Convercom.info finaliza con esta entrega la publicación de una serie de tres trabajos que el autor realizó en profundidad sobre los medios de comunicación chinos. Aquí la nota I y aquí, la nota II.
Los medios locales en chino (medios étnicos chinos o medios de la diáspora china, es decir,de las comunidades chinas en el extranjero) se han desarrollado en muchos lugares del mundo; de la misma forma que en América Latina y otras zonas, por ejemplo, existieron -o aún continúan limitadamente- periódicos o programas de radio en alemán, italiano, iddisch o inglés para colectividades locales y expatriados.
Como Berlín o Roma en los años 30 con respecto a inmigrantes y descendientes alemanes o italianos fuera del país, Beijing comenzó a ver desde este milenio a las comunidades locales chinas en el exterior, así como a sus medios, como un activo geopolítico susceptible de cooptación.

En las últimas dos décadas se ha hecho un esfuerzo intensivo para alinear tales medios a la narrativa y objetivos de los medios globales chinos, los que como se ha visto en esta serie de notas están bajo control pleno del Partido Comunista Chino (PCCh).
En el marco de esta tarea de cooptación, si era el caso, se buscó desplazar, relegar o aun comprar medios neutros, de inspiración “democrática” y/o identificados con la China pre-1949, la antigua Hong Kong y en especial Taiwán.
Es cierto que en muchos lugares, las colectividades locales chinas iniciales y más tradicionales han sido en buena parte sustituidas por inmigrantes relacionados con China continental, lo que facilitó la citada tarea de cooptación.
En el caso particular de América Latina la nueva inmigración china desde los años 80 tuvo motivaciones predominantemente económicas. Se trataba de la ola migratoria mayormente de familias trabajadoras y comerciantes provenientes del sur de China que buscaban un mejor porvenir.
Actualmente, y desde hace aproximadamente una década y media, con un flujo más reducido, la inmigración china en la región está compuesta principalmente por expatriados profesionales.
En ambas categorías, los que podían considerase exiliados puramente políticos en la región eran pocos: tienden más hacia América del Norte, Europa o zonas del sudeste asiático.
Allí existen algunos medios étnicos locales decididamente opuestos al PCCh y también el caso especial del importante complejo NTD (señales audiovisuales)/The Epoch Times(periódico-portal), cercano al culto Falun Gong (prohibido y perseguido en China).
Este grupo de comunicación con base en los Estados Unidos ofrece mensajes fuertemente anti-Beijing en varios idiomas -también en español en la web y redes sociales-, a veces no exentos de su propia propaganda.
Las comunidades chinas contrarias al régimen en Occidente y otros lugares recurren también a medios globales públicos independientes con contenidos en chino o cantonés.
Por ejemplo, la VOA o Radio Free Asia (ahora cerradas o muy disminuidas), la BBC británica, la DW alemana o los medios franceses. Todos poseen páginas web y audios/videos on demand, aunque se dirigen primordialmente a China o al sudeste asiático en general (los sitios de Internet correspondientes están bloqueados en el territorio continental).
Sólo Radio France International, integrante de los medios globales públicos del país galo, tiene un streaming de audio en tiempo real en chino las 24 horas en Internet, que en el pasado se transmitía en horarios limitados por radio de onda corta.
El Financial Times, diario económico británico (pero de la compañía japonesa Nikkei) también ofrece una edición en chino que es igualmente utilizada por esas comunidades o personas de negocios refractarias a la influencia del PCCh.
Un medio muy seguido en todo el mundo por la diáspora china opuesta al régimen fue el extinto Apple Daily(1995-2021), de Hong Kong, en chino/cantonés. Defendió tenazmente su independencia y fue un firme crítico del PCCh, así como impulsor del movimiento prodemocracia de ese territorio.
La trayectoria del diario terminó abruptamente cuando su director Jimmy Lai, de 78 años, un magnate que a la vez era un respetado activista local, fue arrestado y luego sentenciado a 20 años de prisión por “violar la seguridad nacional”, hecho que tuvo repercusión y condena mundial. Esto supuso un duro golpe a la poca libertad que quedaba para el periodismo en Hong Kong.
En América Latina, así como en buena parte del mundo, la cooptación de los medios étnicos chinos locales ha llegado a niveles máximos.
Tales medios, en su gran mayoría, están actualmente no solo alineados con la narrativa y la agenda de Beijing sino que además se encuentran muchas veces a cargo de personas que coordinan sus actividades con el gobierno chino. En ciertos casos, están directamente (o casi) operados por el Estado-partido chino a través de complejos entramados societarios.
Aunque esta situación -salvo excepciones- pueda carecer de una incidencia directa en la vida de las naciones correspondientes, también suele ser desconocida por la población general y aun por extensos sectores de la dirigencia de esos países.


La GCMCU: la asociación mundial de los medios étnicos chinos
En 2009 la agencia de noticias CNS creó la Global Chinese Media Cooperation Union (Asociación de Cooperación Global de Medios Chinos), que es conocida en Occidente por su sigla en inglés GCMCU.
CNS depende del PCCh y distribuye material a todo el mundo en chino y otros idiomas del país exclusivamente destinados a los medios y comunidades étnicas chinas que se encuentran en el extranjero (ver, en nota I, China News Service: llegar a los chinos de la diáspora).
En su sitio web, en mandarín, la GCMCU se caracteriza como “una organización cooperativa global sin fines de lucro, iniciada por China News Service y formada voluntariamente por diversos medios de comunicación chinos en el extranjero” [subrayado propio].
Busca “promover la (…) cooperación (…) entre los medios de comunicación chinos en todo el mundo, así como los intercambios y la colaboración con la industria de China continental, para impulsar el desarrollo y la influencia de los medios de comunicación chinos en todo el mundo y ampliar su presencia” [subrayado propio].
En suma, la GCMCU comparte recursos entre los medios étnicos entre sí y con los medios globales centrales, lo que posibilita reducir costos y ofrecer mejores contenidos.
Como una misión más general, la creación de la GCMCU marcó una firme voluntad de promover y alinear a los medios de la diáspora china en el mundo detrás de los objetivos geopolíticos del gobierno-partido.
