Convercom.info continúa con esta nota la publicación de una serie de tres trabajos que el autor realizó en profundidad sobre los medios de comunicación chinos. En la imagen destacada, placa de Cerca y lejos, coproducción CGTN-América TV (Argentina, 2022)
Como ocurría con el resto del mundo, la relación de los medios globales chinos con América Latina había sido, por décadas, bastante limitada.
De acuerdo con lo indicado en la Nota I de esta serie, el propio flujo de comunicaciones se emitía “a distancia” desde China por agencias, radio y TV; luego, también por Internet.
Algunos medios latinoamericanos usaban como meros suscriptores el contenido o “cables” de la agencia china de noticias Xinhua desde los años 70 u 80 (eran apenas algunos diarios o medios grandes, muchas veces sin afinidad ideológica o, en otros casos, medios pequeños que tenían inclinación marcada de izquierda). De este aspecto se hablará también en esta entrega.
Existía, a su vez, un intercambio de Xinhua con agencias de noticias latinoamericanas Ya en 1970 la agencia estatal cubana, Prensa Latina, había abierto una oficina en Beijing, pese a la mala relación de entonces entre China y los soviéticos. Ambas comenzaron una cooperación que ya para los 90 se había vuelto una afinidad ideológica y operativa.
Fuera de este caso, se suscribieron acuerdos, que en lo esencial contemplaban el intercambio de información, entre Xinhua y agencias estatales latinoamericanas, cuyos cables llegaban a su vez a buena parte de los medios de cada país (sobre intercambio con agencias de noticias privadas, ver -más adelante- el apartado Agencias privadas latinoamericanas y Xinhua).
Tales instrumentos se firmaron con Notimex (1984, 2018), Télam (Argentina 1985, 2007, 2009), Venpress (1985) -hoy AVN (Venezuela, 2015)-, Andina (Perú, 2000, 2019), y Radiobrás/Agência Brasil (1996) -desde 2007 Agência Brasil y después parte de la Empresa Brasileira de Comunicaçao EBC (2016, 2019, 2023)-. (Notimex y Télam fueron cerradas definitivamente por sus gobiernos recientemente.)
Según esos acuerdos, Xinhua podría usar -a su discreción- informaciones de agencias latinoamericanas y estas últimas -también a su criterio- emplearían noticias de la agencia china. Estos intercambios han sido normales en el sector: por ejemplo, Xinhua los tiene igualmente con las privadas AP o Reuters.
Sin embargo, en muchos casos los arreglos de agencias de noticias estatales latinoamericanas con Xinhua fueron relativos e inconstantes y por eso no es raro que para algunos países se firmaran varias veces. De hecho, el uso efectivo (y contextualizado o no) de contenidos de Xinhua en agencias noticiosas estatales dependerá de los gobiernos de turno, en función de su cercanía o lejanía con China o de la dinámica interna de cada agencia.
Fue recién en la década de 2010 cuando comenzó un contacto cara a cara entre los medios de China y los de la región, así como la firma de acuerdos más específicos entre ambos (coproducciones o espacios para colocar mensajes o programas chinos).
En estos casos había casi siempre pagos de China a los medios latinoamericanos para vehiculizar esos contendidos y presuponían un control total del mensaje: siempre la “venta” de la imagen positiva y brillante de China.
Era la aplicación intensiva del principio de “tomar prestado un bote para salir al océano” que se delineará explícitamente a partir de 2015. Fue una formulación a la cual recurrió el presidente de Radio Internacional de China (CRI) en 2015, basada en un proverbio chino que en este caso significa la inclusión de contenidos chinos en medios locales generales del extranjero.
En otras palabras, era hablarles a las audiencias occidentales (o extranjeras en general) a través de sus medios nacionales o locales.
Los convenios suscriptos casi siempre contemplan un “intercambio” o coproducción de contenidos (programas, artículos o noticias). En la práctica esto se limitó principalmente a la inclusión de contenidos chinos en medios de comunicación latinoamericanos -antes inexistentes-, así como la captación y capacitación de algunos comunicadores regionales por parte de China.
Al margen de todo esto, existe la señal de 24 horas de la televisora global CGTN Español que, además de estar disponible en Internet, tiene presencia en el cable o la TV aérea. Esta actividad fue tratada en la Nota I de esta serie.
Dicha presencia de CGTN Español –generada en China– en cableoperadores o subcanales de televisión digital terrestre en América Latina y que se ha incrementado paulatinamente desde sus inicios hace dos décadas no se considerará “inclusión de contenidos” a efectos de este artículo.

Abonos, espacios comprados y propaganda explícita o encubierta: China vs. Rusia
Antes de seguir hablando de convenios de intercambio más específicos o coproducciones propiamente dichas entre los medios latinoamericanos y China, es necesario formular algunas precisiones adicionales sobre los abonos a las agencias y las compras de espacio, así como acerca de una categoría separada y absolutamente distinta: la propaganda encubierta (en la fuente enunciadora).
Por un lado, estánlas ya mencionadas suscripciones de medios individuales a los servicios de Xinhua como agencia de noticias. Como ocurre con cualquier agencia de noticias del mundo (una “mayorista” de información) el medio abonado paga una tarifa y puede usar o no usar el material.
En el caso de Xinhua debe tenerse en cuenta: 1) que el contenido de Xinhua suele ser cobrado a precios bajos, inferiores a los de agencias que operan con cánones profesionales y comerciales (como AP, Reuters o AFP) y 2) que ofrecen una visión propagandística de China (la citada en estas notas sobre la “onda positiva” o con ítems que interesan particularmente a Beijing), aun cuando en otros aspectos internacionales sus cables o notas pueden parecer más objetivos o neutros.
Los puntos 1) y 2) hacen que el contenido chino encuentre una vía más factible para ser ubicado en medios del extranjero -independientemente de que el medio tenga o no una simpatía geopolítica o ideológica hacia China- en especial si se trata de un medio con pocos recursos y/o que tenga estándares más laxos de integridad periodística.
Diferente a esto, a su vez, son los casos en que Xinhua (y a veces otras entidades, como el China Media Group -CMG– que maneja los medios audiovisuales internos y externos, incluida la señal de TV CGTN) compran espacio en forma esporádica o regular en algunos medios latinoamericanos y de otros países (generalmente diarios y portales, pero a veces en otro tipo de medios) para incluir contenidos “positivos” pro chinos.
Esta metodología fue inaugurada en América Latina también en la década de 2010. Se trataba de algo inusual o inconcebible en los parámetros del periodismo occidental: era como si la agencia Reuters o la BBC pagaran una sección o suplemento en un diario para ubicar solamente sus contenidos y promover positivamente a Canadá o Gran Bretaña. O como si DPA o CNN comprasen horas de TV en el extranjero para presentar, a través de sus notas, contenidos favorables a Alemania o a los Estados Unidos.
Es cierto que esto se hace normalmente en “blanco” por parte de Beijing. Usualmente tales medios receptores formulan algún disclaimer (con distinto grado de destaque): indican que se trata de un “espacio de publicidad”, “contenido promocionado” o al menos especifican la fuente de origen o usan otro tipo de letra o formato para dar a entender esa circunstancia. Pero no lo hacen siempre.
Desde ya se omite -porque atentaría contra el mismo trato- en recordar con todas las letras que el material proviene de un medio no periodístico del Estado-partido chino.
No es un punto menor (aunque un rótulo de cierto parecido se ha comenzado a usar en Facebook y otras redes sociales de manera genérica: “medio controlado por el gobierno”, cosa que sin embargo no alcanza a captar las obvias diferencias entre medios públicos como la BBC o la Deutsche Welle con CGTN o la rusa RT).
En otro plano, en América Latina, esos contenidos prochinos pagados no suelen referirse demasiado a otros países (salvo cuando se trata la situación de Taiwán, Hong Kong o algunos casos muy puntuales) y se limitan a propagandizar la misma China, la figura de Xi Jinping, sus actividades de cooperación internacional o sus inversiones.
Sin embargo, en ocasiones como la pandemia Beijing desarrolló una propaganda muy elaborada para exculpar a China sobre su rol en ocultar la gravedad de la circulación del coronavirus. Y a la vez, para esparcir desinformación sobre el origen de dicho virus, con fake news que pretendían culpar a laboratorios occidentales o al gobierno de los Estados Unidos de haber generado el virus.
En las compras de espacio en países de la Unión Europea, América del Norte y Australia/Nueva Zelandia, que se realiza en buena parte en medios importantes a través del suplemento China Watch -que casi no se incluye en América Latina-, en cambio, si puede haber más contenidos donde se opine de la actitud de los países receptores u otros y a veces ataques agresivos a críticos de China, pero aun así esta última es una carta que se juega con alguna discreción.
Como se dijo, ninguna agencia de noticias o medio occidental o simplemente de una nación democrática compra espacios en medios de otros países para ofrecer “buenas noticias” o propaganda de sus propias naciones, que en este caso es lo que hacen los medios chinos.
Incluso cuando se indique o se note, como ocurre en la mayoría de los casos, que se trata de contenidos (positivos) promovidos por China, persiste el interrogante de si los pagos respectivos no condicionarán la cobertura general del medio receptor con respecto a China fuera de esos espacios pagados.
Se plantea, por consiguiente, una situación similar a la de la incidencia de la publicidad oficial interna en los medios de cada país. Descontando casos obvios de afinidad ciega y negocios de medios militantes paraoficiales, en cada país hay medios que se dejan condicionar por los pagos de la publicidad (oficial, pero también privada) y otros que no. Hay que analizar caso por caso.
No existen reacciones lineales en este sentido. Un botón de muestra: en París, Coca-Cola insertaba publicidad en los 70 en el entonces muy leído diario L’Humanité del Partido Comunista Francés: a ambos les convenía el trato por razones muy diferentes.
En el caso chino, sin embargo, análisis de contenido realizados en Brasil indican que la realización actual de un segmento diario sobre China en Bandeirantes, una importante cadena de ese país (que es presentado claramente como producido por la TV china, pero no se indica si es un espacio pagado o no, si bien probablemente lo sea) incide en la cobertura de los servicios noticiosos generales y “propios” sobre China de esa misma cadena, que tiene altos índices de positividad (ver, más adelante, el apartado “Mundo China” de Bandeirantes).
Existen secciones regulares (separadas) con abundantes contenidos pro China en un medio de primera línea como el diario La República de Perú (espacios señalados como “contenido patrocinado”), muchos sobre economía y tecnología.
También el disminuido y con dificultades económicas, pero aún importante, Diário de Pernambuco (Recife) en Brasil muestra gran cantidad de contenidos atribuidos explícitamente a medios chinos pero sin indicación de si son pagados o no y que han reemplazado la cobertura independiente sobre la nación asiática en el diario.
Tanto el medio pernambucano -que paradójicamente es favorable al bolsonarismo-, como también algunos portales militantes de Brasil -de sectores alineados en mayor o menor medida con el oficialista PT del presidente Lula da Silva-, representan excepciones notorias en relación al resto de América Latina, ya que los contenidos prochinos insertados en ellos tratan también temas de política interna, con elaboración muchas veces local y con una perspectiva de izquierda brasileña.
Acuerdos similares hay con algunos medios de otros países, incluso en Honduras, donde en el (poco visto) y oficialista canal público se inició en el gobierno anterior un noticiero semanal producido en el país por Xinhua, con noticias principalmente chinas y el logo de la agencia presente a lo largo de toda la emisión.
No se indicaba si se trataba de un espacio pagado o no, pero el gobierno anterior del país centroamericano tenía una postura muy proclive a China. Había, por lo demás, cortado sus relaciones con Taiwán.
Todo este modus operandi chino, como el que veremos más adelante sobre los convenios de intercambio, lo diferencia notoriamente de la metodología rusa.
Pero no sólo porque los chinos usan un “modelo positivo” (propaganda siempre favorable del país, eludiendo sus características autocráticas y sin demasiadas respuestas a críticas o ataques ni “meterse” mucho con otras naciones), mientras los rusos recurren al “modelo negativo” (dar voz a las fuerzas y posiciones más extremas o conflictivas de cada país target, izquierda o derecha, para promover caos o desconfianza, así como atacar con noticias reales o fake a gobiernos democráticos o que apoyen a Ucrania en la guerra de Moscú contra ese país).

