Telecentro concretó la compra de iPlan por unos US$260 millones, en una de las operaciones más importantes del mercado argentino de telecomunicaciones desde la adquisición de Telefónica Argentina por parte de Telecom en US$ 1245 millones. La transacción, que había trascendido a fines de agosto, fue confirmada oficialmente este 8 de octubre y permitirá a la compañía controlada por Alberto Pierri ampliar su infraestructura, expandirse hacia nuevas ciudades y fortalecer su presencia en el negocio corporativo.

La operación también tiene una particularidad: Telecentro e iPlan continuarán funcionando como empresas independientes, conservando sus marcas, estructuras de dirección y posicionamientos comerciales. No se prevén modificaciones inmediatas en las prestaciones para los clientes.

En una entrevista publicada por Infobae, Pierri confirmó que ambas compañías mantendrán sus actuales conducciones y dejó abierta la posibilidad de incrementar las inversiones en iPlan.

La adquisición se financió principalmente mediante un préstamo sindicado en pesos a cinco años de ICBC, Galicia y Santander, según la información difundida originalmente por Infobae. Con el nuevo activo, la facturación conjunta de ambas compañías se aproximaría a los US$ 750 millones anuales.

Pero la trascendencia de la operación excede el negocio de la conectividad fija. Telecentro continúa sin conseguir el recurso que necesita para completar su transformación en un operador convergente: espectro radioeléctrico para prestar telefonía móvil con infraestructura propia.

La compra de iPlan no resuelve esa limitación, pero agrega nuevos argumentos económicos, tecnológicos y competitivos al reclamo que Pierri sostiene desde hace años.

«Somos una empresa familiar. La fundé hace 36 años, en julio de 1990. Todos estos años crecimos según las posibilidades del mercado, pero con inversión permanente. Pasamos por la puerta de 6 millones de hogares. Durante el gobierno de Macri invertimos US$ 820 millones y ahora estamos con un plan de otros US$ 400 millones para migrar toda nuestra red a fibra óptica. iPlan es una empresa más chica, de capitales argentinos, que tiene 26 años. Además de estar en CABA, tiene presencia en Córdoba, Rosario y Tucumán, con una red de 1 millón de hogares pasados. Es bastante más chica que nosotros, pero tiene un perfil muy dinámico e innovador, desarrolló una marca premium para internet residencial y se consolidó en el segmento empresarial», dijo Pierri en la entrevista con Infobae, donde también dijo que su empresa intentó adquirir Telefónica Movistar de Argentina y Metrogas.

«Quisimos comprar Telefónica también, pero ocurrió algo que, bueno, algún día se sabrá qué pasó (…) Fue una decisión muy política en la que intervino incluso el gobierno de Pedro Sánchez [presidente de España] Sánchez le dio directivas a Marc Murtra, presidente de Telefónica sobre qué tenía que pasar. Su mujer es militante activa de Sánchez», dijo. Sobre Metrogás, afirmó: «Nos interesaba mucho porque el despliegue de Metrogas está en la misma zona que Telecentro. Nos pareció que podía ser estratégico para generar sinergias. Entramos segundos: se la otorgaron a otro grupo», en referencia a la empresa integrada por José Luis Manzano y Mauricio Filiberti.

Dos redes y dos negocios complementarios

La lógica industrial de la adquisición está principalmente en la complementariedad de ambas empresas.

Telecentro construyó su escala fundamentalmente en el mercado residencial, con una fuerte concentración de infraestructura en el Área Metropolitana de Buenos Aires. iPlan, en cambio, desarrolló durante más de 26 años una posición relevante en el segmento corporativo y extendió sus redes de fibra óptica hacia otras grandes ciudades.