Hasta ese momento, tales medios no habían recibido la debida atención, aunque los ya mencionados servicios de la agencia CNS habían existido desde hacía muchas décadas (pero inicialmente muy enfocados hacia Taiwán o Hong Kong).
Las acciones concretas de cooptación de la GCMCU de tales medios incluyen desde el acceso a contenidos y facilidades hasta subvenciones de distinto tipo y en algunos casos una posible operación y propiedad directa, más o menos encubierta.
(Ya en los años 90, se establecieron medios étnicos chinos en el extranjero directamente a cargo de Beijing, a través de la misma CNS u otros formatos de propiedad que terminaban en el PCCh. Esto ocurrió incluso en los Estados Unidos, donde el PCCh posee el diario ‘The China Press’ en Nueva York y su portal -hasta hace poco señal de cable- Sinovision, según coinciden Reporteros sin Fronteras y los profesores Larry Diamond y Orville Schell de Hoover Institution.
El periódico-portal parisino ‘Nouvelles d’Europe’ (?uzh?u Shíbào), uno de los medios étnicos chinos más importantes de Europa, podría estar también en esa situación desde 1992, si bien había sido fundado una década antes en forma independiente.
La revista y plataforma de servicios Nan Hai Culture and Media, fundada en 2011 en Sydney, Australia, está a su vez controlada por una empresa “fachada” de Hong Kong vinculada al PCCh, de la cual uno de sus directores es a la vez el titular del diario Nanmei Qiaobao de Brasil (NMQB), según una investigación de Alex Joske y otros autores (ver, más adelante, el apartado Medios étnicos chinos en Brasil y Argentina).
Un índice del éxito de la GCMCU es que la mayoría de medios étnicos chinos en todo el mundo son parte de ella. La pertenencia a la agrupación es un indicador probable de una línea editorial alineada y aún controlada por el gobierno chino y de un posible acceso a algún tipo de apoyo económico.
La GCMCU también realiza anualmente desde su creación el foro que en inglés se conoce como World Chinese Media Forum. Suele hacerse en territorio chino y normalmente participan CNS, la Oficina de Asuntos Chinos de Ultramar (dependiente del Consejo de Estado, el poder ejecutivo) y algún gobierno provincial.
En la reunión de 2019, el presidente del Diario Chino Latinoamericano de Panamá, Zhou Jian, sostuvo que la “cooperación” con los medios de China continental facilitada por la GCMCU fue fundamental para mantener su “competitividad”. Proclamó que una de las razones por la que dirige el medio es para cumplir con el deseo de Xi Jinping de “contar bien la historia de China”. Más allá de estos casos, debe señalarse que unos pocos medios adheridos a la GCMCU exhiben pequeños márgenes de independencia.

Medios étnicos y comunidades chinas en la región
Los actuales medios étnicos chinos latinoamericanos ofrecen noticias sobre actualidad política nacional e internacional, pero también contenidos más “livianos”, culturales o utilitarios, que en buena medida interpelan a inmigrantes y al comercio minorista: la imagen tan típica (y estereotípica) de los chinos en la región, que los relaciona hoy con pequeños y tenaces comerciantes de autoservicios, supermercados barriales o restaurantes.
Muchos de esos chinos de Buenos Aires, São Paulo y en menor medida en Panamá provienen de la provincia de Fujian y áreas adyacentes del sur de China. Habían llegado por espacio de unas tres décadas, más o menos a partir de los años 80.
Previamente, entre los años 50 al 80, eran los taiwaneses los que componían mayoritariamente el flujo inmigrante, especialmente en Argentina y Brasil, de los cuales quedan hoy principalmente sus descendientes.
En Panamá existe además una comunidad de origen muy antiguo, que se diferencia de las nuevas olas migratorias; en ambos casos hay una gran proporción con raíces en la provincia de Guangdong (Cantón) y, en las primeras etapas, llegaban también grupos desde Hong Kong.
En Perú, donde se combina igualmente una colectividad tradicional de vieja data con nueva inmigración, predominan inmigrantes y descendientes cantoneses, también con alguna presencia hongkonesa. En Cuba, los chinos que llegaron hasta mediados del siglo pasado eran principalmente de esas mismas zonas.
En todos los países de la región, esta corriente de chinos inmigrantes (antiguos o más recientes) que buscaban nuevos horizontes económicos fue reemplazada desde alrededor de 2010 por un flujo menor y compuesto por expatriados chinos continentales de orientación más profesional, arribados al compás de los negocios, comercio e inversiones de China en la región.
[Para 2026, China es el mayor socio comercial de gran parte de Sudamérica. Es el primero en Brasil, Chile, Perú, Argentina, Uruguay y Venezuela y el segundo en México y la mayoría de Centroamérica. Si se considera en su totalidad a América Latina y el Caribe como región y por volumen, China es el segundo socio comercial después de los Estados Unidos.
En 2000, en cambio, el principal socio comercial de casi toda la región era Estados Unidos y luego seguía muy de cerca la Unión Europea. En tercer lugar figuraba el comercio intrarregional. En ningún país latinoamericano China figuraba en el primer o segundo puesto. Por lo general, ocupaba posiciones entre 5 y 10. Tras el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 y con el “boom” de las materias primas -soja, carne, petróleo, cobre, etc.- demandadas por China, el país asiático subió posiciones vertiginosamente.]
Los medios étnicos chinos de la región están hoy, en buena parte a cargo de personas que actúan en coordinación con el gobierno chino y/o están geopolíticamente alineados con su narrativa, mientras omiten temas incómodos.
Muy atrás en el tiempo, cuando no existía el PCCh y ni siquiera la China republicana de Sun Yat Sen (1912), durante las postrimerías del largo reinado de la dinastía Qing, en la segunda mitad del siglo XIX, comenzaron a formarse las primeras comunidades chinas en América.
Estas comunidades surgieron a veces como parte de historias dramáticas, como las de trabajadores chinos semi esclavizados (coolíes) y se desarrollaron en zonas de San Francisco y Columbia Británica (oeste de Canadá), así como en Perú, Panamá y Cuba. En esos tres países latinoamericanos aparecieron publicaciones chinas mucho antes que en el resto de la región. Insólitamente, ya en los años 20 algunas fueron parte del enfrentamiento entre nacionalistas (KMT o Guómínd?ng -Kuomintang- ) y comunistas (PCCh).