El reciente caso de la propaganda encubierta rusa pagada utilizaba a medios y a periodistas individuales de distintas naciones que se prestaron a verdaderas “operaciones” promovidas con fines desinformativos a cambio de importantes sumas de dinero. Esos medios o periodistas no revelaban la verdadera fuente de los contenidos (conocida o que un control editorial mínimo podía detectar) ni mucho menos su carácter remunerado.
Todo terminaba, aunque se tratara de un nebuloso grupo paragubernamental, en una intervención no reconocida del Kremlin con objetivos geopolíticos en la política interna.
Es la estrategia de “embarrar la cancha” o de “inundar la zona”, frase esta última acuñada por el exasesor de Trump Steve Bannon y tomada por el catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, consultor entre nosotros de Sergio Massa y Cristina Kirchner.
La actividad encubierta rusa fue develada por un consorcio internacional de periodistas y estaba enfocada fundamentalmente a Africa, pero incluía casos en Argentina y Bolivia. Este formato de operación por parte de Moscú evidenció un iceberg de proporciones totales aún desconocidas, pero que se sospechaba desde siempre a partir de múltiples indicios.
En Argentina, debido a que los artículos estaban orientados a desprestigiar al presidente Javier Milei, hubo sectores de gobierno que no dudaron en utilizar estas revelaciones en su arremetida contra el periodismo en general (“no odiamos lo suficiente a los periodistas” o el slogan del “95%” “ensobrado” –y por casa, ¿cómo andamos?-).
Esto pasa por alto, entre muchas otras cosas, que fue el mismo periodismo profesional como tal el que reveló toda esta trama rusa, incluso cuando muchos de los periodistas de la investigación no son precisamente simpatizantes de Milei y sus políticas. A la vez, desmentía la supuesta y multirrepetida posición “corporativa” de una imaginaria “casta” de periodistas, que en este caso no dudaron en señalar a otros si la noticia lo exigía.
Fueron en gran medida medios y periodistas de segunda o tercera línea -y de poco prestigio profesional- quienes vehiculizaron tales contenidos rentados prorrusos: mayormente vehículos y periodistas-propagandistas kirchneristas que cosecharon pingües (y pingüinas) ganancias con la pauta oficial, si es que no montaron y mantuvieron sus medios completamente con esa misma pauta. Todo, a costa de los contribuyentes del país.
Mientras tanto y pese a la indignación del gobierno mileísta –que no mencionó el nombre de Vladimir Putin una sola vez ni le solicitó explicaciones a la embajada rusa– esos mismos contribuyentes argentinos siguen financiando la inclusión del canal de propaganda RT del Kremlin en los transmisores de la televisión digital terrestre de la compañía estatal Arsat.
Gracias a esta inclusión, RT puede verse diariamente por aire las 24 horas en todas las ciudades argentinas (canal TDA 25.5), acusando de país “nazi” a Ucrania, pregonando la decadencia de las democracias europeas (y a veces también las latinoamericanas), apoyando al chavismo o a la ultraderecha -según convenga- e informando de misteriosos “suicidios” o caídas desde balcones en Rusia. O transmitiendo contenidos muy similares a los de la propaganda encubierta develada en el país.
El autor de esta nota no apoya ningún tipo de censura, ni siquiera la de esta clase de medios. Pero de allí a que el Estado argentino posibilite a la propaganda de Putin su difusión subvencionada por infraestructura pública existe una gran diferencia.
[Rusia, por lo demás, debe ser el país con más experiencia en espionaje, propaganda y desinformación internacional. Esas actividades se iniciaron a fines del siglo XIX y algo más tarde la incipiente inteligencia de los zares redactó el folleto de los Protocolos de los Sabios de Sion: un supuesto plan de “los judíos” (confabulados con los masones) para “dominar el mundo”, delirio que hasta hoy repiten sectores antisemitas.
De hecho, el mismo aparato fue utilizado y perfeccionado por gobiernos rusos sucesivos y antagónicos: de los zares pasó a los comunistas de Stalin, Kruschov y Breznhev y es continuado en la actualidad por Vladimir Putin. Son casi 140 años de ‘expertise’, con perlas como la antigua KGB (hoy SVR/GRU), TASS, Radio Moscú y las actuales RT, Radio Sputnik y megagranjas de trolls, todo lo cual hace empalidecer las actividades chinas iniciadas a partir de 1949, fecha en la cual la CIA norteamericana tenía apenas dos años.]
A diferencia de todo lo anterior aplicable a Rusia, los contenidos prochinos en medios generales latinoamericanos y extranjeros, más allá de su propaganda y ocasional desinformación, suelen ser en “blanco”, es decir, indicando en algún punto la fuente enunciadora real, ya sea en una nota particular o en la generalidad de la producción. No obstante, aun haciéndose esto, a veces no se indica si el medio recibió o no dinero a cambio de esa inclusión.
Y todavía cuando en unos pocos casos pueda no citarse siquiera la verdadera fuente enunciadora resulta relativamente sencillo advertirla por una regla de oro: China (o su desarrollo o su cultura) es exaltada de la misma forma que lo haría una agencia de marketing o relaciones públicas, aun cuando también es cierto que audiencias desprevenidas pueden ser inducidas a engaño.
A cambio de este “blanqueo”, los contenidos prochinos pueden llegar con menos resistencias a medios grandes (en una época, desde The New York Times a The Wall Street Journal aceptaron pagos para publicar el suplemento China Watch pero desde 2019-2020 dejaron de hacerlo; unos pocos diarios norteamericanos y varios europeos lo siguen insertando en sus ediciones físicas y/o en la web). China Watch es un suplemento producido por el diario del Departamento de Publicidad del PCCh, China Daily.
Y aunque los contenidos prochinos resulten evidentes en su propaganda o bien anodinos, neutros o previsibles, contribuyen a “naturalizar” la imagen de una nación normal, exitosa, sin conflictos internos y con vocación multilateral.
Pero se trata de una autocracia orwelliana, de vigilancia interna y de partido y pensamiento único, a la que se suma un importante hard power internacional (y su intermedio, el sharp power, capacidad de presión que es menos que aquel, pero superior al soft power, mayormente expresado en la comunicación a la que este artículo se refiere).
Por ahora, no hay mayores evidencias de que los chinos recurran a operaciones de prensa encubiertas al estilo de los rusos, si bien parecen estar experimentando en redes sociales con influencers propios o cooptados que viralizan narrativas prochinas (muchas “culturales” o superficiales, pero a veces también políticas). Esos influencers son impulsados, promovidos o controlados por instancias de gobierno y sin revelar esta circunstancia.
En esas mismas redes sociales se colocan numerosos “recortes” o a veces mensajes autónomos de los medios globales que replican sus contenidos “positivos”. Pero pueden sorprender cada tanto con un mensaje “negativo” o con “advertencias” a algún sector o gobierno que critique a China o que desarrolle alguna acción que la afecte.
Tampoco China tiene el estilo o la vocación, al menos por el momento, de desarrollar una propaganda agresiva y “negativa” de intromisión informativa en los países al estilo de Rusia para promover o aprovechar la inestabilidad o influir en elecciones. Sus acciones más decididas en ese sentido se limitan a Taiwán y Hong Kong y, con menor intensidad, a alguno que otro país asiático o africano.
En los últimos años, sin embargo, los mensajes de medios globales chinos y otras unidades de comunicación sí han comenzado -aunque en “blanco”- a tener opiniones con ataques o ponderaciones sobre los países.
En general, la confrontación se orienta contra los Estados Unidos y países de la Unión Europea, mientras que hacia el resto del mundo China intenta seducir con declaraciones sobre “la amistad de los pueblos”, el “multilateralismo” o una “comunidad de destino compartido”.
Y se presenta, además, como una potencia benigna, ejemplar socio comercial e incluso ponderando el libre comercio como si se tratara de Adam Smith (“rechazar los productos chinos no solo [es] enfrentarse a China, sino también a los principios del mercado (…) [de] Friedrich Hayek” [una de las grandes figuras del liberalismo económico]), (china.org.cn, 04.07.2025).
O vendiendo su modelo autocrático de gobierno, una novedad argumental que comenzó a desarrollarse con Xi Jinping, quien dijo: “el modelo chino presenta un mejor sistema de gobernanza social y ofrece una nueva opción para otros países y naciones” (XIX Congreso del PCCh de 2017).
Cuando esto no alcanza, el muy robusto hard power o el sharp power de China puede recurrir a presiones más o menos encubiertas como para cancelar (literalmente) algún evento o actividad, como la presentación del libro de este autor sobre el cual se basa este artículo.
La razón de estas conductas, más allá de tratarse de un gobierno que no concibe otra forma de la comunicación que la basada en la censura o la propaganda, es que China pretende imponer una hegemonía narrativa total.
En la mayoría de los países y sociedades -y muy especialmente en las democracias- sus gobiernos, entidades o personas buscan que se tengan en cuenta sus posiciones en los contenidos informativos o periodísticos, sin perjuicio de otras voces o pareceres.
Pero el gobierno chino, en cambio, reclama vehemente que todo lo que se diga o muestre sobre China sean exclusivamente los datos, la versión y la imagen que suministre Beijing. Su hard/sharp power desarrolla esfuerzos muy agresivos para prevenir contenidos alternativos, los que contrastan notoriamente con la cara amable y positiva de su soft power, entre ellos la comunicación.


