La plataforma Netflix anunció la adquisición de los derechos de transmisión en México de la Copa Oro y de las Finales de la Liga de Naciones de Concacaf, en un acuerdo por cuatro años que abarca las ediciones 2027 y 2029 de ambos torneos. Se trata de dos de las principales competencias de selecciones nacionales masculinas de la región, que incluyen la participación de México.
El convenio, cuyo monto involucrado no fue informado, establece que la plataforma será la ventana exclusiva en ese país para estos campeonatos. Las Finales de la Liga de Naciones 2027 -que incluyen semifinales, partido por el tercer puesto y final- se disputarán en marzo de ese año en el SoFi Stadium de Los Ángeles, mientras que la Copa Oro se jugará en junio con 16 selecciones participantes.
Este acuerdo representa el primer ingreso de Netflix a la transmisión de fútbol en vivo con derechos territoriales específicos en América Latina. Hasta ahora, sus experiencias deportivas en la región estaban vinculadas a eventos con distribución global. También es la primera vez que la compañía adquiere derechos de torneos de selecciones con potencial de audiencias masivas en un mercado local.
En términos de estrategia, Netflix viene construyendo un portafolio deportivo basado en eventos de alto impacto y derechos selectivos, priorizando el «deporte-entretenimiento» sobre la adquisición de ligas completas. Entre sus hitos más recientes destaca el acuerdo multianual con la NFL para transmitir partidos especiales en el día de Navidad y el histórico contrato global con la WWE por más de US$ 5.000 millones a diez años para emitir el programa semanal Raw a partir de 2025.
A esta estructura se suman eventos únicos diseñados para captar audiencias masivas en vivo, como la pelea de boxeo entre Jake Paul y Mike Tyson, y exhibiciones propias como The Netflix Slam (tenis) o The Netflix Cup (golf). De esta manera, la plataforma utiliza el deporte como un generador de eventos globales momentáneos que complementan su oferta de documentales deportivos, sin comprometerse con los calendarios extensos de las ligas tradicionales.
Desde la compañía, Carolina Leconte, vicepresidenta de Contenido para México y Adquisiciones para Latinoamérica, señaló que la apuesta por eventos en vivo busca “conectar con las pasiones” de la audiencia local, con el fútbol como eje. Por parte de Concacaf, su secretario general Philippe Moggio indicó que el acuerdo apunta a ampliar el acceso a las competencias a través de nuevas plataformas.
El movimiento se produce en un contexto de creciente competencia por los derechos deportivos entre plataformas digitales, que incluye la irrupción de YouTube en la transmisión del próximo mundial de fútbol, que también estará en Disney +. En México, otros actores ya avanzaron en esa dirección: Amazon, a través de Prime Video, firmó en 2024 un acuerdo con el Club Deportivo Guadalajara para transmitir sus partidos como local en la Liga MX durante cuatro años, en una operación que desplazó a la televisión tradicional.
A nivel global, el segmento muestra expansión. Estimaciones de consultoras privadas ubican el mercado de contenidos deportivos en streaming en US$ 33.930 millones en 2024, con proyección de alcanzar US$ 68.300 millones hacia 2030, mientras que el mercado total de transmisiones en vivo podría superar los US$ 345.000 millones en el mismo período.

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