Medios étnicos chinos en Perú, Panamá y Cuba
Fue en Perú donde se crearon los primeros medios étnicos chinos de América Latina: los periódicos Man Shing Po (pro KMT desde su lanzamiento en 1911) y La Voz de la Colonia China (Cu Yin Po) (1917 y que ya en los 40 inclinó su línea editorial por el PCCh). Ambos eran diarios hasta los años 70-80 y estaban situados en Lima, como el resto de los que se mencionan en los párrafos siguientes.
El Man Shing Po mantuvo hasta su cese en 2002 una postura distante del PCCh. Cun Yi Po, que subsiste, sigue la línea de Beijing hasta hoy: su director actual, Meng Kexin, es corresponsal en Lima de Global Times, el diario “populista” en inglés del PCCh.
En 1992 apareció el Chung Hua Pao–Diario Chino, cuyo nombre cambió en 1998 a Chia Pao-Periódico Chino en Ultramar, pero al poco tiempo cesó sus ediciones.
El Diario Comercial Peruano Chino se fundó en 2000. Se edita hasta hoy totalmente en chino y usa algunos materiales y fuentes de los medios globales del PCCh. No toca temas controversiales y está orientado a la comunidad mercantil.
La revista mensual Oriental (iniciada en 1931) cubre temas chinos y japoneses en español y esos idiomas: mantiene una postura neutra y alejada de polémicas, pero también emplea contenidos de medios estatales de China, incluso de Xinhua. Tiene secciones sobre China, Japón y Corea del Sur, así como el espacio fijo “Noticias de Taiwán”.
El diario Nuevo Mundo, que hasta 2012 se llamaba Nueva Visión, fue relanzado ese año bajo los auspicios de una fundación de amistad chino peruana y de la embajada china. Hoy es un importante sitio web que brinda notas de distinta temática, aun noticias internacionales chinas suministradas por fuentes vinculadas con el PCCh.
A diferencia de los Estados Unidos, Canadá o Australia, con un fuerte e histórico sector audiovisual étnico chino local, América Latina hasta el día de hoy -con una excepción panameña- carece de emisoras de radio, TV o cable que transmitan en chino para audiencias locales y sean producidas en los respectivos países.
En 1956 había comenzado un programa chino en la entonces estatal OAX4F Radio Mundial de Lima (AM 1130), dirigido por Epifanio Ruiz Chong, quizás el primero de la región.
Lo que sí es seguro es que en la capital del Perú funcionó por unos años la primera emisora latinoamericana que transmitió extensas horas en chino y cantonés: OBZ4L Radio Oriente (AM 560) de propiedad del comerciante chino-peruano Andrés Chang, lanzada en 1965 (también ofrecía programas en japonés e iddisch).
La radio editaba además una revista, La Voz del Oriente. No tenía vínculos externos y dejó de difundir en idiomas para concentrarse en la cumbia amazónica a partir de 1974.
Cuba fue otro caso de puja temprana entre medios del KMT chino y afiliados al PCCh. En La Habana existió desde 1921 el Man Sen Yat Po, directamente apoyado por el KMT desde su central asiática.
El Kwong Wah Po, era de comunistas chinos… ¡en Cuba y en 1928!, el año de su aparición. Por un tiempo fue un medio clandestino. Entre los años 20 y 50, había asimismo dos periódicos en chino de aparición diaria, también en la capital cubana, dirigidos a comerciantes y un público más amplio, de los cuales uno era opuesto al KMT.
Todos cerraron tras la Revolución de 1959, pese a que en los últimos años el gobierno cubano, con el apoyo del PCCh y medios globales chinos han revivido en forma simbólica al Kwong Wah Po.
Panamá contaba con una vigorosa y plural prensa china desde los años 30 concentrada en su capital: La República (Gònghéguó) (1930), La Justicia (Zhèngyì) (1943-1960s) -procomunista-, Yin Po (existía en los años 50 y 60) y El Vocero (F?yán rén) (circulaba igualmente durante las décadas del 50 y 60).
Los dos últimos tuvieron en 1960 una fuerte polémica con La Justicia, donde se habían publicado notas a favor de China Popular y de la Revolución Cubana.
A partir de los 90 quedaron solamente dos periódicos en idioma chino. Uno de ellos era El Expreso (L?m?i kuàibào), fundado en 1992 y de publicación diaria en papel, el cual cerró en 2022.
Sin embargo, la compañía que lo editaba, Publicitaria El Expreso SA, y cuyo director es Yong En Li, continúa operando un sitio web con noticias en chino: China 507.net, que al mismo tiempo es un grupo de intercambio y posteos informativos en español y en chino en las redes sociales.
El Expreso posee otra página, Soucha 168, destinada a notas publicitarias locales y completamente en chino.Desde 2014 desarrolló también un canal de You Tube –China TV– con notas sobre temas chinos en Panamá que en un principio era mayormente en chino y hoy es casi totalmente en español.
Otro periódico, subsistente hoy en papel y en la web, es Voz de los Chinos de Ultramar (L?m?i qiáo sh?ng), que desde 2002 agregó el nombre en español Diario Chino Latinoamericano, con salida de martes a sábado. Ese año fue adquirido por la compañía propietaria actual DCL Editores Inc. y contabiliza sus años de edición desde entonces.
El diario circula en Panamá y Costa Rica y tiene un sitio web propio en chino y español. Adicionalmente, su edición en pdf se puede obtener en la página del diario brasileño NMQB (ver, más adelante, el apartado Medios étnicos chinos en Brasil y Argentina). Fue fundado en los años 80 y hasta 1998 se llamaba Noticias de los Chinos de Ultramar (H?iwài huárén xi?ox.)
El Diario Chino Latinoamericano tenía hasta hace unos 15 años una postura de cierta independencia, pero cada vez más tendió a adoptar la línea del PCCh. En 2012 sacó además una revista bilingüe en papel, Panamá Oriental y luego un semanario en chino llamado en español SudamérIca; aparentemente ambos dejaron de salir en 2019.