Primeros acuerdos
En 2011, la TV china nacional CCTV había convenido con Caracol TV (Colombia) y la cadena Bandeirantes (Brasil) el uso mutuo de “imágenes periodísticas”. Fueron los primeros acuerdos con medios latinoamericanos (excluyendo la mera suscripción de algunos medios a agencias como Xinhua, los intercambios informativos generales y discrecionales entre la misma Xinhua y ciertas agencias estatales de América Latina y algunas retransmisiones audiovisuales previas).
Estos acuerdos entre la TV nacional china y los medios privados citados de Colombia y Brasil tuvieron un carácter aislado y poca trascendencia.
Luego, el gobierno chino publicó en 2012 en Perú varios inserts pagados sobre el aniversario de la proclamación de la República Popular China o del establecimiento de relaciones diplomáticas con Lima. El presidente del país era el recién asumido Ollanta Humala, hoy condenado por recibir ilegalmente aportes del chavismo venezolano y de la constructora brasileña Odebrecht.
Los suplementos se incluyeron en el poco leído diario oficial El Peruano, al estilo de China Watch en Estados Unidos y Europa, aunque sin esa denominación.
Igualmente fue una acción aislada, pero estuvo motivada por dos razones. Por un lado, la importancia que Beijing le daba a la firma del tratado de libre comercio entre China y Perú, uno de los primeros con América Latina. Por otro, la relación de Humala con el chavismo venezolano, que, sin embargo, se diluyó ya hacia la segunda vuelta electoral de 2011 para culminar después en un giro hacia la derecha política.
La siguiente movida de los medios globales chinos en la región tuvo lugar en 2014 en Argentina y esta vez involucró a la agencia Xinhua, que suscribió un acuerdo con Radio del Plata y la señal 360TV de Buenos Aires.
Los medios eran propiedad de la empresa Electroingeniería SA, protegida y beneficiada por el kirchnerismo gobernante y que se referenciaba en Carlos Zannini, secretario general de la Presidencia argentina, en ese momento ocupada por Cristina Kirchner.
El kirchnerismo, versión del peronismo entonces en el poder, tenía para esa época relaciones políticas y económicas estrechas con el chavismo venezolano, así como con otros gobiernos y figuras del llamado ‘eje bolivariano’.
El acuerdo con la emisora y la señal de TV contemplaba, por primera vez en la región, que Xinhua no solo participaría del “intercambio de información” sino que además coproduciría programas audiovisuales con estos medios. No obstante, nunca se hizo efectivo. Ambos medios argentinos, muy dependientes de la publicidad oficial, fueron vendidos en 2016 tras el cambio de gobierno.
También había sido un acuerdo aislado y que muy probablemente se haya realizado a partir de los contactos de Zannini, quien en el pasado había militado en Vanguardia Comunista, el partido maoísta argentino que en los 70 recibió dinero de la propia Xinhua (ver la nota I).

Un medio de línea editorial y actuaciónmuy diferente a los de Electroingeniería, el importante diario argentino La Nación, de tradición liberal-conservadora, suscribió un convenio en 2015 con el Diario del Pueblo “para distribuir contenido de ambas compañías en los diferentes productos de su portfolio multiplataforma” (La Nación ya había editado un suplemento similar para el gobierno ruso)
El entendimiento estaba seguramente influido por la circunstancia de que el citado medio chino había abierto una oficina en Buenos Aires el año anterior. En 10.2015 La Nación ofreció un suplemento de 16 páginas producido y pagado por la embajada por el 66 aniversario de la proclamación de la República Popular China.
De todas maneras, nunca salió ningún contenido propiamente del Diario del Pueblo en La Nación, si bien empresas chinas comenzaron desde ese momento a publicitar en el diario argentino y -posteriormente- también en su señal de TV.
Así y todo, La Nación fue muy crítica de los acuerdos firmados por el gobierno kirchnerista y que permitieron el establecimiento de la Estación de Espacio Lejano de China (comunicaciones con objetos espaciales remotos) en Bajada del Agrio, en la provincia argentina del Neuquén. También de aspectos como la financiación china de represas o la asimetría del comercio bilateral e incluso publicó un editorial en 2022: “China, un socio peligroso”.
Previamente a La Nación, el Diario del Pueblo no había suscripto en América Latina acuerdos de este tipo y casi no los suscribirá después. Apenas celebró posteriormente dos entendimientos más -estos sí se concretaron- con un portal de izquierda de Brasil y un diario independiente de México, completando así una trilogía de las principales naciones latinoamericanas.
Fue en 2015 cuando comenzó una política sistemática de Beijing en la cual se efectuaron los primeros acuerdos sustanciales y con resultados concretos entre medios globales chinos y medios locales latinoamericanos (que no fueran meras suscripciones o intercambios entre agencias de noticias). Las entidades firmantes por el lado de China, en adelante, serían Xinhua o la TV global (CMG), con pocas excepciones.
Otra vez el escenario fue en la Argentina, que en ese momento atravesaba los últimos tiempos de gestión de Cristina Kirchner. Volvió a involucrar a la agencia Xinhua y a un grupo de medios privado muy identificado con el gobierno. Pero, esta vez, el acuerdo se hizo efectivo.
Tiempo Argentino de Buenos Aires publicó a lo largo de 2015 un suplemento de Xinhua con noticias chinas y lanzó el subsitio web Portal a China. La señal de TV de noticias CN23 transmitió también en ese año un segmento diario de noticias con videos y textos de Xinhua.
Aunque el espacio era breve e igualmente el canal CN23 duró poco, ese segmento informativo fue la primera coproducción audiovisual de la historia entre un medio latinoamericano y un medio chino. Tanto el diario como la señal pertenecían al Grupo Veintitrés de Sergio Szpolski, un conjunto de medios de segunda línea con fines de propaganda oficialista y cuyo funcionamiento dependía casi por completo de la publicidad oficial. Las inclusiones, sin duda, eran a cambio de pagos de Xinhua.