En el comunicado que confirmó la operación, Fernando Herrera, CEO de Telecentro, destacó la incorporación de infraestructura, servicios y capacidades tecnológicas, así como el valor de la marca iPlan y de su equipo profesional. «Esta operación fortalece nuestra presencia incorporando infraestructura, servicios y la fortaleza de la marca iPlan. En su equipo y en su posicionamiento encontramos un activo clave para nuestro plan de expansión: vamos a sumar capacidades de red para potenciar la llegada a más hogares y empresas, cuidando y consolidando lo que iplan* construyó exitosamente durante todos estos años”, afirmó.

Por su parte, Pablo Saubidet, cofundador de iPlan, señaló que la integración a un grupo de mayor escala permitirá acceder a recursos adicionales y profundizar el desarrollo de los segmentos residencial premium y de pequeñas y medianas empresas. «Con esta operación iPlan accederá a una nueva escala y a mayores recursos que le permitirán profundizar el liderazgo alcanzado en los segmentos residenciales premium y de las pymes, ambos complementarios a los que han sido foco de Telecentro”, dijo Saubidet.

iPlan fue fundada en 1999 por Saubidet, Daniel Nofal y George Stewart, tres ejecutivos provenientes de Cablevisión. Su infraestructura incluye una red subterránea de fibra óptica, con más de un millón de hogares pasados y presencia en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Tucumán.

Además del acceso residencial mediante FTTH, ofrece conectividad corporativa, servicios de tecnologías de la información, soluciones de nube, ciberseguridad y data centers.

En 2025 registró ingresos estimados en US$130 millones, con una penetración cercana al 11% en el negocio residencial y del 17% en el corporativo.

Telecentro, por su parte, supera los seis millones de hogares pasados, tiene una penetración cercana al 30% y registró ingresos superiores a US$600 millones anuales.

La combinación de ambas empresas permite ampliar la escala económica y geográfica sin necesidad de construir desde cero toda la infraestructura. También acelera la presencia de Telecentro en el mercado empresarial, donde históricamente tuvo una participación menor que en el residencial.

Para Pierri, iPlan es una compañía de menor tamaño, pero con una fuerte capacidad de innovación, una marca premium y una posición consolidada entre las empresas.

Dos empresas y dos marcas, sin fusión operativa

Uno de los aspectos más relevantes de la adquisición es la decisión de mantener diferenciadas ambas organizaciones. En lugar de absorber comercialmente a iPlan dentro de Telecentro, la familia Pierri conservará las marcas, la conducción y los posicionamientos de cada compañía.

La decisión reconoce que los dos operadores desarrollaron relaciones diferentes con sus clientes.

Telecentro construyó una marca masiva, vinculada principalmente con los servicios residenciales de televisión, internet y telefonía. iPlan se posicionó en segmentos de mayor valor agregado, especialmente conectividad empresarial y banda ancha residencial premium.

Mantener esa diferenciación permitirá aprovechar las inversiones, los recursos financieros y las capacidades tecnológicas del nuevo grupo sin desarmar inmediatamente las estructuras comerciales existentes.

En la entrevista con Infobae, Pierri también reconoció que la adquisición podría traducirse en un incremento de las inversiones destinadas a iPlan.

De La Matanza a un operador de alcance nacional

La adquisición representa otro paso en una historia empresarial estrechamente vinculada con el conurbano bonaerense y, particularmente, con La Matanza, donde Alberto Pierri construyó durante los años noventa buena parte de su poder político.

Telecentro fue fundada en julio de 1990, según recordó el propio empresario en su reciente entrevista. Su antecedente regulatorio central es la licencia concedida por el Comfer para explotar televisión por suscripción en La Matanza.

La Resolución 2750/2006, que posteriormente autorizó el ingreso formal de Alberto Pierri y de Lisandro y Martín Pierri a la sociedad, identifica a Telecentro como titular de la licencia otorgada mediante la Resolución 773/1992 para instalar y explotar un sistema mixto de circuito cerrado y antena comunitaria en ese partido, además de sus posteriores extensiones hacia otros municipios bonaerenses.

La expansión de la compañía en el conurbano estuvo acompañada por la capacidad de Pierri para construir vínculos políticos con los intendentes de los distritos en los que Telecentro desplegaba su infraestructura. Ese entramado político-territorial fue un componente relevante de su crecimiento inicial, antes de que la empresa adquiriera la escala que tiene actualmente.