“La agencia noticiosa de China [CNS] nos proporciona un par de páginas pre-hechas”, decía ya en 2014 en un video el entonces director del Diario Chino Latinoamericano desde 2002, Leung Chu. En 2019, otro director, Zhou Jian, destacaba la cooperación con los medios globales chinos y revelaba -según un informe de Freedom House- que seguía la consigna de Xi Jinping de “contar bien la historia” de China.
En 2001 comenzó China Visión (AM 1180), “la radio china de Panamá”, que en los cinco años previos fue un programa en chino independiente y local de 3 horas sin estación propia. Su salida al aire como emisora autónoma fue posible con los fondos de Radio Internacional de China (CRI), que compraba 10 horas diarias para retransmitir sus programas en chino y español desde Beijing. El resto eran espacios locales en chino.
Fue así una de las primeras retransmisoras locales de CRI en el mundo a tiempo extendido, lo que permitió a los medios globales chinos reforzar la presencia en la zona. También era la segunda radio china en la historia latinoamericana, luego de una estación chino-peruana que desapareció en los 70. Las antenas de China Visión se sitúan en Villa Lorena, al noreste de la ciudad de Panamá, donde están los estudios.
Aparentemente cesó las retransmisiones de CRI desde que esas emisiones en español se convirtieron en “relleno”. Fue en esa época en que tuvo varias interrupciones y bajas de potencia que se prolongaron de 2018 a 2022.
Hoy, China Visión prosigue con programas locales en chino, cantonés y música china. Sus fuentes informativas y enlaces del sitio web corresponden exclusivamente a medios del gobierno chino.
El análisis de dicho sitio y posteos de redes sociales evidencian un alineamiento total con Beijing. Para 2022 el director-fundador de China Visión, Gu Wen Yuan, se expresaba -por ejemplo- contra la visita de la política demócrata estadounidense Nancy Pelosi a Taiwán en términos que reflejaban por competo la narrativa del PCCh.
“La arrogancia de una señora de 82 años sólo demuestra la decadencia política de su nación (…) pero confío en la Sabiduría de los Gobernantes Chinos liderados por el Presidente Xi Jinping para conducir la Reunificación de China”, escribió Gu en la página web de su emisora, en un texto recogido luego por CGTN.
El sitio web, mejorado en 2025 con un mayor volumen y actualización de noticias (solo en español), expresa últimamente críticas y rechazos, a veces muy agresivos, contra políticos o funcionarios panameños que objeten a China o sean pro Taiwán.
Desde 2018, El Expreso, el Diario Chino Latinoamericano y China Visión comenzaron hacer un pool de sus fuentes chinas (contenidos de los medios globales, CNA y otros) y se han vinculado con el GCMCU.
El Expreso y el resto de sus canales, sin embargo, centran sus contenidos en temas prácticos y de interés general con foco predominantemente panameño, sin incurrir en bajadas de línea política, aun cuando sea parte de ese sistema de alianzas y se identifique con China continental.
El Diario Chino Latinoamericano panameño, en cambio, posee una línea pro-Beijing mucho más decidida y marcada. En 2018 se asoció con el diario brasileño Nanmei Qiaobao (NMQB), el principal periódico chino latinoamericano, cooptado completamente por el gobierno chino, para lanzar conjuntamente una edición centroamericana.




Medios étnicos chinos en Brasil y Argentina
El principal medio latinoamericano en chino se encuentra en BrasIl, el Diário Chinês para a América do Sul, que usa más frecuentemente su nombre en chino Nanmei Qiaobao, abreviado NMQB. Sale impreso de martes a sábado, con actualizaciones diarias en su sitio web en chino.
Como los restantes medios étnicos chinos del Brasil mencionados aquí, se encuentra localizado en São Paulo, ciudad capital del estado donde reside la mayoría de los chino-brasileños (y donde también está la mayor comunidad de japoneses -si bien ya es casi toda nikkei, descendiente- fuera de Japón).
El NMQBempezó en 1960 como una publicación pro taiwanesa y fue la primera escrita en chino en Brasil. Tras un cambio de propiedad en los años 80 pasó a una postura más favorable a China. En 1992, con otro cambio de propiedad, se convirtió en un cuasidiario (martes a sábado).
En 1999 adoptó su nombre actual (ex Jornal Chinês para Brasil). Pero solo en 2011 fue constituido jurídicamente a nombre de la compañía Diário Chinês para a America do Sul Ltda. (registro de persona jurídica CNPJ 14363210/0001-59).
A partir de entonces tuvo un importante potenciamiento económico y una vinculación muy cercana a Beijing, a la vez que pareció posicionarse como centro de la comunicación regional para la diáspora china en América Latina.
De hecho, una investigación australiana señaló al titular de NMQB, al menos para 2020, como miembro del directorio de una compañía “fachada” del PCCh establecida en Hong Kong, Ya Zhou Wen Hua Enterprises Ltd. que tiene intereses también en medios étnicos chinos en Australia y Estados Unidos (–ver, más atrás, el apartado La GCMCU: la asociación mundial de los medios étnicos chinos-).
En 2005 NMQB lanzó su versión web, que fue completamente renovada y mejorada en 2014. El sitio brinda noticias en chino, con actualizaciones diarias: las locales son redactadas por el NMQB, las internacionales provienen de CNS, Xinhua o Diario del Pueblo o del South American Chinese News Network.
Este último es un sistema de intercambio de información que se compone de una red de periódicos chinos en Latinoamérica que se citan más adelante. Asimismo, la web de NMQB ofrece noticias en portugués (que vienen de las mismas fuentes que las internacionales).
El NMQB lanzó una serie de medios chinos locales en varios países de la región y en un caso -en Argentina- adquirió un medio preexistente (o se asoció con él).
Tales medios, que son todos semanarios en papel con sus versiones en web (como pdf), se inauguraron de la siguiente manera: Ecuador (2016), Argentina (relanzamiento, 2016), Chile (2017), Paraguay (2018) y Guatemala (2019).