El hecho de que una agencia de noticias compre o se asegure espacios para colocar su contenido en terceros medios -y mucho más, como en estos casos, para exaltar la imagen de su país de origen– es una noción ajena al periodismo occidental.
Esta metodología sigue siendo empleada por Xinhua hasta la actualidad, tanto en medios latinoamericanos como en los de otras regiones del mundo.
Tras el cambio de gobierno en Argentina en 2015 el Grupo Szpolski perdió sus fuentes de financiación y dejó de operar. No obstante, el medio escrito se transformó en un semanario cooperativo de izquierda donde hoy se siguen publicando textos de Xinhua: en este caso no es claro si se realizan pagos.
Otro acuerdo más tuvo lugar en 2015, otra vez entre Xinhua y una red de medios afín al kirchnerismo: el Grupo Indalo (señal de TV de noticias C5N y emisoras AM/FM). En esta oportunidad, este grupo sobrevivió al cambio de gobierno de fines de ese año y conserva hasta hoy una presencia importante en el sistema de medios argentinos manteniendo su enfoque pro kirchnerista.
Sin embargo, en la década transcurrida no se ha observado en Indalo un uso importante de contenidos de Xinhua ni de otros medios chinos, salvo la publicación de cables aislados -en este caso, aparentemente, sin que mediaran pagos- en su diario económico Ámbito Financiero. Años después, Indalo suscribió acuerdos con CMG para realizaciones de televisión, que serán repasados posteriormente (ver más adelante, el apartado Argentina: coproducciones con Macri, Fernández y medios privados).
Otros acuerdos inusuales para una agencia de noticias son los que se realizaron con cuerpos legislativos, como el firmado en 2015 entre Xinhua y el Senado argentino para “intercambio de información cultural”. Idéntico arreglo se celebró con el Senado mexicano en el mismo año.
En el caso del Senado de Brasil, que tiene la peculiaridad de contar con una agencia de noticias, hay un acuerdo con Xinhua vigente de 2006, en el marco del intercambio entre agencias.
En todos estos acuerdos emerge claramente el papel geopolítico y diplomático que por momentos asume Xinhua, otra tarea ajena a cómo en Occidente se concibe un medio periodístico profesional.
Otro convenio que se suscribió con un portal de Brasil tuvo claramente un componente ideológico. Podía ser considerado como una continuidad -y en la misma línea- del que se hizo con el sitio Argenpress.info (vigente entre 2006 y su cierre en 2015).
[En 2006 Xinhua había firmado un acuerdo de “intercambio” con Argenpress.info, de Buenos Aires, que también se presentaba como una agencia de noticias pero se trataba en realidad de un portal de Internet. La cercanía con Xinhua era en este caso ideológica. El sitio había sido lanzado en 2004 por Emilio Corbière, un periodista socialista argentino; tras su muerte en 2006 pasó a ser manejado en forma cooperativa por periodistas de izquierda y extrema izquierda de toda América Latina que publicaban sus notas en él.
Según su propia descripción, el sitio buscaba oponerse a la “globalización imperialista” y al “neofascismo generado por el capital financiero”. Argenpress.info suscribió también convenios con las agencias estatales Prensa Latina (Cuba), ABI (Bolivia), ABN (luego AVN, Venezuela), TASS/Sputnik (Rusia) y VNA de Vietnam, que hasta hoy tiene un servicio de noticias en español. No puede determinarse si los acuerdos con Xinhua implicaron fondos de parte de la agencia china, pero el sitio de Argenpress dejó de operar en 2015.]
El acuerdo con el medio brasileño se realizó en 2016 y está aún vigente: fue entre el Diario do Povo, la versión portuguesa del órgano del PCCh y el sitio de noticias Portal Vermelho, “a esquerda bem informada” que se proponía “trabalhar para que venha logo a alvorada dos trabalhadores e povos da Terra” (traer el amanecer a los trabajadores y pueblos de la Tierra).
Aunque funciona como un medio periodístico, con llegada a círculos de izquierda del país, Portal Vermelho es sustentado por el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), que en su momento fue maoísta y posiblemente subvencionado desde China con fondos que llegaban vía Xinhua o por otros medios.
En los 80 el PCdoB rompió con Beijing para enmarcarse en la línea ultra dogmática de la entonces Albania. Finalmente, adoptó una posición más pragmática y volvió a amigarse con China.(No debe ser confundido con el Partido Comunista Brasileiro -PCB-, tradicionalmente prosoviético y hoy mucho menor.)
Portal Vermelho se suscribió después también a Xinhua (2019)y ya venía usando contenido de Prensa Latina (Cuba). Las reproducciones de textos del Diario do Povo y de cables de la agencia china eran frecuentes y, por supuesto, eran naturalmente afines con la línea editorial del portal, siendo posible que devenguen algún pago a favor del medio o el partido. El PCdoB es aliado del gobierno actual de Lula y su líder, la ingeniera Luciana Santos, es ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil.

Según reveló el New York Times en 2023, otro sitio web de noticias, Brasil de Fato (BdF), fundado en 2003 por integrantes del MST, el movimiento de “trabajadores sin tierra” que ha apoyado históricamente a Lula, recibió financiación de un empresario IT de Estados Unidos de origen indio que se define como maoísta, Neville Roy Singham. Su esposa, activista social, posee igualmente una inclinación pro china.
BdF, que incluye una emisora de radio online y una “radioagencia” de noticias, utiliza material de Xinhua y otras fuentes chinas. Cuenta además con un corresponsal en la nación asiática.
No se ha podido establecer el momento en que se inició esta financiación o el contenido chino, pero de todas maneras la narrativa china se adecua a la línea editorial e ideología del medio y el MST, muy influida por el marxismo rural.
De mayor visibilidad y con importantes montos económicos confirmados fueron las publicaciones que se hicieron en los grandes diarios de Brasil, sin que en estos casos hubiera afinidades ideológicas. Al menos desde 2016 China Daily comenzó a comprar desde Estados Unidos espacios en Folha de Sao Paulo y en O Globo (Rio de Janeiro).
Con la rotulación de “conteúdo patrocinado” (o equivalentes), estos diarios publicaban contenido similar al de China Watch. No se trataba de suplementos como los de Estados Unidos (y los de algunos diarios argentinos desde 2016) sino de páginas diseñadas como avisos. En 2019 se adquirieron también espacios en Correio Brasiliense, el principal diario de Brasilia.
Estos datos se conocieron debido a que por la aplicación de la ley de lobby FARA, en los Estados Unidos, China Daily debió publicar en 2020 una lista detallada de sus actividades y sus gastos, que incluían estas operaciones en Brasil. Figuraban otras de menor cuantía, no identificadas, en Perú, Chile y Ecuador.
Otra vez en Argentina, una serie de diarios -mayormente pertenecientes al Grupo Uno (hoy América)- comenzó a insertar en 2016 el suplemento China Watch (del China Daily) que para ese año salía en varios lugares del mundo, pero no en América Latina.

La inserción global de tales suplementos chinos, con pagos que en el mundo desarrollado podían llegar a uno o varios millones de dólares anuales, se redujo en los últimos años debido a protestas públicas, lo que llevó a muchos diarios norteamericanos o europeos a su cancelación.
La publicación de China Watch se mantuvo en Argentina, y aunque no se ha repetido en otros países de la región, sirvió para comenzar una importante colaboración entre el Grupo América y China.
El trabajo conjunto fue continuado luego con la realización de la serie documental “Cerca y Lejos” (2017), primera coproducción integral documental entre la TV china CGTN y un medio latinoamericano. Estas y otras actividades con el Grupo América serán abordadas en detalle posteriormente (ver, más adelante, el apartado Una trama china en Argentina: Vila, Manzano, Beijing y otros).
Al iniciarse el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, el canal público TV Perú (IRTP) firmó un acuerdo con CGTN (entonces CCTV) en 2016 que contemplaba coproducciones audiovisuales, capacitación técnica e intercambios. En 10.2016 el noticiero del canal estatal peruano emitió una nota titulada “TV Perú llega en HD a China” sobre la visita de directivos de IRTP a Beijing.
Pese al título de la nota y a que se habló de una “alianza estratégica” con “apoyo financiero”, la TV peruana no se retransmitió en China, no se abrió una oficina de la entidad allí, ni se obtuvieron fondos de cooperación para el sector.
Al mes siguiente TV Perú difundió 12 documentales a lo largo de varios días en horario central. Todos fueron producidos completamente por CCTV (CGTN), excepto uno que trataba sobre la relación bilateral “China-Perú: construir puentes”. En esta última, el canal público peruano suministró cámaras, periodistas y traductores, pero este aporte resultaba muy limitado para considerarlo una coproducción plena.
El gobierno de Kuczynski, de inspiración tecnocrática, terminó con la renuncia del mandatario en 2018. Como otros presidentes del Perú, estuvo detenido y fue procesado por cargos de corrupción. Sin embargo, y como se verá, la cooperación entre los medios estatales del país y los de China siguió adelante.
Con respecto a Venezuela, en 2016 se formalizó un acuerdo entre la TV global china y Telesur, la señal de TV continental con sede en Caracas, proyecto esencialmente del gobierno chavista, con una participación minoritaria cubana.
Dicho acuerdo convalidaba una colaboración ya existente, por cuanto el canal venezolano tenía desde sus orígenes una narrativa naturalmente alineada con Beijing tanto en asuntos chinos como internacionales. Además, empleaba material de CGTN y otros vehículos.
No obstante, desde ese año se realizó una primera coproducción entre China y Venezuela, el programa cultural Prisma (ver, más adelante, el apartado CGTN y Xinhua: cooperación con Venezuela y Cuba).
Los medios globales chinos han apoyado fuertemente al chavismo y al hoy defenestrado gobernante Nicolás Maduro, aun después de las fraudulentas elecciones de 2024 y de la ola represiva previa y posterior.
Este apoyo se origina tanto por afinidad ideológica como por los vínculos económicos entre China y Venezuela. En 07.2025 Maduro le entregó en un acto público al director de Xinhua en Venezuela un “Manual para la nueva batalla comunicacional”, supuestamente de su autoría.
En 2017, por otro lado, CCTV (cuya versión internacional es CGTN) y Bandeirantes firmaron un acuerdo más amplio que el que tenían en 2011. Algunas fuentes indican la realización de un convenio en 2015, que no ha sido confirmado.
Aunque estos arreglos dieron comienzo a una duradera relación entre los medios globales chinos con el grupo privado brasileño, recién a partir de 2019 estarán actuando en plenitud (ver, más adelante, el apartadoBandeirantes: red privada-comercial con posicionamiento geopolítico).
En otro orden, los principales canales de TV de la región, agrupados en la Alianza Informativa Latinoamericana (AIL), configuraron una red de intercambio de noticias entre sí y con varias organizaciones audiovisuales mundiales, incluso con CCTV/CGTN, según un acuerdo suscripto en 2017.
Si bien esta red está todavía vigente y desarrolla trabajos conjuntos (o comparte notas) entre sus integrantes en algunas coberturas internacionales, el intercambio de contenidos con China no ha sido muy visible.
A esta altura, empezaba a quedar de manifiesto la obsesión de los medios chinos de suscribir acuerdos con la mayor cantidad de sus similares latinoamericanos, en forma acumulativa pero que en muchos casos no se hacían efectivos o tenían resultados mínimos.
De cualquier manera, la firma de acuerdos entre tales medios chinos y los latinoamericanos registró una aceleración a partir de 2018.
Fue el mismo año de la constitución del CMG y de la reorganización de los medios globales chinos y un año y medio después de un discurso de Xi Jinping en Santiago de Chile en 2016, en el cual habló sobre las relaciones mediáticas entre China y Latinoamérica.
En este periodo se generaron las más importantes realizaciones y coproducciones, con buenos resultados para los objetivos chinos.
Sin embargo, el involucramiento con medios locales en América Latina parece haber llegado en los últimos dos o tres años a cierta etapa de impasse.
En los siguientes apartados se analiza someramente la cooperación con Cuba y Venezuela. Ambas integraron desde hace años un eje geopolítico con Beijing -y Moscú- que continúa por ahora en la primera, mientras en la segunda cesó en 2026 con la intervención trumpista, si bien disminuyó poco y nada sus características dictatoriales internas.
Con más detalle, se analizan luego otros casos seleccionados. Por un lado, los tres países más grandes de la región: Argentina, Brasil y México. También el caso de dos naciones andinas sudamericanas como Perú y Bolivia. Y, por otra parte, dos países centroamericanos: El Salvador y Honduras.
Se agregan apartados especiales sobre programas en radio en español coproducidos con los medios globales chinos o bajo su inspiración en emisoras locales de Argentina y Chile, así como otro dedicado a agencias privadas latinoamericanas y Xinhua.
Finalmente, hay dos tópicos diferenciados para los siguientes asuntos: la cesión o venta de contenidos de ficción (telenovelas, películas) o documentales en América Latina y el caso de la empresa Mediapro (deportes y otras realizaciones audiovisuales).

