Telecom Argentina propuso a Metrotel como posible compradora de los seis millones de clientes de telefonía móvil de los que debe desprenderse para cumplir las condiciones impuestas por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) para aprobar la adquisición de Telefónica Movistar de Argentina. La información trascendió a través de una nota publicada por La Nación y no fue comunicada oficialmente por las empresas.
La presentación abre una etapa clave del proceso de desinversión. Las autoridades deberán determinar si el potencial comprador tiene capacidad financiera, técnica y operativa para asumir una cartera móvil de escala nacional y si cumple las condiciones de independencia respecto de Telecom requeridas para que la transferencia alcance los objetivos establecidos por la ANC.
En ese análisis aparece un antecedente particular. Metrotel es dirigida desde enero de 2023 por Sebastián Bardengo, un ejecutivo que inmediatamente antes de asumir ese cargo integró durante cinco años el directorio y el comité ejecutivo de Telecom Argentina. Entre 2017 y 2023 también estuvo al frente de Cablevisión Holding y anteriormente desarrolló una extensa carrera dentro de Grupo Clarín.

Bardengo se desempeñó entre 2008 y 2017 como managing director de Grupo Clarín. En mayo de ese último año asumió como presidente de Cablevisión Holding y desde enero de 2018 hasta enero de 2023 fue director titular de Telecom e integrante de su comité ejecutivo. Su trayectoria previa incluye posiciones en banca de inversión en BankBoston Capital y Banco Bozano Simonsen.
En un paso anterior del proceso, a fines de julio, la ANC aprobó a Together Business Consulting como agente de monitoreo de la desinversión, seleccionada entre una terna propuesta por Telecom. La consultora quedó encargada de supervisar durante un proceso que puede extenderse hasta dos años el cumplimiento de las medidas impuestas para aprobar la compra de Movistar: la cesión de seis millones de clientes móviles, la transferencia de clientes de banda ancha fija en las localidades donde la empresa integrada supere el 50% del mercado, la devolución de 130 MHz de espectro y otras obligaciones de acceso a infraestructura.
Riverwood y Blackstone, detrás de Metrotel
Metrotel está controlada por Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors, que adquirieron en diciembre de 2017 el 100% de CPS Comunicaciones y su subsidiaria Qualitas X, es decir, Metrotel, a Sociedad Comercial del Plata.
La operación fue valuada en US$190 millones. Metrotel ya era entonces uno de los principales operadores argentinos de fibra óptica orientados al mercado corporativo. Riverwood define actualmente a la compañía dentro de su portfolio como un proveedor argentino de infraestructura de Internet basada en fibra que atiende empresas, carriers y compañías medianas.
Uno de los principales ejecutivos de Riverwood es el argentino Francisco Álvarez-Demalde, cofundador y managing partner del fondo. Economista graduado con honores en la Universidad de San Andrés (Udesa) y con estudios en Wharton, desarrolló anteriormente su carrera de inversiones en KKR, Eton Park Capital Management y Goldman Sachs.
Riverwood fue fundada en 2008 y está especializada en inversiones de crecimiento en compañías tecnológicas. Álvarez-Demalde intervino en inversiones y directorios de numerosas empresas del sector en América latina, Estados Unidos y otros mercados.
Entre ellas se encuentra Globant, cuyo directorio integra desde 2007 y de la que Riverwood fue uno de sus primeros grandes inversores institucionales. Su trayectoria incluye además inversiones o participación en compañías como VTEX, Greenhouse, Shiphero, Technisys y SecurityScorecard.
Metrotel tiene, sin embargo, un perfil de negocios muy diferente del que debería asumir si finalmente recibe los clientes móviles. En 2021, tal como informó Convercom.info, se desprendió de su negocio residencial para concentrarse en el segmento corporativo y transfirió su cartera de hogares a TotalNet, nombre comercial de Soluciones Integrales en Conectividad SA.
TotalNet había sido fundada por Carlos Loréfice Lynch -exdueño de Canal 9- y Gustavo Andrés Cañete -ex responsable de Telecom Personal Norte, incluido Paraguay- y posteriormente incorporó, entre otros socios, a Heber Martínez, exdirector del Enacom y exejecutivo de Telefé/Telefónica. En aquel momento contaba con unos 150.000 hogares pasados con fibra óptica en distintas zonas del Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires.
Seis millones de clientes para sostener la competencia
La cesión constituye la principal medida de remediación impuesta a Telecom después de la compra de Telefónica de Argentina. La compañía debe desprenderse de seis millones de líneas móviles, además de transferir usuarios de banda ancha fija en aquellas localidades donde la participación minorista de la empresa resultante supere el 50% y cumplir otras obligaciones.
Cuatro millones de los clientes móviles corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los otros dos millones al resto del país. La regulación excluyó expresamente a Claro como posible comprador de esas líneas.
La restricción responde al objetivo de preservar la competencia después de una operación que reduce de tres a dos los grandes operadores móviles nacionales. Antes de las medidas de remediación, el análisis de competencia había estimado que la integración podía dejar alrededor del 58% del mercado móvil en manos de Telecom, frente a aproximadamente 42% de AMX, controlante de Claro (que fue expresamente excluído por la ANC de la desinversión de Telecom).
La transferencia de seis millones de líneas permitiría así que otro operador ingrese al mercado móvil con una escala significativa desde el comienzo. Para el eventual comprador supondrá, al mismo tiempo, el desafío de administrar y retener una cartera masiva en un negocio de escala en el que Metrotel hasta ahora no tuvo antecedentes.
Experiencia, capacidad financiera e independencia
La candidatura de Metrotel reúne características particulares. Por un lado, sus propietarios -Riverwood y Blackstone- son grandes inversores internacionales y Riverwood cuenta con una extensa trayectoria en compañías tecnológicas y de telecomunicaciones.
Por otro, Metrotel no tiene antecedentes como operador móvil y decidió hace cinco años abandonar el negocio residencial para concentrarse en clientes corporativos. Su CEO, además, asumió al frente de la compañía inmediatamente después de haber integrado durante cinco años el directorio y el comité ejecutivo de Telecom, lo cual ya generó especulaciones entre sitios de información vinculados al kirchnerismo.
Estos antecedentes no implican por sí mismos un impedimento para la operación. Sí forman parte del contexto en el que las autoridades deberán analizar al candidato, junto con su capacidad financiera y técnica, su proyecto para ingresar al mercado móvil y las condiciones de independencia exigidas al comprador.
Ahora decide la autoridad de la Competencia
La presentación de Metrotel por parte de Telecom no implica su aprobación como comprador. El esquema establecido contempla la intervención del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) en los aspectos vinculados con las telecomunicaciones y el espectro y de la ANC dentro del proceso de desinversión.
Los organismos deberán determinar si Metrotel dispone de solvencia financiera, capacidad técnica y estructura administrativa suficientes para recibir millones de líneas, garantizar la continuidad del servicio y competir en el mercado móvil.
El proceso ya está en marcha. A fines de julio fue designada Together Business Consulting como agente de monitoreo de la desinversión, después de haber sido incluida en una terna presentada por Telecom.
El proceso completo puede extenderse hasta dos años. Telecom, que calificó como excesivas algunas de las condiciones impuestas a la adquisición de Telefónica, decidió no judicializarlas y comenzó a avanzar con su cumplimiento.

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