“Dos de estos periódicos se publican en países que aún no han establecido relaciones”, dice NMQB en su presentación ante la GCMCU en 2023, de la cual la compañía es integrante. Se refiere a Paraguay y Guatemala, que todavía mantienen vínculos diplomáticos con Taiwán.
También hay una Edición Centroamericana -en asociación con el Diario Chino Latinoamericano de Panamá- (2018) y una Edición Sudamericana -en conjunto con el Semanario Argentino-Nuevos Horizontes– (2018).
El archivo pdf de las ediciones impresas en cada país de tales periódicos puede encontrarse y descargarse en el sitio brasileño. El Diario Chino Latinoamericano de Panamá y su revista hasta 2019 están igualmente alojados en ese sitio.
Hay además páginas web nacionales asociadas a algunos de estos periódicos: en ellas hay noticias sueltas, avisos clasificados, enlaces a grupos de WeChat y servicios dirigidos a inmigrantes (pero, extrañamente, no el archivo del periódico respectivo).
Salvo el semanario ecuatoriano y la edición sudamericana, todos continúan saliendo en papel y en versión digital símil papel
NMQB continúa su podcast diario de noticias de 6-7 minutos en chino. Iniciado en 2016, este noticiero o Transmisión Latinoamericana de Audio (L?m?i y?npín b?bào), suple parcialmente la carencia de emisoras domésticas latinoamericanas (excepto la única local en Panamá) que difundan en ese idioma.
Para 2013 Folha de São Paulo dijo que el NMQB era “una puerta hacia Beijing” y que sus contenidos latinoamericanos estaban “atentos a Argentina y Venezuela”, a los cuales consideraba entonces los dos países regionales más cercanos a China.
Por un lado, el medio impreso se concentra en información “práctica” y de integración para expatriados o inmigrantes. Como Argentina y al contrario de Perú y hasta cierto punto Panamá, Brasil cuenta con muchos inmigrantes chinos recientes que siguen utilizando preferentemente su idioma.
Pero por otra parte, la web del NMQB incluye artículos sobre Brasil, China y América Latina con un enfoque de información política. Se usan extensivamente todas las fuentes chinas estatales y no se informa sobre asuntos incómodos para el PCCh. La imagen de Xi Jinping y la voz de la embajada aparecen con frecuencia.
NMQB desarrolla comunidades en las redes sociales en chino en WeChat y Weibo y en portugués en X y Facebook, donde también postea noticias y anuncios de interés.
Meizhou Huabao (Jornal Chinês “Americana”) fue fundado en 1983 y se hizo diario una década después. Posee una postura explícitamente pro Taiwán, si bien apoya el principio de “un país, dos sistemas”.
A veces publica material de la agencia taiwanesa CNA y del China Times, diario taiwanés con una visión favorable de Beijing y con alguna inclinación hacia el KMT, pero tiene una buena cobertura tanto de Taiwán como de China continental.
En 2016 cambió de propietario, con presencia renovada en la web y redes sociales y una cobertura más comercial. Mantiene un quincenario llamado Meizhou Shibao.
Otra publicación, en este caso semanal y que duró solamente entre 2000 y 2013, Taiwan Qiobao (desde 2005 Taiwan Zhoubao), era también pro taiwanesa. Al contrario de Meizhou Huabao apoyaba la independencia de Taiwán y al partido DPP. Existen en Brasil varios medios digitales nativos como Baxi Huaren Tenxunwang (desde 2017, chino, inglés, portugués, español; pro KMT-Taiwán), Baxi Qiaowang (chino, pro Beijing) y Baxi Huarenwang (chino, pro-Beijing). Los dos últimos son parte de la GCMCU.


En Argentina, donde la comunidad china inicial era mayoritariamente taiwanesa, el primer medio y aún el más importante en idioma chino es Horizonte Chino (Zh?ngguó de ti?njì xiàn), semanario de Buenos Aires fundado en 1984 por el taiwanés Xie Junlin y, consiguientemente, con una línea pro Taiwán.
En 2008 fue comprado por Hugo Xiaorong Wu, que maneja una imprenta en el propio barrio chino de la capital argentina (Dong Fang) y una agencia de turismo. Wu es originario del sur de China.
La orientación dejó de ser taiwanesa y gradualmente se fue haciendo prochina. Desde 2016 fue relanzado y se asoció con el brasileño NMQB, que es decididamente pro Beijing. El acontecimiento fue anoticiado en el canal de TV CCTV-4, que transmite desde la capital china.
El medio cambió su nombre en chino por Agenting Zhoukan -semanario argentino-, aunque su título en español continuó con la leyenda Horizonte Chino. Desde entonces incluyó noticias políticas generales argentinas y de China-internacionales con mayor intensidad, formato que tienen todos los medios de la red NMQB.
Antes, en cambio, esas noticias eran poco cubiertas y no aparecían en la primera plana del periódico argentino, que mostraba generalmente actividades o motivos de la comunidad china local.
El sitio web y las redes de Semanario Argentino-Horizonte Chino funcionan como un foro de intercambio y noticias sueltas, pero en ellos no se encuentra su edición, que sigue siendo distribuida en papel en la capital argentina y otras ciudades (apenas 700 ejemplares en 2019, según la web PuntoConvergente de la Universidad Católica Argentina -UCA-).
Pero digitalmente, su edición pdf solo se puede descargar desde la página de NMQB alojada en Brasil (también en 2019 y según la web de la UCA, tenía “20.000 suscriptores”).
Por otra parte, en 1998 apareció el semanario Nuevo Continente (Shijie Zhoukan), en una época en que la inmigración desde el sur de China hacia Argentina comenzó a incrementarse. En 2006 cambió a caracteres chinos simplificados (más apropiado para leer para los chinos continentales). Para ese año, la publicación se había acercado al gobierno argentino kirchnerista y al gobierno de China.
Cuando la agencia argentina gubernamental de noticias Télam y Xinhua firmaron un acuerdo para intercambiar informaciones, Nuevo Continente y su entonces director, Qiu Zhengyu, fueron contratados para traducir las noticias.