CGTN y Xinhua: cooperación con Venezuela y Cuba
Telesur y CGTN coproducen hasta hoy y desde 2016 “Prisma”, “la cultura que nos ilumina”. Es un programa semanal de media hora que se emite por ambos canales y que fue la primera realización conjunta entre la nación asiática y Venezuela.
Se presenta como de intercambio cultural con América Latina, pero en realidad la gran mayoría del espacio está dedicado a China.
Por las características de la realización, que carece de “bajada de línea” política, es extraño que se coproduzca con Telesur, ya que el foco de esa señal es más bien la propaganda militante.
Por otro lado, el portal web de Telesur ofrece una sección especial separada, en inglés y español, dedicada a textos de la agencia china, que primero se llamaba Xinhua y hoy se titula “La ruta de la seda”. Es el fruto de varios acuerdos firmados entre Telesur y la entidad china, el último de ellos en 11.2024.
Los contenidos de Xinhua y el alineamiento con China en los temas correspondientes se hacen presentes en todo el complejo bolivariano de comunicación estatal: la agencia AVN (con la cual Xinhua había firmado en 2015 un acuerdo de intercambio), Radio Nacional, el canal oficial Venezolana de Televisión (VTV) y el diario estatal de interés general Correo del Orinoco.
En Cuba, Prensa Latina volvió a suscribir acuerdos con Xinhua en 2016 y firmó por primera vez con CGTN en 2019 (contenidos de TV) y con China.org.cn en 2023 (intercambio de contenidos, coproducciones y capacitación). Desde 2023 y hasta hoy, el Canal Caribe (canal de noticias aéreo interno cubano) coproduce un programa diario con CGTN, Contextos (análisis internacionales).

Argentina: coproducciones con Macri, Fernández y medios privados
Argentina es el país latinoamericano que más coproducciones documentales destinadas a la TV realizó con China.
Además de las elaboradas con el grupo privado América (ver, más adelante, el apartado Una trama china en Argentina: Vila, Manzano, Beijing y otros) están las que se realizaron con organismos estatales argentinos. Estas últimas tuvieron lugar tanto con el gobierno de centroderecha de Mauricio Macri (2015-2019) como con el kirchnerista de Alberto Fernández (2019-2023).
Las primeras coproducciones entre los medios públicos argentinos y los chinos tuvieron lugar en 2018 entre CGTN y TPA (Televisión Pública Argentina, hoy TVP), bajo la administración Macri.
“Sorprendente China”, “Sorprendente Argentina” y “China en una mano” (el recorrido de un periodista argentino por China tomando videos con un teléfono celular; producción guionada) se emitieron en aquel año tanto por el canal internacional chino como por el argentino.
Más allá de su carácter de coproducciones determinado por aportes conjuntos, en todos los casos se advertía que el control editorial y el guión estaban a cargo de Beijing.
Hacia el final del término de Macri, en 2019, comenzó a emitirse en TPA otra serie de programas: “Sorprendente ArgenChina”, con motivo del 70 aniversario de la República Popular China.
Todas estas realizaciones, filmadas en Argentina y China con el formato documental, se centraban en temas de cultura, viajes, deportes, costumbres, etc.
Sin embargo, un segmento incluyó la Estación de Espacio Lejano de China en Argentina, cuya autorización y condiciones de funcionamiento provocaron controversia política en el país.
La serie no continuó en 2020 ni se efectuaron en forma inmediata nuevas realizaciones.
No obstante, en 2022, durante el mandato de Alberto Fernández, se llevó adelante otra coproducción audiovisual, “Espejo de palabras”, con cinco capítulos. En este caso fue entre CGTN y la agencia gubernamental de noticias Télam y trataba de la relación entre China y América Latina, no solamente Argentina.
Los temas de la realización fueron: “apertura económica”, medio ambiente, ciencia y tecnología, “diversidad cultural”, “revitalización rural” y combate a la pobreza. La serie se emitió sólo por CGTN; no por la TVP (TV Pública), aunque sus videos están en YouTube.
Lo que llama la atención es que pese a la buena relación con los medios públicos argentinos en todo ese tiempo, CGTN no haya conseguido incorporar su señal a la red de transmisores de la televisión digital terrestre argentina que funciona desde 2010 (TDA, operada por la empresa estatal ARSAT).
En esa red están alojadas todas las señales estatales y muchas de las privadas nacionales (estas últimas como “invitadas”). Pero también, desde hace años, hay señales internacionales netamente de propaganda.
Una de ellas es la rusa RT, igualmente “invitada” por el gobierno argentino desde 2014 y que continúa hoy. Telesur se incluyó a partir de 2011, fue cancelada en 2016, repuesta en 2020 y levantada otra vez en 05.2024.
En cambio, CGTN sí está en la red de TV digital venezolana o en transmisores digitales privados mexicanos.
La cooperación entre los medios públicos argentinos y CGTN fue interrumpida desde la asunción a la presidencia de Javier Milei, a fines de 2023.
En el campo de los medios privados, el acuerdo de La Nación con Diario del Pueblo pareció haber mutado a un intercambio con Xinhua. Una nota del 20.07.2020, “Todos los socios y alianzas de contenido de La Nación”, en la que se indica a BBC Mundo, The Wall Street Journal y varias otras, menciona por primera vez a Xinhua, aunque no al Diario del Pueblo.
De todas maneras, apenas se ven materiales de Xinhua en el medio argentino y no parece que tengan ningún efecto en la cobertura del diario, con una histórica línea liberal-conservadora pero a la vez muy amplia para cubrir temas.
Algo parecido puede decirse de Clarín, el principal diario y grupo de medios argentino, que tuvo en su sitio de Internet entre 2021 y 2022 una sección donde se colocaban textos de Xinhua, con el crédito de la agencia. La sección no ha reaparecido, si bien el medio continúa recibiendo como suscriptor el servicio, además de estar abonado al resto de las agencias mundiales importantes.
El diario no ha firmado acuerdos explícitos de “intercambio de contenidos” con medios chinos, aunque sí ha tenido publicaciones patrocinadas.
Entre otras, un suplemento de Clarín de 2021 sobre el centenario del PCCh pagado por la embajada china en Buenos Aires o, en 2022, una página comprada por la misma representación diplomática con un artículo del embajador Zou Xiaoli celebrando los 50 años de relaciones entre China y Argentina.
El autor Igor Patrick en su libro de 2024 Hearts & Minds, Votes & Contracts: China’s State Media in Latin America (Washington, DC : Wilson Center/Kissinger Institute) decía que el primer suplemento “cumplía con altos estándares para tales inserciones” (como un diseño de página distinto al del periódico regular y una advertencia que indicaba contenido patrocinado), pero que “la misma meticulosidad estaba ausente en la versión digital”, que no tenía tales indicaciones.
La pieza de 2022 -agregaba Patrick- presentaba una situación similar: en la versión papel se señalaba que era contenido pagado y “producido por IDM Media”, mientras esas acotaciones no aparecían en la versión digital.
Por otro lado, el mismo Patrick dijo que tras firmarse un acuerdo entre el Grupo Indalo y el CMG en 2021, la parte china quería que se transmitiera en la señal de noticias C5N un segmento coproducido al menos una vez al mes, a lo que el grupo argentino se negó por considerar que no se cuadraba con las preferencias de la audiencia.
Los contactos se interrumpieron hasta que en 2023 directivos de CGTN fueron recibidos por C5N y se habló de proyectos para “seguir enriqueciendo la oferta informativa”. Finalmente, C5N -que conserva una línea editorial afín al kirchnerismo- fue contratada para producir notas a un ritmo de dos por mes sobre asuntos argentinos y latinoamericanos de interés para CGTN (CELAC, BRICS).
Sin embargo, C5N no reprodujo contenidos de CGTN sobre China en su pantalla, nuevamente aludiendo a la falta de interés de la audiencia, según refirieron a Patrick.
En cuanto a medios escritos, La Arena de Santa Rosa, es uno de los pocos, sino el único, diario importante argentino del interior que está abonado a Xinhua (también a Prensa Latina). Sus posiciones son mencionadas a veces en medios globales chinos.
El medio tuvo una postura histórica cercana al desaparecido Partido Socialista y en 2009 renunció a la asociación de prensa Adepa, tras apoyar la Ley de Medios Audiovisuales aprobada por el gobierno kirchnerista.




