La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó a Metrotel como adquirente de los clientes y activos que Telecom Argentina debe transferir como parte de las condiciones impuestas para autorizar la adquisición de Telefónica Movistar Argentina.
La información fue publicada este miércoles por la periodista María Julieta Rumi en La Nación, sobre la base de fuentes vinculadas con el expediente. Al cierre de esta nota, la ANC todavía no había difundido públicamente el acto administrativo correspondiente.
La novedad es el nuevo capítulo del largo proceso, iniciado en febrero de 2025 cuando Telecom anunció la compra de Movistar Argentina por US$ 1245 millones. El 27 de julio se había definido la elección de Together Business Consulting como agente de monitoreo de la desinversión y el 12 de agosto se reveló que Telecom había presentado a Metrotel como potencial comprador. En marzo se había anticipado periodísticamente los principales lineamientos de la desinversión que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) proponía para habilitar la concentración Telecom-Movistar.
El paso intermedio fue la evaluación del Enacom. El organismo no formuló objeciones a Metrotel como eventual adquirente, una decisión que también fue informada por la prensa antes de conocerse la definición final de la autoridad de competencia.
La aprobación conocida ahora completa esa etapa. Sin embargo, no significa que la compraventa de los activos esté cerrada. Todavía falta definir un dato central: el precio que Metrotel deberá pagar a Telecom. Según trascendió periodísticamente, las compañías deberán negociar ahora el valor y las condiciones de la transferencia y, una vez alcanzado el acuerdo, presentarlo ante la autoridad.
Seis millones de líneas, espectro y más de 200.000 conexiones fijas
El paquete que deberá cambiar de manos tiene una dimensión suficiente para transformar inmediatamente a Metrotel, hasta ahora especializada en el mercado corporativo y mayorista, en uno de los principales operadores de telecomunicaciones del país.
La principal obligación establecida por el Tribunal de Defensa de la Competencia consiste en transferir seis millones de clientes móviles activos a un comprador independiente. De ese total, cuatro millones deben corresponder al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y dos millones al resto del país. La cesión comprende contratos, numeración e historial de los clientes y no deberá generar costos para los usuarios.
El paquete móvil incluye además el espectro radioeléctrico necesario para prestar el servicio. La autoridad consideró indivisibles la transferencia de clientes y la de las frecuencias necesarias para atenderlos y dejó en manos del Enacom el diseño técnico de ese traspaso. La desinversión incluye además la devolución de 130 MHz de espectro.
Metrotel podrá apoyarse inicialmente sobre la infraestructura de Telecom mientras desarrolla su propia red. Las condiciones contemplan acuerdos de RAN sharing, roaming nacional e internacional y co-ubicación, además del acceso a los sistemas necesarios para gestionar comercialmente los clientes. También existe la opción de adquirir infraestructura móvil, incluidos sitios, antenas y equipamiento asociado.
La desinversión no termina en la telefonía móvil. Telecom deberá desprenderse también de 211.400 abonados de Internet residencial de Movistar distribuidos en 28 localidades de la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro, mercados en los que la superposición de las redes de Personal y Movistar planteaba problemas de competencia.
En esos mercados, el comprador podrá optar en determinados casos por recibir únicamente la cartera de clientes o también los activos de red. Hay una excepción importante: en la Ciudad de Buenos Aires es obligatoria la transferencia de la red FTTH de Telefónica, es decir, la infraestructura de fibra óptica que llega directamente a los hogares.
El objetivo de estas medidas es conservar tres competidores relevantes en el mercado móvil. Antes de la concentración, Claro tenía el 41,8% de las líneas, Personal el 33,8% y Movistar el 24,4%. Sin la desinversión, Telecom habría alcanzado alrededor del 58%, frente al 42% de Claro. Por esa razón, la autoridad excluyó a Claro como posible comprador del paquete móvil.