El encargado de redes del embajador argentino en China del gobierno del presidente Alberto Fernández (2019-2023), Sabino Vaca Narvaja -recordado por su fuerte promoción y defensa de intereses chinos- era un periodista de aquel medio.
Nuevo Continente ha usado material de los medios estatales de Beijing y asistido a reuniones de medios colegas celebradas en esa capital. No obstante, parece haberse dejado de editar o de tener presencia en redes a partir de 2022.
InfoMundo (Shìjiè Zh?uk?n), también un semanario papel, comenzó a principios de los 90 y se posicionó como el medio más orientado a los pequeños comerciantes y a los inmigrantes comunes chinos, con información práctica sobre trabajos, precios, etc. La mayoría de su personal era taiwanés, pero aparentemente no tenía vínculos externos. Cesó en 2020.
Además de Semanario Argentino-Horizonte Chino, los otros vehículos subsistentes son dos plataformas web, las cuales siguen la línea de Beijing.
Una de ellas es el portal nativo ArgChina (lanzado en 2011), con noticias de fuentes chinas globales (CCTV, CNS y otras), solo en mandarín (www.argchina.com). Desde 2017 posee versión en español: Red de Noticias China-Argentina (www.newsargenchina.com.ar), con actualizaciones casi diarias, tanto en Internet como en las redes sociales.
El perfil en chino de ArgChina en Facebook y en X mostraban apenas cerca de 200 seguidores cada una. En el sitio en español, la cuenta de Facebook tenía unos 1000 seguidores y la de X unos 2200 (mediados de 2025).
La compañía fue fundada por Willy Liu (Liu Fangyong), residente chino en Buenos Aires muy activo en instituciones. Preside la Fundación de Cultura y Educación de China en Argentina, la agencia de viajes Antártica Argentina, la Cámara de Comerciantes de China y el “Grupo Fuwang”.
Según su página web en mandarín, ArgChina es propiedad de “Jiangxi Liushi Industrial Co., Ltd.”, empresa aparentemente registrada en China, aunque suministra una dirección en la capital argentina. Su objetivo, dice, es “servir a los chinos en Argentina (…) transmitiendo activamente la energía positiva de China” [subrayado propio].
Existe un interesante proyecto con el nombre Huaren Toutiao (52hrtt.com), que se inició en Argentina y se expandió a escala mundial, apoyado por el programa “Qiaomengyuan 6.18” del gobierno provincial chino de Fujian.
Su titular es el emprendedor tecnológico residente entre Buenos Aires y su ciudad natal, Fuzhou, Huang Qiwang, quien se presenta como “vicepresidente de la Federación Mundial de Jóvenes de Fujian y de la Asociación Argentina de Emprendedores”.
Huaren Toutiao es una aplicación agregadora de noticias de medios locales chinos de numerosos países (América Latina, Estados Unidos, Europa, África, Oceanía). La aplicación intercambia también información con los medios globales chinos como la agencia CNS. Como se puede suponer, no hay ningún medio de Taiwán ni medios locales que se opongan al gobierno de Beijing.
En una entrevista con la TV china CGTN Huang expresó: “como China se ha vuelto fuerte (…) [y] el internet ha mejorado (…) los medios de ultramar chinos deben cambiar tecnológicamente o desaparecerán”.
Argentina tuvo una emisora china codificada que se recibía por suscripción y que funcionó entre 2007 y 2011: MKT Radio. Transmitía en chino y español, aunque era esencialmente musical. (El nombre era probablemente un juego de palabras entre “market” -mercado- y la abreviatura KT, las siglas tradicionales de “gu?ngbò diàntái”, es decir, “kwanpo tientai”: estación radiodifusora.)
A veces podía ser escuchada en supermercados chinos de Buenos Aires, algunos de cuyos dueños eran accionistas de la estación. Aparentemente, cesó por razones económicas. Todos los medios étnicos chinos de Argentina hoy subsistentes, incluso el histórico Horizonte Chino, son parte de la GCMCU.




Medios étnicos chinos en México, Ecuador, Chile, Colombia y Venezuela
En México, con una comunidad china pequeña, existe desde 2014 Huawen Times (Huáwén Shíbào), un semanario que pasó a ser exclusivamente online tras la pandemia. El medio dice estar patrocinado por una “asociación de jóvenes chinos mexicanos” y por otra agrupación similar de la provincia de Zhejiang (norte de Fujian y al sur de la ciudad de Shanghai).
Es parte de GCMCU desde 2017 y usa contenidos de la CNS, Diario del Pueblo y el periódico del gobierno provincial Zhejiang Daily.
La revista China Joven, escrita en español y con cobertura centrada en negocios, informaba desde Guayaquil, Ecuador, sobre China y Taiwán sin un alineamiento. No resulta claro cuándo apareció, ya que parece haber estado unida al Semanario Económico -también en español y fundado en 1983-, de la misma ciudad e idéntico propietario, un empresario ecuatoriano con ascendencia china de segunda generación.
La publicación china tuvo un último ciclo desde 2012 hasta que cesó en 2019, pero el medio económico continúa y ofrece abundante información sobre asuntos chinos y taiwaneses.
En Quito apareció en 2015 el Semanario Chino Ecuatoriano (Ègu?du?’?r Huárén Zh?ubào), parte de la red asociada con el NMQB de Sao Paulo y probablemente fundado en forma directa por el medio con sede en Brasil.
Como director de la publicación fue designado Wei Fuyan, un inmigrante arribado en 2005 que siete años después estableció la agencia de viajes Andywei Travel. Este medio tuvo una trayectoria particular, develada por periodistas de investigación locales.
En 2022, la ONG Safeguard Defenders había denunciado la existencia de una red de “centros de servicio policiales chinos» en varios países, que incluían a Ecuador y otros de América Latina.
Aunque las oficinas oficialmente ayudaban con trámites a chinos en el exterior, el gobierno de Beijing las utilizó -según la ONG- para coaccionar a algunos de ellos a que regresen al territorio para ser juzgados por fraudes online(bajo amenazas de represalia a sus familiares en China).
