La inteligencia artificial es la infraestructura transversal que modifica las cadenas de valor de las industrias culturales y creativas. Bajo esa premisa, el Global Creative Economy Council (GCEC), una red internacional integrada por académicos, inversores, responsables de políticas públicas y referentes de las industrias creativas de cinco continentes, presentó A Global AI Agenda for the Cultural and Creative Industries, un documento que propone una agenda internacional de once acciones para orientar políticas públicas sobre IA en sectores como medios, música, audiovisual, artes visuales, patrimonio, diseño, videojuegos y edición.
El informe fue elaborado por el Creative Industries Policy and Evidence Centre (Creative PEC) junto con el British Council y parte de un diagnóstico central: la irrupción masiva de modelos generativos y grandes modelos de lenguaje aceleró transformaciones globales para las que todavía no existen respuestas regulatorias coordinadas. El texto advierte que los países están reaccionando de manera fragmentada, con marcos normativos inconsistentes y riesgos de “arbitraje regulatorio” entre jurisdicciones.
El documento retoma y actualiza una agenda previa publicada en 2021 por el entonces PEC International Council, enfocada en el desarrollo de las industrias culturales y creativas tras la pandemia. Ahora, el foco se desplaza específicamente hacia los efectos económicos, regulatorios y culturales de la IA generativa.
Uno de los ejes principales es la formación. El GCEC propone inversiones sostenidas en capacidades de IA para artistas, creadores y trabajadores culturales, con programas específicos según sector -música, audiovisual, patrimonio, artes visuales o publishing– y una lógica de capacitación continua. También plantea integrar disciplinas artísticas y ciencias computacionales dentro de esquemas educativos interdisciplinarios.
En paralelo, el informe impulsa políticas de alfabetización en IA para el público general y para funcionarios públicos. Entre las prioridades aparecen la capacidad de identificar contenidos manipulados o generados por IA, comprender riesgos sobre privacidad y entender cómo funcionan los sistemas algorítmicos que intervienen en la distribución cultural y mediática.
Otro capítulo central está dedicado a propiedad intelectual. El consejo propone mecanismos claros de autorización y licenciamiento para entrenamiento, grounding y fine-tuning de modelos de IA utilizando contenidos creativos. También recomienda imponer obligaciones de transparencia sobre qué materiales fueron utilizados para entrenar sistemas generativos y avanzar en esquemas de etiquetado de contenidos sintéticos.
El texto además reconoce que la IA modifica las dinámicas económicas del sector creativo y pide adaptar instrumentos de financiamiento e incentivos fiscales para startups y emprendimientos culturales basados en IA. En lugar de promover únicamente automatización, el documento sugiere priorizar herramientas que amplíen capacidades creativas humanas.
La agenda también incorpora cuestiones vinculadas a derechos humanos y diversidad cultural. El GCEC advierte sobre sesgos estructurales en modelos de IA, baja representación lingüística y riesgos de invisibilización de culturas locales o minoritarias. En ese contexto, propone políticas para fortalecer contenidos locales, promover participación de grupos subrepresentados y proteger expresiones indígenas frente a usos extractivos de datos culturales.
En materia regulatoria, el informe plantea reforzar mecanismos contra deepfakes, clonación de voces, imitaciones de estilo y otros usos no autorizados de identidad digital. También sostiene que los usuarios deben poder distinguir claramente entre contenidos humanos, híbridos y completamente sintéticos.
Otro de los aportes del documento es el vínculo entre IA e infraestructura. El consejo sostiene que las desigualdades entre Norte y Sur Global, y entre grandes ciudades y regiones periféricas, pueden concentrar capacidades creativas basadas en IA en pocos territorios. Por eso recomienda políticas de conectividad, acceso a capacidad de cómputo y fortalecimiento de soberanía tecnológica mediante modelos abiertos e interoperables.
La agenda también incorpora el impacto ambiental de la IA. El texto pide desarrollar indicadores internacionales para medir consumo energético, uso de agua y minerales críticos, y promover modelos más pequeños y especializados, además de infraestructura compartida que reduzca duplicación de recursos computacionales.
En el plano institucional, el GCEC propone fortalecer la investigación sobre IA en industrias creativas, desarrollar métricas comparables entre países y generar mecanismos permanentes de intercambio internacional de conocimiento. También reclama coordinación entre agendas culturales, digitales, educativas y laborales, y una mayor participación del sector creativo en el diseño de políticas tecnológicas.
El documento fue coordinado por Octavio Kulesz, editor y experto argentino vinculado a Unesco, director de la Editorial Teseo, quien aparece como lead author del informe y miembro del Global Creative Economy Council en representación de Argentina e Italia.
En una publicación en LinkedIn tras el lanzamiento, Kulesz sostuvo: “La IA es una de las tecnologías más transformadoras de la historia y todavía estamos apenas al comienzo. Para las industrias culturales y creativas trae oportunidades extraordinarias, pero también riesgos importantes. Por eso hace falta actuar rápido y globalmente”.
Allí explicó que la agenda busca ofrecer una referencia útil para gobiernos, profesionales culturales y público general, y destacó el trabajo colaborativo realizado dentro del GCEC AI Lab junto con Kelly Wilhelm, Pearl Wang, Eduardo Saravia Díaz y Karen Brodie.
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