La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) lanzó el 12 de mayo en Ankara, durante el Global Symposium for Regulators (GSR-26), la herramienta Global Economic Model and Study (GEMS) Tool for Digital Infrastructure Deployment, una plataforma de modelización económica diseñada para ayudar a gobiernos, reguladores y operadores a convertir metas de conectividad en planes de inversión concretos y financieramente viables.
El desarrollo fue realizado por Telecom Advisory Services para la UIT y apunta a uno de los principales desafíos de política pública del sector: cómo financiar la expansión de infraestructura digital en zonas rurales, suburbanas y de baja rentabilidad económica. Según el informe, la herramienta permite estimar inversiones necesarias, retornos privados y sociales, y el impacto de reformas regulatorias o mecanismos de subsidio sobre la viabilidad de los despliegues.
El documento sostiene que todavía existen 2200 millones de personas sin acceso a Internet en el mundo y que la brecha sigue siendo especialmente marcada entre áreas urbanas y rurales: el 85% de la población urbana está conectada frente al 58% de la población rural.
“GEMS ofrece una plataforma cuantitativa para el desarrollo de estrategias digitales y busca ayudar a los países a cerrar la brecha digital transformando metas aspiracionales en planes de inversión financieramente viables para alcanzar una conectividad universal y significativa”, señaló el argentino Raúl Katz, presidente de Telecom Advisory Services, la firma que desarrolló la herramienta para la UIT.
“El modelo entrega resultados específicos por país y región, estimando necesidades de inversión y los retornos privados y sociales esperados del despliegue de infraestructura digital, además de modelar cómo las reformas regulatorias, los mecanismos de financiamiento y las externalidades intersectoriales pueden reducir la carga de inversión”, agregó.
Una plataforma para negociar inversiones
La UIT define a GEMS no sólo como una herramienta técnica sino también como un “instrumento diplomático” para facilitar negociaciones entre gobiernos, bancos multilaterales, fondos soberanos, operadores y otros ministerios vinculados a educación, salud o finanzas.
El modelo busca responder una pregunta central: cuánto capital hace falta para alcanzar metas nacionales de conectividad y bajo qué condiciones regulatorias o financieras esas inversiones pueden resultar sostenibles.
Para eso, la plataforma trabaja sobre cuatro grandes módulos:
- datos de entrada sobre contexto económico, regulatorio y tecnológico;
- modelos econométricos de inversión y cobertura;
- cálculo de retorno privado y social;
- simulaciones “what if” para evaluar escenarios regulatorios o de subsidios.
La herramienta contempla despliegues de FTTH, 4G, 5G y conectividad satelital, incluyendo servicios LEO tanto en modalidad mayorista como minorista.

El foco: transformar metas aspiracionales en planes financiables
El informe recuerda que la UIT fijó como objetivo lograr conectividad universal y asequible hacia 2030, una meta que requerirá inversiones globales estimadas entre US$ 2,6 y US$ 2,8 billones.
En ese contexto, GEMS fue diseñado para pasar de los objetivos políticos a escenarios financieros concretos. La plataforma estima:
- cuánto debe invertirse por región y tecnología;
- qué impacto tendrá la infraestructura sobre adopción y velocidades;
- qué retorno obtendrán los operadores;
- y qué efectos macroeconómicos generará el despliegue sobre el PBI y distintos sectores productivos.
El sistema utiliza modelos econométricos construidos sobre una muestra de 109 países y analiza variables como densidad poblacional, competencia de mercado, precios, cobertura, velocidad, adopción y marcos regulatorios.
Regulación, subsidios y compartición de infraestructura
Uno de los ejes centrales del informe es que muchos proyectos de conectividad generan beneficios económicos y sociales positivos pero no son rentables bajo las condiciones regulatorias actuales.
Por eso, GEMS incorpora simulaciones para medir el impacto de políticas como:
- compartición obligatoria de infraestructura;
- trading secundario de espectro;
- fondos de servicio universal;
- subsidios a dispositivos y tarifas;
- aportes de otros sectores económicos beneficiados por la digitalización.
La herramienta también incorpora variables regulatorias específicas como neutralidad tecnológica, licencias, calidad de servicio, interconexión, portabilidad numérica y obligaciones de acceso abierto.

Ghana: el caso piloto que expone el problema de rentabilidad
El informe presenta estudios piloto en Ghana, Guatemala y Arabia Saudita para validar el modelo.
En el caso de Ghana, la simulación plantea expandir 5G y FTTH hacia áreas urbanas y suburbanas y complementar zonas rurales con conectividad satelital LEO. El modelo proyecta mejoras significativas en velocidad y adopción, junto con un impacto positivo sobre el PBI y sectores como comercio, manufactura, finanzas y tecnología.
Sin embargo, bajo las condiciones regulatorias actuales, el retorno para los operadores resulta negativo. Según el estudio, la inversión sólo se vuelve viable si se combinan reformas regulatorias, subsidios públicos y mecanismos de cofinanciamiento multisectorial.
Entre las medidas sugeridas aparecen la habilitación del mercado secundario de espectro, la compartición de infraestructura y aportes económicos de sectores beneficiados por la conectividad, como comercio y servicios financieros.

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