De acuerdo a Safeguard Defenders, también se emplearon para espiar e intimidar a compatriotas disidentes de Beijing. Todo, sin el conocimiento de las autoridades de los países anfitriones. China rechazó todos los cargos y dijo que ninguna oficina era de carácter policial.
Sin embargo, los propios medios chinos en el exterior hablaron de la inauguración de locales de la “policía de Fuzhou” o “de Qingtian”, ambas ciudades del sur chino con importante emigración.
La revista Vistazo y el portal Código Vidrio, en una investigación conjunta, denunciaron en 2024 que Andywei Travel era una “estación clandestina de agentes encubiertos” (policía china) y que Wei estaba vinculado con el ‘Frente Unido’ del PCCh (una estrategia que entre otros instrumentos recurre a la agencia de noticias CNS para cooptar a medios chinos de la diáspora). Tras la investigación, la agencia de viajes fue cerrada. Wei -de viaje en China- no regresó a Ecuador y el semanario tuvo su última edición el 25.06.2024.


En Chile, desde 2017 circula el semanario Ventana a Chile (Zhìlì Zh? Chu?ng) de Santiago, igualmente creado por el NMQB de Brasil. Presenta características similares al resto de los periódicos latinoamericanos vinculados a esta red (incluyendo una narrativa pro Beijing) y su edición en formato pdf se aloja también en el sitio de Internet brasileño.
Este semanario ofreció entre 2017 y 2021 un podcast con noticias en chino llamado La voz de Chile (Zhìlì zh? sh?ng dì)
Otro medio es el sitio bilingüe web Noticias Chile-China (chilecn.com), con noticias sobre China, de interés bilateral e internacionales. Fue fundado en 2015 y dice ser continuador del Chile-China Business Daily (fundado en 2009). El medio se presenta como corresponsal del Diario del Pueblo. Las noticias sobre China exclusivamente en español proceden de Xinhua.
Se identifica también como Zhihua News Agency en los textos en chino, pero no se trata realmente de una agencia noticiosa (ni tampoco debe ser confundida con la global Xinhua). Es un rótulo que le permite formular al sitio chileno declaraciones más confrontativas.
En 2019, por ejemplo, se alineó con el gobierno chino en ocasión de la represión en Hong Kong y sigue una línea afín al PCCh en el resto de los temas.
La revista mensual Gente Común (Xi?orénwù), fundada en 2012 con sede en la capital chilena, es de tipo cultural y ofrece artículos sobre viajes, vida social y estilo de vida. Su lema es “todos somos chinos, somos gente común”. Pese a que este medio no tiene contenidos políticos, Freedom House dice que en sus redes sociales desarrolla una visión similar a la de Beijing.

Colombia tiene una colectividad china mínima, pero cuenta con dos revistas en español: Camino a China (desde 2002, anual o semestral, contenidos culturales, históricos y actualidad) y Amigos de China(revista digital fundada en 2021 con historias personales de colombianos que estudiaron o trabajaron en China; tiene publicidad de Huawei).
Ambas revistas son de la Asociación de la Amistad Colombo China, en cuya directiva no había en 2025 ningún miembro chino. Advierte que reconocen al gobierno de Beijing “como el legítimo bajo el precepto de ‘una sola China’”. No obstante, las publicaciones no son parte del GCMCU.
En Venezuela, si bien la comunidad china ha tenido cierta dimensión, la situación económica llevó a muchos a salir del país, mientras que también -en combinación con el ambiente político- resulta difícil desarrollar medios de comunicación independientes.
La alianza política entre China y los gobiernos chavistas ha generado sitios o entidades de estudios chinos, generalmente con un sesgo convalidatorio de Beijing. Más allá de esa circunstancia, se trata de contenidos que no tienen mayor relación con las necesidades locales de inmigrantes. Un ejemplo es la sección en chino del semanario Cuatro F,“medio al servicio del Partido Socialista Unido de Venezuela” (oficialista) y que está “dirigida a la comunidad chino-venezolana”. En la web, la sección está sin embargo inactiva desde 2023, aunque el medio continúa actualizándose en español.

Medios éticos chinos en Paraguay, Centroamérica y otros
El semanario Paraguay Hoy (J?nrì B?l?gu?) comenzó a publicarse en 2018. Hasta entonces la comunidad local china se abastecía con el diario brasileño NMQB, quien fue el fundador de esta versión local en Asunción yque circula impresa en varias ciudades de Paraguay (en especial Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero).
Como los otros periódicos de la red que converge en NMQB, su edición digital en un archivo pdf se puede descargar del sitio de Internet del medio brasileño. En cuanto a contenidos está igualmente alineado con Beijing.
Esta edición debe ser muy importante para China, ya que Paraguay es uno de los dos países latinoamericanos hispanohablantes que al día de hoy mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán.
El otro país es Guatemala, donde existe desde 2019 un semanario también lanzado por NMQB (o vinculado con éste), Nuevas Voces de Guatemala (W?idìm?l? x?n Sh?ng). Una vez más, su edición web se descarga desde el sitio NMQB y, como el medio brasileño, sigue la narrativa política de China.
NMQB publica además en asociación con el Diario Chino Latinoamericano de Panamá el semanario Edición Centroamericana (Zh?ng M?izh?u B?n) que circula en las naciones no cubiertas por el medio del istmo. Comenzó en 2018 y su edición en la web está también alojada en el sitio de la publicación brasileña.
Costa Rica tiene la Revista 168, dedicada a la comunidad china, bilingüe y con pocos textos dedicados mayormente a negocios, eventos y otros contenidos “livianos” como horóscopos o gastronomía. Incluye mucha publicidad local.
Su periodicidad es muy variable (desde bimestral hasta anual). Sus tapas eran casi siempre ilustradas por jóvenes chinas locales, pero en los números de 2022 y 2024 se dedicaron al aniversario del establecimiento de relaciones entre China y Costa Rica (que suspendió relaciones con Taiwán en 2007).
La revista no parecía políticamente alineada en sus primeros tiempos, más allá de publicar actividades de la embajada. En los últimos años ha comenzado a postear noticias (en español) en redes sociales de manera frecuente, en las que se observa un uso de contenidos de los medios globales chinos. En el resto de las naciones hispanohablantes (Uruguay, Bolivia y República Dominicana) no hay publicaciones o portales web chinos y se sirven de los de naciones limítrofes. Pueden también existir grupos en redes sociales de intercambio directo y noticias.