(capturas de pantalla)
Una trama china en Argentina: Vila, Manzano, Beijing y otros
América, un importante conglomerado de comunicación de Argentina, es quizás el grupo de medios de mejor vinculación con China de esa nación sudamericana.
A sus titulares, Daniel Vila y el expolítico peronista José Luis Manzano, se los considera cercanos a la figura igualmente peronista de Sergio Massa, dirigente a su vez con una larga pero inestable vinculación con el kirchnerismo.
Vila y especialmente Manzano son parte además en empresas de minería y energía en Argentina y otros países, entre ellas la importante Edenor, que provee electricidad en el área norte de la capital argentina. En los últimos años, compañías de Vila-Manzano buscaron obtener negocios con empresas chinas.
Por medio de la adquisición de la mayoría accionaria de una minera, la compañía Integra Capital, creada y controlada por Manzano, participa como socia en Chancay, un estratégico megapuerto peruano que está construyendo China y en el cual el país asiático posee el 60%. También compró en el país andino, en forma algo sorpresiva, la operación de la española Telefónica, que se retiró de casi toda América Latina.
(Cabe destacar que, pese a la histórica ligazón con Massa, Manzano elogió desde fines de 2024 la política del presidente argentino Milei. La señal de noticias A24 del grupo cambió su línea editorial y contrató a partir de 2025 numerosas figuras afines al mileísmo o de posturas anti kirchneristas, a la vez que se retiraron casi todas las filokirchneristas o massistas.
Un año antes, un episodio con Santiago Cúneo anticipó dicho viraje editorial. Se trata de un comunicador militante peronista-nacionalista virulentamente opuesto a Milei y cuyo debut, anunciado por A24 en 2024, fue súbitamente cancelado sin especificarse razones.)
En 2016, el Grupo América lanzó el suplemento China Watch, elaborado íntegramente por China Daily, en los diarios propios Uno (Mendoza/Santa Fe/Paraná) y La Capital (Rosario), así como en El Cronista de Buenos Aires (que América adquirirá en 2021, a la vez que venderá en 2019 todos los demás excepto el de Mendoza).
Entre 2016 y 2017 A24 incluyó un programa semanal sobre China de producción propia, Milenarios, conducido por un comunicador argentino-taiwanés (ver, más adelante, el apartado Chino básico y milenario…), pero que cesó cuando el grupo inició coproducciones con CGTN.
La privada Universidad de Congreso (UC) -cuya fundación es presidida por Manzano– adquirió en 2017 a la revista DangDai. La revista comenzó en 2011 con un subsidio para “medios culturales” del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y aportes de intereses chinos.
Sus fundadores, Gustavo Ng y Néstor Restivo, siguen como directores; por varios años tuvieron un programa radial sobre China. Restivo viajó a China por un concurso de CRI y luego se vinculó con entidades del país.
La casa de estudios convirtió a DangDai en un lujoso medio impreso, un sitio web con información diaria y un newsletter. El medio se define como de “intercambio cultural” pero trata temas muy variados. La mayoría de sus notas son de tipo económico o cultural; aun así siguen la línea de Beijing.
También expresan una toma de posición política, como éstas de 07.2025: “La estación espacial de Neuquén y el cuento de la buena pipa” o “Cumbre de los BRICS+: Beijing rechaza la postura confrontativa de Trump”.
En otro texto, Gustavo Ng dice: “El gobierno de China decide que el nuevo escenario tendrá otras reglas (…) está trabajando para un mundo que no esté hegemonizado por una potencia (…) y [promueve una] Comunidad de Destino Compartido para la Humanidad” [subrayado propio].
Restivo, el otro director, es periodista y fue dirigente gremial del sindicato UTPBA (de un sector enfrentado con Lidia Fagale, también vinculada a China y quien conduce un programa radial de difusión china (ver, más adelante, el apartado “Clave China” y otros programas en la radio argentina). Ng y Restivo se reconocen públicamente como “peronistas” y han estado vinculados con el kirchnerismo.
China Hoy, por su parte, entrevistó al rector de la UC, que desarrolla -dice el medio del PCCh- “una estrecha cooperación con China”. La universidad publicó varios libros sobre China, con trabajos entre otros de editores y autores de DangDai y varios referentes del kirchnerismo y que igualmente siguen la línea de Beijing.
En 2017, América coprodujo con CGTN el documental “Cerca y Lejos” que se emitió por A24 y por la televisora china, con historias personales sobre ambos países y su relación. Era la primera coproducción televisiva documental plena entre una empresa latinoamericana y de China.
Otra serie de realizaciones con el mismo título, fue producida y emitida por A24 y CGTN en 2022, con motivo del medio siglo de relaciones diplomáticas entre las dos naciones. En todos los casos, la dirección y la mayoría del personal de la documental correspondió a CGTN.
Asimismo, el 29.11.2018 A24 comenzó a transmitir una serie de programas exclusivamente producidos por CGTN, Frases Citadas por Xi Jinping, que se emitió en distintos lugares del mundo y marcó un regreso al culto a la personalidad que China había abandonado desde los años 80.
El CMG, citando a un funcionario del Departamento de Publicidad del PCCh, dijo que la serie buscaba que el público argentino “conozca el encanto del presidente Xi Jinping y entienda cómo dirige Xi Jinping a China, el país en vías de desarrollo más grande del mundo, a la nueva era y realice el sueño chino” [subrayado propio].
Se trata de una muy interesante frase que resume los puntos claves de mensaje que decidió impulsar el PCCh en su comunicación internacional.
En 2019 América dobló al español -a través de su subsidiaria Integra Cultural Industries- la telenovela histórica china de 41 episodios “Nirvana en Llamas” (producción de 2015 de la empresa del municipio de Shanghai Dragon TV y de Beijing TV -municipal-).
La realización fue emitida luego por América TV, siendo la primera vez que se veía una producción audiovisual china de ficción en la televisión argentina.
La relación entre China y el Grupo América, no obstante, bajó de intensidad a partir de 2022. No hubo nuevas exhibiciones o coproducciones audiovisuales ni tampoco llegó a establecerse un nuevo programa de radio o TV como “Milenarios” o un segmento regular como “Mundo China”, de la cadena Bandeirantes (ver, más adelante, el apratado «Mundo China« de Bandeirantes (Brasil)).
La razón de esto podría relacionarse al acceso mejorado que tuvieron los medios globales chinos a los medios públicos argentinos a partir del gobierno de Alberto Fernández.
Pero, también, a una posible reticencia de América de otorgar un espacio permanente en la programación al estilo de Bandeirantes, de la misma forma que el Grupo Indalo se había negado a ese pedido de parte de China por considerar que afectaría los índices de audiencia (ver, más atrás, el apartado Argentina: coproducciones con Macri, Fernández y medios privados).
De cualquier manera, la cooperación comunicacional entre el Grupo América y China se ha mantenido a través de la Universidad de Congreso y la revista DangDai, el patrocinio de la Casa de la Cultura China y la publicación del suplemento China Watch en El Cronista y Uno de Mendoza (este último web).
(El contrato de China Watch de 2016 era solamente para las ediciones impresas de El Cronista, aunque no contemplaba su realización online. Hasta el momento de redactarse este trabajo, China Watch continuaba insertándose solamente en papel.
La circulación de El Cronista en ese soporte había bajado a unos miles de ejemplares y se había tornado poco relevante, ya que sus lectores consultaban mayormente la edición en Internet. En cambio, en 2016 la circulación papel podía estimarse en unos 25 mil ejemplares, más de la mitad distribuidos por suscripción).
No se descarta, sin embargo, que la relación entre los medios globales chinos y el Grupo América se encuentre en estado latente y pueda intensificarse de acuerdo con las necesidades generales de China o del grupo en el campo de los negocios.



