La mayor operación de la industria mundial de medios y entretenimiento atraviesa su etapa final. A cuatro meses de la firma del acuerdo definitivo, Paramount Skydance Corporation espera únicamente las últimas autorizaciones regulatorias para completar la adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD), una transacción valuada en aproximadamente US$110.000 millones que cambiará el equilibrio competitivo entre los grandes grupos audiovisuales internacionales.
El acuerdo fue anunciado oficialmente el 27 de febrero de 2026 y contempla la compra del 100% de Warner Bros. Discovery mediante una fusión por absorción a US$ 31 por acción en efectivo, equivalente a un valor de equity de US$ 81.000 millones y un valor empresa de US$110.000 millones.
Los accionistas de WBD aprobaron la operación el 23 de abril, y el 12 de junio el Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos concluyó su investigación antimonopolio -que duró ocho meses e incluyó la revisión de más de dos millones de documentos- sin presentar objeciones ni exigir desinversiones ni condiciones de comportamiento. El DOJ determinó que la transacción no afectará significativamente la competencia en los mercados de streaming, televisión lineal ni producción cinematográfica.
Con ese paso superado, la atención se trasladó a tres expedientes regulatorios que definirán el calendario del cierre.
El primero corresponde a la Comisión Europea, que analiza la concentración económica y, en paralelo, revisa la estructura de financiamiento bajo la normativa sobre subsidios extranjeros. Paramount presentó formalmente su solicitud ante Bruselas el 2 de junio, con una fecha límite inicial para la decisión fijada en el 7 de julio -prorrogable hasta el 21 de julio si la Comisión requiere tiempo adicional-. Bruselas deberá determinar si la operación puede aprobarse sin condiciones o si exige compromisos adicionales: en el proceso, Paramount ya indicó su disposición a desprenderse de ciertos activos de televisión infantil, entre ellos elementos de la marca Cartoon Network, para facilitar la aprobación.
El segundo expediente permanece en manos de la Federal Communications Commission (FCC). Como Paramount controla licencias de televisión abierta en Estados Unidos, la empresa necesita autorización para la transferencia de esas licencias en el marco de la fusión. La autoridad también consulta a organismos de seguridad nacional y política exterior antes de emitir su resolución definitiva.
El tercer frente regulatorio se encuentra en el Reino Unido, donde la Competition and Markets Authority (CMA) inició la revisión de primera fase para evaluar los posibles efectos de la integración sobre la competencia en televisión, producción audiovisual y publicidad.
Un acuerdo que cambió de rumbo
El desenlace estuvo lejos de ser lineal. En octubre de 2025, WBD anunció que evaluaba propuestas de compradores externos mientras avanzaba en planes para separar sus redes de cable de sus negocios de estudios y streaming. En noviembre confirmó que Netflix, Comcast y Paramount habían presentado propuestas formales. En diciembre, WBD entró en negociaciones exclusivas con Netflix para una oferta en efectivo y acciones valuada en aproximadamente US$82.700 millones -US$72.000 millones en equity-, que cubría los estudios y el negocio de streaming pero excluía las redes lineales.
Paramount no se retiró. Lanzó una oferta hostil por la totalidad de la compañía, elevó sucesivamente sus propuestas, mejoró las condiciones de financiamiento y, en febrero de 2026, ofreció US$31 por acción íntegramente en efectivo por el 100% de WBD, incluyendo las redes de cable. Ante esa cifra, Netflix —que había revisado su propuesta a un esquema todo efectivo al mismo precio por acción que su oferta original— declinó igualar la oferta el 26 de febrero, declarando que el acuerdo ya no resultaba financieramente atractivo a ese precio. El directorio de WBD determinó la superioridad de la propuesta de Paramount y el acuerdo definitivo se firmó al día siguiente.
Paramount también acordó abonar el breakup fee de US$ 2800 millones que WBD debía pagarle a Netflix por la cancelación de su acuerdo, y ofreció una penalidad de rescisión de US$ 7000 millones a favor de WBD en caso de que los reguladores bloqueen la operación.
El financiamiento de la compra
El paquete financiero también contribuyó a reducir la incertidumbre. La transacción está respaldada por US$ 45.720 millones en compromisos de equity -totalmente garantizados por la familia Ellison y RedBird Capital Partners- y US$ 54.000 millones en compromisos de deuda de Bank of America, Citigroup y Apollo Global Management.
En abril, Paramount confirmó que tres fondos soberanos del Golfo -el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF), la Autoridad de Inversión de Qatar (QIA) y L’Imad Holding de Abu Dhabi- aportarán cerca de US$ 24.000 millones en equity, como parte de la sindicación del tramo accionario.
Cada fondo tendrá una participación minoritaria sin derechos de voto ni representación en el directorio, una estructura diseñada para mantenerse por debajo del umbral del 25% que activaría revisiones de la FCC o del Comité de Inversión Extranjera (CFIUS). La familia Ellison garantiza cubrir cualquier déficit si algún inversor de la sindicación no cumple sus compromisos, de modo que el proceso de sindicación no condiciona el calendario del cierre.
El nuevo gigante del entretenimiento
Una vez completada la operación, Paramount reunirá bajo un mismo grupo algunos de los activos más importantes de la industria audiovisual. La compañía integrará los estudios Paramount Pictures y Warner Bros., las plataformas Paramount+ y HBO Max -con una base combinada de aproximadamente 200 millones de suscriptores-, el servicio gratuito Pluto TV, las cadenas CBS y CNN, además de señales como TNT, TBS, HGTV y Food Network, y un catálogo conjunto de más de 15.000 películas y decenas de miles de horas de programación.
El objetivo estratégico es alcanzar mayor escala para competir con plataformas globales como Netflix, Amazon Prime Video y Disney+.
El acuerdo ya superó sus principales hitos corporativos y regulatorios en Estados Unidos, pero el cierre todavía no tiene fecha definitiva. Si la operación no se concreta antes del 30 de septiembre de 2026, los accionistas de WBD comenzarán a recibir un cargo adicional de US$0,25 por acción por trimestre hasta el cierre efectivo.
Los próximos meses estarán marcados por las decisiones de la Comisión Europea -cuya resolución inicial se espera para el 7 de julio-, la FCC y la autoridad británica de competencia. Si esos organismos aprueban la operación sin exigir desinversiones significativas, Paramount podrá concretar una integración que consolidará uno de los mayores conglomerados de medios del mundo y marcará una nueva etapa en el proceso de concentración que atraviesa la industria audiovisual global.

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