La licencia originaria de La Matanza resultó particularmente valiosa para la expansión posterior. En 2012, La Nación señalaba que Telecentro operaba entonces en 37 distritos del conurbano y la Capital mediante extensiones de licencia y explicaba que tener como área original a La Matanza -el municipio más poblado del conurbano- facilitaba la extensión hacia partidos de menor población.

A esa capacidad política y regulatoria se agregó un activo decisivo: la red.

Telecentro realizó fuertes inversiones en infraestructura y, con el paso del tiempo, recibió tentativas de compra de Telefónica y Claro, interesadas en quedarse con la compañía o su red. Pierri resistió esas propuestas y mantuvo el control de una infraestructura cuyo valor aumentó a medida que la banda ancha fija se convirtió en la plataforma de los servicios convergentes.

Con la adquisición de iPlan, aquella empresa que comenzó concentrada en el conurbano bonaerense incorpora una presencia más significativa en otras grandes ciudades argentinas.

La ventaja temprana del triple play

Uno de los momentos decisivos de esa expansión llegó en 2008, cuando Telecentro comenzó a comercializar conjuntamente televisión paga, acceso a internet y telefonía fija sobre una misma red y una única factura: el entonces denominado triple play.

La posibilidad estuvo precedida por decisiones regulatorias concretas. La Secretaría de Comunicaciones había registrado a Telecentro para prestar telefonía local y posteriormente le asignó numeración geográfica para el Área Múltiple Buenos Aires.

Eso le permitió aprovechar una importante asimetría del marco regulatorio argentino. Las compañías telefónicas tradicionales no podían ingresar libremente al negocio de la televisión paga, mientras que los operadores de cable necesitaban las correspondientes habilitaciones de telecomunicaciones para agregar telefonía.

Telecentro consiguió completar ese rompecabezas antes que sus principales competidores y durante años fue el único operador argentino que pudo explotar plenamente la combinación de televisión, internet y telefonía.

Esa ventaja se redujo cuando las reformas regulatorias posteriores permitieron avanzar hacia una mayor convergencia entre las distintas plataformas.

La ironía es que aquella empresa que consiguió adelantarse regulatoriamente en el triple play todavía enfrenta dificultades para completar el paso siguiente: incorporar la telefonía móvil con una red propia.

US$400 millones para transformar la red

La compra de iPlan tampoco es un movimiento aislado. Telecentro tiene en marcha un programa de inversiones de alrededor de US$ 400 millones a cinco años, destinado fundamentalmente a migrar su infraestructura híbrida de fibra y coaxial hacia una red de fibra óptica hasta el hogar.

Pierri recordó en su entrevista con Infobae que, durante la presidencia de Mauricio Macri, la compañía invirtió unos US$820 millones.

La estrategia actual contempla además aumentar considerablemente el peso de los clientes corporativos. Telecentro se propuso que el negocio B2B llegue a representar alrededor del 20% de sus ingresos hacia 2030.

La incorporación de la cartera empresarial, la infraestructura y las capacidades tecnológicas de iPlan puede acelerar ese objetivo.

La compra también fortalece la posición de Telecentro en un mercado donde la escala determina crecientemente la capacidad de inversión, el desarrollo de redes y la posibilidad de competir con grupos integrados.

Sin embargo, toda esa transformación deja pendiente una pieza fundamental.

La larga batalla de Telecentro por conseguir espectro

A Telecentro le falta un activo para convertirse en una compañía de telecomunicaciones completamente convergente: espectro radioeléctrico para prestar telefonía móvil con una red propia.

La empresa intentó conseguirlo en distintas oportunidades. Uno de los episodios más significativos ocurrió en 2017, durante el proceso de asignación de frecuencias en la banda de 2,5 GHz.