Brasil: acuerdos públicos y privados
En 2017 TV Gazeta, canal que forma parte de una universidad privada de periodismo en São Paulo, suscribió un acuerdo con la TV provincial de Guangdong para “compartir contenidos”. Otra estación de la misma ciudad, TV Cultura, el canal cultural-educativo estadual, firmó otro convenio similar con CCTV (2020) y con Xinhua (2021).
El IRDEB, organismo del estado de Bahía que opera un canal y una emisora FM educativa en Salvador, también suscribió un contrato de cooperación con CCTV en 2019. TV Pernambuco, igualmente estadual, cerró un acuerdo con Xinhua de compartición de contenidos en 2021.
La EBC, por su parte, a cargo del canal federal público TV Brasil, la Agência Brasil y varias radiodifusoras estatales, había firmado varios acuerdos previos, buscando ratificarlos en cada presidencia (2015, con Dilma Rousseff y 2017 con Michel Temer).
En 2019, ya con Jair Bolsonaro en el poder, EBC concretó un nuevo convenio de intercambio de contenidos y coproducción audiovisual y -por primera vez- se hablaba de un confuso “intercambio de tecnología de nuevos medios 5G”. Cabe recordar que EBC, en este caso en nombre de la Agência Brasil, ya tenía suscripto en 2016 un acuerdo específico de intercambio de contenidos con Xinhua.
De todas maneras, en 2023 se volvieron a firmar acuerdos entre EBC con Xinhua y CMG para el intercambio de textos y contenidos audiovisuales. Esta vez se trataba del nuevo gobierno del presidente Lula da Silva, quien suscribió estos instrumentos como parte de una veintena de convenios con China en su visita a esa nación.
El uso de materiales chinos por parte de estos medios fue limitado y no se realizaron coproducciones audiovisuales, aunque sí hubo transmisiones en ocasiones especiales.
Por ejemplo, a fines de 2024 y durante la visita del presidente chino y la cumbre del G20, TV Brasil emitió la tercera temporada de “Frases clásicas citadas por Xi Jinping”, narrada en portugués.
El grupo privado Bandeirantes, en cambio, hizo un uso intenso de contenidos chinos y desde el acuerdo firmado en 2019 selló una importante alianza con los medios globales chinos, cuyas características y resultados son repasados en otra parte de esta nota (ver, más adelante, el apartado Bandeirantes: red privada-comercial con posicionamiento geopolítico).
En el mismo año, CMG suscribió un acuerdo con Globo -principal grupo de comunicación brasileña- que también contemplaba el intercambio de contenidos audiovisuales, coproducción y aludía a la “tecnología 5G”. Ejecutivos del conglomerado brasileño llegaron a hablar incluso de coproducciones de telenovelas.
Hasta hoy, sin embargo, los efectos del acuerdo han sido modestos. Al comienzo de la pandemia, en 03.2020, el canal de noticias del grupo, GloboNews, transmitió en horario central una documental de CGTN America con el nombre de “Epicentro – 24 horas en Wuhan”, sobre la detección y cuarentena del Covid en la ciudad china del mismo nombre.
Era inusual que GloboNews emitiera una realización de terceras partes como un programa completo, pero de todas maneras se advirtió que se trataba de una producción de la TV china y que omitía denuncias y aspectos negativos.
El documental tuvo una gran repercusión en la audiencia. Fue repetido por Globo y también difundido en TV Cultura de São Paulo.
En su libro sobre China y medios latinoamericanos, el periodista Igor Patrick cuenta que el público -en una encuesta posterior- consideró que el contenido de la realización era “confiable”. La proporción bajó cuando se informaba, a quienes no lo habían advertido, que no era una producción original de Globo sino de la TV estatal china.
CGTN realizó dos continuaciones de la documental: “Cuarentena” y, luego, “Recuperación”, pero Globo no las emitió (TV Cultura difundió solo “Cuarentena”). La cadena comercial brasileña sí transmitió otra producción de CGTN sobre el coronavirus a los pocos días, si bien en adelante no incluyó nuevamente programas completos de CGTN.
En cambio, TV Globo utiliza hasta hoy materiales cortos de CCTV/CGTN para noticieros, en forma ocasional y dentro de sus propios reportes, solamente -afirman sus editores- cuando otras fuentes (agencias y medios internacionales independientes) no estén disponibles.
Por su parte, ya se había mencionado que China Daily compró espacio para publicar contenidos en Folha de São Paulo y O Globo (al menos desde 2016) y Correio Brasiliense (al menos en 2019).
Hasta 2020, el primero recibió cerca de 400 mil dólares y el segundo algo más de 100 mil dólares, según la presentación de China Daily en Estados Unidos por ley FARA.
Para 2024, Folha seguía con tratos parecidos. El 09.02.2024 publicó un “Conteúdo patrocinado pela Agência de noticias Xinhua” consistente en la totalidad de su página A8 y el encabezamiento “Perfil: Xi Jinping, homem de cultura”.

(Entrevista a Igor Patrick en Hearts and Minds)
En ocasión del evento del G20, cuando al mismo tiempo se cumplió medio siglo del establecimiento de relaciones entre China y Brasil, apareció en Folha el 17.11.2024 otro “conteúdo patrocinado” con el título “50 anos e além” (50 años y más allá). Asimismo, en ediciones habituales publican fotos de Xinhua.
No obstante, Patrick sostiene que estos espacios patrocinados no afectan la cobertura de Folha o de Globo sobre China. Ambos diarios, en efecto, publican regularmente contenido crítico y notas sobre el país asiático recurriendo a fuentes múltiples.
Faltaría agregar que Folha, en 2020, concretó un acuerdo con el sitio de noticias financieras Caixin, posiblemente el medio con mayor autonomía en China continental(cuenta con participaciones estatales, pero es un raro caso de vehículo no vinculado a la red estatal o del PCCh, dirigido por periodistas con inspiración independiente).
En los años sucesivos, el diario publicó varias notas de Caixin sobre temas económicos y tecnológicos.
En otro tema, entre 2021 y 2024 y pese a que las transmisiones de CRI Portugués se habían transformado en contenido de “relleno”, el sitio de Internet de la radio internacional china en aquella lengua -cosa inusual en otros idiomas- ofrecía tres enlaces a medios brasileños.
Esos medios eran Brasil 247, DCM y Diario de Pernambuco (que a su vez publican contenidos de Xinhua y CRI). Llamativamente, también mostraban links a Radio Macau (Macao, el equivalente de Hong Kong para Portugal) e incluso a la confederación brasileña de kung-fu.
En cambio, no hay enlaces en la web de CRI a dos sitios de izquierda, Portal Vermelho y BdF, que usan contenidos de medios globales chinos y fueron analizados anteriormente (ver, más atrás, el apartado Primeros acuerdos).
El sitio web de CRI Portugués se rediseñó a fines de 2024. Además de noticias de fuentes chinas y los mencionados enlaces externos a sitios de Brasil, presenta secciones internas producidas por fuentes brasileñas.
Una de ellas es Sala de vistas, notas en video con la periodista chinobrasileña Isabela Shi con el logo “CGTN Portugués” y a veces en realización conjunta con el canal brasileño TVT. Esta sección se inició en 2020.
(TVT es propiedad de un grupo de sindicatos pro Lula de la localidad de São Bernardo do Campo, entre ellos el sindicato de metalúrgicos ABC original del actual presidente brasileño. A las coproducciones con China, TVT suma igualmente realizaciones conjuntas con la señal venezolana Telesur.)
Otra sección interna del sitio de CRI es Estudio Paulista, que ofrece también notas en video desde 2022 sobre actualidad brasileña con una visión de izquierda (incluyendo varias explícitamente pro chinas), las cuales son producidas por el portal noticioso Brasil 247.
Con respecto a los tres medios que figuraban en los enlaces del mencionado sitio de CRI Portugués, dos de ellos presentan afinidades ideológicas.
Brasil 247 es un portal con una línea editorial favorable al Partido dos Trabalhadores (PT) de Lula y posiblemente sea financiado por esa fuerza.
Con Lula en el gobierno -y según el portal Crusoé- Brasil 247, que es un medio de importancia relativa, recibió en 2023 fuertes montos de publicidad oficial, nada menos que tres veces más que el portal Estadão (del importante medio O Estado de São Paulo), uno de los más visitados de Brasil. Comenzó a usar contenidos de medios globales chinos tras firmar un acuerdo con CCTV en 2019.
El Diário do Centro do Mundo (DCM) es otro portal con una línea de izquierda. Fue fundado por el periodista Paulo Noguera y a su fallecimiento en 2017 continuó a cargo de otros editores, pero manteniendo su inclinación. No resulta claro en qué momento comenzó a utilizar contenidos de medios chinos.
El restante caso de medio que estaba hasta 2024 en los enlaces de CRI parece deberse a un acuerdo más bien comercial -no ideológico-, aunque no por eso menos efectivo. El Diário de Pernambuco, de Recife, es el más antiguo subsistente de América Latina, que cumplió 200 años en 2025. Aunque sigue siendo el más importante del norte del país, está afectado desde hace tiempo por dificultades económicas.
El medio fue adquirido por el abogado Carlos Frederico Vital en 2019. Entonces, el portal de izquierda con vínculos con el partido PT de Lula y socio de los medios globales chinos, Brasil 247, tituló “Advogado bolsonarista compra o Diário de Pernambuco” (20.09.2019) sin imaginar que el ahora diario ‘bolsonarista’ terminaría igualmente asociado a los mismos medios globales chinos.
En efecto, el Diário de Pernambuco firmó un acuerdo con Xinhua en 2021 para realizar un suplemento y sección diaria en la web, bastante nutrida, con información china, brasileña y mundial de Xinhua (acreditada), las que obviamente exponen una línea pro Beijing.
Al año siguiente suscribió otro acuerdo con CMG para recibir noticias escritas de CRI sobre China en portugués y videos de CGTN sobre “Frases clásicas citadas por Xi Jinping”.
Todos estos contenidos se siguen publicando hasta hoy y una de sus características más notables es que han reemplazado casi por completo la cobertura independiente de China en el diario. En algún momento, varias notas de Xinhua de un fuerte contenido pro Beijing se ubicaban en el cuerpo general del diario, tanto en su versión impresa como web.
Adicionalmente, desde 2022 y hasta principios de 2025 Diario de Pernambuco coprodujo una sección de videos con CRI sobre temas brasileños, alojados en la página web del medio brasileño o en YouTube.
El 21.10.2022, por ejemplo, entrevistó a la presidenta del PCdoB, quien en ese momento era vicegobernadora de Pernambuco y luego asumiría la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación en el gabinete del presidente Lula. El título de la nota era “Luciana Santos [dice que el] Partido Comunista Chino innovó y actualizó el marxismo”.
Santos fue una presencia frecuente en la sección de videos, en la que también se entrevistó al vicepresidente Gerardo Alckmin (2023) y a “Brasileiros [que] comentan visita de Nancy Pelosi a Taiwán” (todos vehemente en contra, 2022).
Cuando estos videos llegaron al 100, a principios de 2025, el Diário publicó una nota conmemorativa. En ella, el titular de la Asociación de Prensa de Pernambuco Múcio Aguiar, celebró el proyecto como un medio para “conocer la presencia china en Brasil y llevar a los chinos informaciones [de Brasil]”. Sin embargo, justo en ese momento dejaron de producirse.


