La familia Murdoch vuelve a mover las piezas del tablero global de medios. A siete años de haber vendido gran parte de los activos de 21st Century Fox a The Walt Disney Company por más de US$ 71.000 millones, Fox Corporation anunció la compra de Roku por US$ 22.000 millones (160 dólares por acción en una combinación de efectivo y acciones ordinarias de Clase A de FOX), en una operación que redefine el posicionamiento estratégico del grupo en el ecosistema digital.

La transacción, que todavía debe recibir las aprobaciones regulatorias correspondientes y se espera que cierre durante el primer semestre de 2027, combina los activos de noticias, deportes y entretenimiento de Fox con una de las principales plataformas de televisión conectada del mundo.

Roku no es solamente una marca de dispositivos de streaming. Su principal activo es el sistema operativo que utilizan más de 100 millones de hogares a nivel global para acceder a servicios de video bajo demanda, televisión en vivo y aplicaciones de entretenimiento. En Estados Unidos se convirtió en una suerte de «Android de los televisores», con presencia en equipos fabricados por múltiples marcas y una posición dominante en el mercado de Connected TV (CTV).

Lachlan Murdoch, tercer hijo de Rupert, presidente ejecutivo y CEO de Fox, definió la operación como «un momento decisivo» para la compañía y sostuvo que representa la continuidad de la estrategia iniciada tras la venta de los estudios a Disney: concentrarse en noticias y deportes en vivo, fortalecer el streaming con Tubi y ahora combinar ese portafolio con la principal plataforma de televisión conectada. Según afirmó, la adquisición permitirá a Fox ingresar con mayor fuerza en segmentos de alto crecimiento y liderar la próxima etapa del streaming.

Por su parte, Anthony Wood, fundador y CEO de Roku, aseguró que la operación acelerará la visión de la empresa, que hoy alcanza a más de 100 millones de hogares en todo el mundo. Explicó que el directorio aprobó por unanimidad la venta al considerar que ofrece una prima atractiva para los accionistas y, al mismo tiempo, la posibilidad de participar en el crecimiento futuro de la compañía combinada.

El verdadero negocio: controlar la puerta de entrada

El movimiento de Fox refleja un cambio de paradigma que atraviesa toda la industria audiovisual.

Durante décadas, los estudios compitieron por producir contenidos exclusivos. Sin embargo, el crecimiento de plataformas como Netflix, YouTube, TikTok, Spotify e Instagram demostró que el poder económico tiende a concentrarse cada vez más en quienes controlan la distribución y la relación directa con las audiencias.

Una de las interpretaciones más difundidas tras el anuncio sostiene que la inteligencia artificial acelerará esta tendencia. La capacidad para generar contenidos a gran escala se abarata rápidamente, mientras que construir canales de distribución masivos continúa siendo una tarea compleja y costosa.

La evidencia más clara es Netflix. En apenas una década pasó de ser un distribuidor de contenidos de terceros a convertirse en uno de los mayores productores audiovisuales del mundo. El recorrido inverso no ocurrió: ningún gran estudio tradicional logró construir una escala de distribución comparable a la de Netflix pese a contar con bibliotecas centenarias de contenidos.

En ese contexto, el activo más valioso deja de ser únicamente el contenido y pasa a ser la capacidad de llegar al usuario final.

De Tubi a Roku: la construcción de un agregador

La compra de Roku no surge de manera aislada.

Tras desprenderse de los estudios de cine y entretenimiento que vendió a Disney en 2019, Fox quedó concentrada principalmente en noticias y deportes en vivo, dos de los géneros que mejor resisten la fragmentación digital.

En 2020 adquirió por US$ 440 millones la plataforma FAST (Free Ad-Supported Streaming Television) Tubi. Seis años después, Tubi supera los 100 millones de usuarios mensuales y se transformó en una pieza central de la estrategia digital del grupo.

Ahora Fox suma Roku, que aporta:

  • Más de 100 millones de hogares activos.
  • Datos de primera mano sobre hábitos de consumo.
  • Una de las mayores plataformas de publicidad en televisión conectada.
  • El canal gratuito Roku Channel.
  • Capacidad de agregación de servicios de streaming.

Lachlan Murdoch, CEO y presidente ejecutivo de Fox, definió la operación como «un momento decisivo» para la compañía y señaló que la combinación unirá «el portafolio de contenidos en vivo más valioso con la plataforma de streaming a través de la cual Estados Unidos los consume».

El nuevo gigante del FAST

La operación también tiene impacto en la guerra por la televisión gratuita financiada con publicidad.

Según datos de Nielsen, Roku Channel representa aproximadamente el 3% del consumo televisivo en Estados Unidos, mientras que Tubi aporta otro 2,2%.

Combinadas, ambas plataformas alcanzarían una participación cercana al 5,2%, prácticamente al mismo nivel que el 5,3% atribuido a los servicios de Disney.

Aunque parte de esa audiencia se superpone y las cifras podrían ajustarse una vez integradas, el dato muestra la dimensión que podría alcanzar el nuevo grupo en el segmento FAST, uno de los de mayor crecimiento dentro del mercado audiovisual.

En este contexto, FOX y Roku se comprometieron a seguir operando Roku como una plataforma abierta y favorable para los socios, así como a la continua distribución ubicua del contenido de FOX.

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