La incorporación de herramientas de Google en el sector público educativo tiene un antecedente directo en Vicente López, municipio bonaerense que Jorge Macri gobernó antes de llegar a la Ciudad. Allí, la Escuela Primaria Municipal Manuel Dorrego fue presentada por el municipio como la primera escuela pública Google Reference del país: el proceso de certificación se inició en 2019 e incluyó la incorporación de Chromebooks, uso de herramientas de Google y capacitación docente.

En concreto, como parte de este proyecto se incorporaron 120 computadoras Chromebook, herramientas de Google y se capacitó a los docentes de la institución para estar preparados ante este cambio.

Años después, el propio municipio comunicó la ampliación de acuerdos y certificaciones, en el marco de un posicionamiento como Distrito Google.


Jorge Macri, entonces intendente de Vicente López, con su sucesora en ese cargo, Soledad Martínez, en la «escuela Google» Manuel Dorrego

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