De operador corporativo a competidor móvil nacional
La aprobación implica un cambio radical para Metrotel. La compañía se especializó históricamente en telecomunicaciones para empresas, pymes y operadores, con servicios de conectividad mediante fibra óptica, telefonía IP, infraestructura de nube, centros de datos y ciberseguridad. No tiene antecedentes como operador móvil ni experiencia reciente administrando millones de clientes residenciales.
Como informó anteriormente Convercom.info, Metrotel está controlada por Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors, que en diciembre de 2017 adquirieron a Sociedad Comercial del Plata el 100% de CPS Comunicaciones y su subsidiaria Qualitas X, es decir, Metrotel. La operación fue valuada entonces en US$ 190 millones.
Riverwood es un fondo especializado en inversiones de crecimiento en empresas tecnológicas. Uno de sus fundadores y managing partner es el argentino Francisco Álvarez-Demalde, economista graduado en la Universidad de San Andrés y con antecedentes en KKR, Eton Park Capital Management y Goldman Sachs. Entre otras inversiones, Riverwood fue uno de los primeros grandes inversores institucionales de Globant y Álvarez-Demalde integra el directorio de esa compañía desde 2007.
El perfil del management de Metrotel también presenta una particularidad relevante frente a la operación que ahora deberá concretar. Desde enero de 2023 su CEO es Sebastián Bardengo, quien inmediatamente antes de asumir en Metrotel había integrado durante cinco años el directorio y el Comité Ejecutivo de la propia Telecom Argentina.
Bardengo fue managing director de Grupo Clarín entre 2008 y 2017; en mayo de 2017 asumió como presidente de Cablevisión Holding y, entre enero de 2018 y enero de 2023, fue director titular de Telecom e integrante de su Comité Ejecutivo. Anteriormente había trabajado en banca de inversión en BankBoston Capital y Banco Bozano Simonsen.
Metrotel, además, se retiró del negocio residencial en 2021 para concentrarse en el segmento corporativo. Como informó entonces Convercom.info, transfirió su cartera de hogares a TotalNet, nombre comercial de Soluciones Integrales en Conectividad SA. Esa empresa había sido fundada por Carlos Loréfice Lynch, exdueño de Canal 9, y Gustavo Andrés Cañete, exresponsable de Telecom Personal Norte, incluido Paraguay, y posteriormente incorporó entre sus socios a Heber Martínez, exdirector del Enacom y exejecutivo de Telefé/Telefónica.
La operación que ahora deberá negociar con Telecom supone, por lo tanto, recorrer el camino inverso: pasar de una compañía concentrada en clientes corporativos, infraestructura y servicios mayoristas a gestionar seis millones de usuarios móviles y más de 200.000 conexiones residenciales, además de operar espectro y comenzar a construir una posición propia en telefonía celular.
La última incógnita: cuánto pagará Metrotel
La aprobación de la ANC elimina el principal interrogante regulatorio sobre la identidad del comprador, pero abre ahora la discusión económica. Telecom y Metrotel todavía deben acordar el precio de los activos que serán transferidos.
Ese valor resulta especialmente relevante porque no se trata simplemente de una cartera de clientes. El paquete combina millones de contratos móviles, espectro radioeléctrico, clientes de banda ancha fija y, en determinados mercados, infraestructura de red, además de los mecanismos transitorios de acceso a la red de Telecom necesarios para que el nuevo operador pueda comenzar a prestar servicios.
La ANC había establecido que la desinversión debía ser supervisada por un agente independiente. Para esa función fue seleccionada Together Business Consulting, respaldada por la red internacional Nexia, a partir de una terna presentada por Telecom.
Con Metrotel ya aceptada como comprador, el proceso entra así en una nueva fase: determinar cuánto valen los activos que Telecom está obligada a desprenderse y bajo qué condiciones económicas y operativas pasarán al nuevo competidor. Si la transferencia finalmente se concreta, una compañía hasta ahora prácticamente desconocida para el público masivo pasará de atender principalmente empresas y carriers a convertirse, de un día para otro, en uno de los tres grandes jugadores de la telefonía móvil argentina.

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