RAE Argentina y su programa chino
Una nota especial es el programa chino de una hora que desde 2013 produce el servicio internacional de radio argentino RAE (Radiodifusión Argentina al Exterior -“Argentina al Mundo”).
No se trata de un vehículo étnico sino del modesto medio global de Argentina que, sin embargo, es el más antiguo de América Latina y el único existente hoy en Sudamérica en el segmento de radio.
El servicio depende de Radio Nacional, que a su vez es parte de RTA, la empresa estatal que también opera el canal público TVP.
El programa de RAE en chino es la única realización audiovisual en ese idioma producida por un ente público en América Latina. Por sus características y función no se lo puede agrupar con el resto de los escasísimos programas sonoros en ese idioma realizados en la región (como los ya desaparecidos del Perú y de los supermercados de Argentina o los actuales de la emisora panameña China Visión y el podcast del diario NMQB).
Este programa en chino surgió con el propósito de mejorar la variedad idiomática de RAE, con segmentos en español, inglés, francés, portugués, alemán, italiano y japonés. Que se sepa, no tiene vinculación con alguna estrategia política y diplomática que involucre a China.
De hecho, un servicio como el de RAE, que podría servir para avanzar el soft power de Argentina -si es que existiera tal cosa-, ha estado sujeto a improvisación y limitaciones burocráticas de distinto tipo en las últimas décadas.
Por ejemplo, no transmite en árabe porque su locutor se retiró en los 90 y el idioma no ha sido repuesto hasta hoy, pese a su importancia geopolítica. Tampoco ha emitido jamás en ruso.
Los programas, en todos los idiomas, que en una época ofrecían una estructura metódica (notícias, comentario político, música, notas, etc.) ahora son mayormente deshilvanados.
Muchos de ellos carecen hoy de boletín formal de notícias, análisis o repaso de la actualidad, así como de secciones fijas.
Algunos se dedican a un solo tema por emisión (60 minutos) como “feature” sobre Argentina (cultural, artística, histórica o ‘de color’ pero pocas veces a la actualidad económica o política, lo que depende de quienes los preparan en cada idioma diferente). Estos contenidos, elegidos sin un criterio discernible y con gran repetición de estereotipos (Gardel, Maradona, el mate, etc.) se combinan con música.
En otros casos son improvisaciones, lecturas o diálogos rellenados igualmente con música. Referencias y temas de estricta comprensión o interés doméstico, sin mayores esfuerzos para adaptarlos a las audiencias externas, abundan en español y, más todavía, en el resto de los idiomas (en muchos casos con locutores no nativos y excesivo acento).
Estos programas se emiten de lunes a viernes en un streaming sonoro en tiempo real y son guardados asimismo como grabación en el sitio web de la estación. Pero a veces no se emiten o no pueden escucharse. Como consecuencia, los podcasts resultantes (y sus textos) son colocados irregularmente, con faltantes por días o semanas.
Otro signo de inestabilidad está dado por el uso errático de la onda corta. Aunque los transmisores argentinos de RAE en la localidad de General Pacheco colapsaron luego de décadas de operación, es verdad que la mayoría de servicios mundiales han abandonado esa tecnología -no, extrañamente, Beijing- y la reemplazaron por Internet.
RAE alquiló por años -ya no lo hace- un transmisor de onda corta a una empresa privada en Miami, a precios bajos, pero cuyos horarios y frecuencias variaban constantemente, no siempre seguían lo anunciado y era de recepción difícil fuera de América.
Todo lo anterior se aplica también al programa chino. Como los demás, está preparado y destinado –al menos en teoría- a audiencias del exterior (en este caso las de China o la Gran China).
Aunque RAE sea un servicio poco conocido y de relevancia limitada en la comunicación mundial, no hay mayores datos sobre su recepción o popularidad en Asia o, eventualmente, en comunidades de la diáspora china en Argentina o en otros lugares.
No obstante, el director ejecutivo de la emisora, Adrián Korol, dijo que unos podcasts en chino sobre folklore argentino lanzados en 2016 fueron muy exitosos y tuvieron un altísimo número de descargas, muy por encima de lo habitual.
La encargada y única locutora titular del programa chino, desde su inicio, es la locutora Lina Ji Ovideo, nacida en Harbin, al noreste de China y venida a Argentina en los años 90 tras casarse con un académico argentino.
Se desempeñó como locutora en la radio provincial de su ciudad natal y en la emisora del Ejército Popular de Liberación (ejército chino) en Fujian La Voz del Estrecho, que difundía propaganda hacia Taiwán.
Las políticas erráticas afectaron al servicio chino de RAE de distintas maneras. Por épocas la transmisión china se abrió con un boletín de noticias (cuatro o cinco), sobre Argentina, la región o aun temas mundiales, con una selección algo arbitraria. Luego se completaba con música (tango, folklore o rock nacional).
En otros periodos este informativo se reemplazó -como ha vuelto a ocurrir en 2025-, sin mayores explicaciones, por una nota única para toda la emisión sobre algún tema o figura emblemática argentina (desde el vino Malbec hasta el rockero Charly García). Después se completaba con música y comentarios de circunstancia.
Como un contenido no habitual, entre 08.2025 y 09.2025 el “feature” fue reemplazado en dos oportunidades por una nota sobre el litio en Argentina.

Este artículo, el último de una serie de tres, es una adaptación de pasajes del libro de Roberto H. Iglesias “China: la seducción comunicacional para ‘naturalizar’ un régimen – Medios globales y propaganda de Beijing en América Latina y el mundo”, publicado por el think tank CESCOS (Uruguay).
Los puntos de vista son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la opinión de Cescos o de cualquier otra entidad afiliada con dicho autor.
La parte I (la estrategia de positividad con la que China proyecta su régimen en el mundo) y la parte II (la inclusión de contenidos chinos en América Latina) ya fueron publicadas
El libro puede bajarse gratuitamente (pdf) desde aquí


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