Telecentro pretendió participar, pero los operadores móviles establecidos objetaron su ingreso argumentando que, aunque contaba con registros para servicios móviles, no los prestaba efectivamente.

El Enacom terminó excluyéndola por no reunir la condición de prestador móvil efectivo exigida en ese procedimiento.

La compañía quedó así atrapada en una paradoja regulatoria: necesitaba espectro para convertirse en operador móvil efectivo, pero su falta de operación móvil era utilizada como argumento para impedirle acceder a esas frecuencias.

El antecedente está documentado en las resoluciones oficiales del organismo de 2017. En aquel expediente también consta que Telecentro consintió posteriormente la resolución que rechazó su participación y renunció a impugnarla.

La empresa obtuvo asimismo autorización para actuar como operador móvil virtual (OMV), figura que permite comercializar servicios celulares utilizando la infraestructura radioeléctrica de otro operador. Sin embargo, esa alternativa no equivale a disponer de una red móvil propia y no resuelve la cuestión estratégica del espectro.

La subasta de 5G realizada en 2023 tampoco abrió esa puerta. Los 250 MHz licitados en la banda de 3,5 GHz quedaron repartidos entre los tres operadores establecidos: Claro y Telecom adquirieron 100 MHz cada uno y Telefónica, 50 MHz.

El resultado fue que Telecentro continuó desarrollando todos los componentes de una empresa convergente menos uno: la movilidad con frecuencias propias.

En su entrevista del 9 de octubre, Pierri volvió a plantear públicamente esa frustración y atribuyó los impedimentos a la capacidad de presión de los grandes operadores del sector.

La declaración es significativa porque muestra que, incluso después de concretar una inversión de US$ 260 millones para adquirir iPlan, el ingreso a la telefonía celular continúa siendo una prioridad estratégica del empresario.

Movistar abrió una oportunidad, pero Telecom eligió a Metrotel

La compra de Telefónica Argentina por Telecom volvió a poner esa vieja aspiración en el centro del mercado.

La operación, anunciada en febrero de 2025 por US$1245 millones, produjo una concentración que llevó a la Autoridad Nacional de la Competencia a imponer condiciones para autorizar la integración.

Entre ellas, Telecom debe desprenderse de seis millones de clientes móviles, además de ceder clientes de internet fija en determinadas localidades y facilitar el acceso a infraestructura y recursos necesarios para sostener la competencia.

El esquema regulatorio también incluye obligaciones relacionadas con el espectro radioeléctrico, entre ellas la devolución de frecuencias excedentes y su disponibilidad para otros operadores.

Para Telecentro, el proceso reunía precisamente los activos que lleva años intentando conseguir: clientes móviles, infraestructura, acceso a frecuencias y una base de negocios sobre la que desarrollar servicios celulares.

La compañía ya tiene millones de clientes de banda ancha, una extensa red fija, una marca instalada, capacidad financiera y experiencia en telecomunicaciones. La adquisición de activos móviles podía convertirla en un operador celular con escala.

Sin embargo, Telecom propuso a Metrotel como adquirente de los seis millones de clientes móviles y de los activos asociados al proceso de desinversión.

La decisión llamó la atención porque Metrotel se especializó históricamente en clientes corporativos, sin antecedentes comparables en la operación de servicios celulares masivos ni una base residencial equivalente a la de Telecentro.

Además, Metrotel está conducida desde 2023 por Sebastián Bardengo, quien anteriormente fue director e integrante del Comité Ejecutivo de Telecom y presidente de Cablevisión Holding.

En septiembre de 2026, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó a Metrotel como adquirente propuesto. La aprobación regulatoria no implica que todas las transferencias estén materialmente concluidas, pero constituye un avance decisivo en el proceso de desinversión.

Así, la posibilidad de que Telecentro accediera a las frecuencias y los clientes de Movistar mediante esa operación perdió fuerza.

No obstante, el proceso de reorganización del espectro excede la transferencia de clientes hacia Metrotel y contempla frecuencias que deberán ser devueltas o puestas a disposición del mercado.

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