Un medio que no figuraba en los links de CRI Portugués era el diario económico Monitor Mercantil (lunes a viernes, Rio de Janeiro, con una edición en São Paulo), cuyo director propietario es Marcos de Oliveira.
Era un periódico que por décadas publicó balances y documentos legales, pero que ahora se enfoca más en temas económicos e internacionales. Para 2025 indica que está abonado exclusivamente a la estatal Agencia Brasil y a Xinhua, aunque también publica notas de Europa Press.
Por un lado, desde el 01.11.2021 tenía una sección llamada Xinhua Silk Road “agencia de notícias oficial do governo da República Popular da China”, que publica varios cables por día. Hasta mediados de 2025 habían aparecido unas 3000 notas de esa agencia.
Por otra parte, en su cobertura general toda la información relacionada con China y parte de la internacional proviene de Xinhua o de CGTN.
Desde hace varios años, Oliveira es entrevistado rutinariamente por Xinhua, quien a la vez formula declaraciones en consonancia con los puntos de vista de Beijing.
En 2023, por ejemplo, en una reunión en Beijing de la Iniciativa de la Franja y la Ruta dijo que “los medios occidentales olvidaron el periodismo y son pródigos en las fake news”. Señaló que “China es una potencia emergente y tiene una visión de cooperación (…) en contraposición a la dominación angloamericana”.
Pese a su omisión en los links de CRI Portugués, es evidente que el diario es importante para la estrategia china. Su alineamiento parece haber comenzado antes de la inauguración de la sección específica dedicada a los cables de Xinhua. Además de publicar material de esa procedencia, en forma ocasional, ya el 24.11.2016 Monitor Mercantil reveló que “apenas cinco empresas” de medios de Brasil fueron invitadas por Xinhua a participar de la Cumbre entre medios de China y América Latina de ese año (una de las cuales era el propio Monitor).

Bandeirantes: red privada-comercial con posicionamiento geopolítico
Con sede en São Paulo, el grupo privado Bandeirantes tiene dos redes abiertas de TV (una de ellas generalista y situada cuarta en audiencia nacional), cuatro redes de radio (generalista, musical, noticiosa y regional) y varias señales de TV paga (BandNews -noticias-, BandSports y Arte 1).
En 2014 había firmado un acuerdo con CCTV, el cual fue renovado en 2017. Tras un nuevo convenio suscripto en 2019 con CMG para intercambiar y coproducir contenidos audiovisuales, la alianza entre Bandeirantes y los medios chinos ingresó a una nueva fase.
El noticiero de la cadena abierta (Band TV) incorporó entonces a un corresponsal regular en China, Gabriel Yin. En realidad, el corresponsal no trabajaba para Bandeirantes sino que era “provisto” por la TV nacional china CCTV, donde prestó funciones hasta 2024 (hoy trabaja para el Financial Times).
Al mismo tiempo, el 08.11.2019 comenzó a emitirse “Frases clásicas citadas por Xi Jinping”, producción de CGTN, por la señal específica de noticias BandNews y también por Arte 1. Los capítulos se exhibieron a lo largo de varios días.
La emisión de esta serie de Xi Jinping funcionaba como el “acto comunicacional” que daba inicio a una fuerte relación de CMG con otros medios.
Finalmente, CMG consiguió con la señal de noticias de Bandeirantes, BandNews, un acuerdo único y que hasta hoy no se ha replicado con ningún otro medio latinoamericano ni mundial de importancia equivalente.
Se trataba de la transmisión de un segmento diario de noticias de China especialmente producido dentro de las noticias habituales de BandNews: “Mundo China”, que será analizado posteriormente (ver, más adelante, el apartado “Mundo China” de Bandeirantes, Brasil).
Se han realizado otro tipo de coproducciones con CGTN, especialmente documentales, aunque como suele ocurrir en estos casos la mayor parte de los recursos y línea editorial son aportadas por China. Band TV y otras señales emiten asimismo hasta el día de hoy algunos documentales de producción exclusivamente china que originalmente se pasaron por CGTN.
Debe destacarse que en 2020 Bandeirantes suscribió un acuerdo de intercambio con BRICS TV, con sede en Moscú y que ofrece notas de canales de TV de naciones integrantes de esta alianza (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) traducidos, cada uno, al ruso, inglés, chino y portugués (luego se agregaron árabe y español).
Bandeirantes tiene una larga trayectoria. Se presentó por décadas como “el canal (o radio) del deporte” y estuvo siempre en poder de la familia Saad. Salvo algunas inversiones inmobiliarias, el grupo no tiene negocios fuera de la comunicación. Carecía de una posición política definida, si bien podía considerarse históricamente como más proclive a la centroderecha.
Sin embargo, con las alianzas y acciones antes descriptas, la empresa tomó un posicionamiento geopolítico que disparó el rumor de que habría sido adquirida por el PCCh, a tal punto que una organización de chequeo de noticias, Lupa, debió emitir una verificación según la cual dicha afirmación era “falsa”.
De todas formas, la cadena fortaleció su alianza con los medios chinos y puso en el aire nuevas realizaciones, además del segmento “Mundo China”. En 2023 realizó una serie de notas coproducidas: “Cúpula do BRICS: Construir um mundo inclusivo por meio da cooperação”. En 2024 difundió otra serie de especiales: “Brasil-China: 50 anos de amizades”.
A fines de 2024, Bandeirantes suscribió un acuerdo para realizar coproducciones dramáticas con CMG. En lo que sería la primera telenovela entre China y América Latina se planea una realización titulada “O Ouro da China” y para la que se convocaría a la actriz Lucélia Santos como protagonista. Hasta mediados de 2025 no había mayores novedades.
Bandeirantes había dejado de producir ficción años atrás, por no poder competir con las redes Globo y Record. No obstante, en su plataforma on demand gratuita Bandplay incluyó a partir de 2025 algunas series y telenovelas chinas.

“Mundo China” de Bandeirantes (Brasil)
“Mundo China” es una asociación entre la televisión china y la importante cadena radiotelevisiva brasileña Bandeirantes (Band). Comenzó en 2019 y consiste en un segmento de noticias diario sobre China de unos 15 minutos emitido en medio de la programación de la señal de noticias BandNews TV.
Se trata de uno de los vehículos más importantes de difusión de propaganda china en Brasil y, posiblemente, en un medio de comunicación relevante en un país occidental.
Es cierto que “Mundo China” es claramente presentado como una “parcería” (asociación) entre el grupo y CCTV (no se usa el acrónimo CGTN porque esta última no tiene emisiones generales en portugués) y en forma de segmento diferenciado. También se indica, en los casos que corresponden, que las “imágenes” o el “periodista” en pantalla son de CCTV.
Sin embargo, no se menciona que CCTV es la TV estatal china, controlada por el gobierno-partido del país asiático. Las coberturas de “Mundo China” usan en su gran mayoría contenidos (y personal) de los medios chinos y, por lo tanto, siguen la línea positiva de Beijing con énfasis en tecnología, economía, cultura o turismo sin elementos negativos o conflictivos en temas sociales o políticos.
El 81% de notas expresamente presentaron a China en forma positiva, un 15% neutrales y apenas el 3% fueron negativas, según un estudio de 2024 de Pablo Sebastián Morales y Paulo Menechelli. Las notas positivas podían incluir desde propaganda (publicidad encubierta) a favor de la empresa Huawei hasta declaraciones positivas sobre China de políticos brasileños.
Los medios globales chinos, además de coproducir el segmento, suministran contenidos a BandNews y otros medios del grupo para la cobertura de temas relacionados con China.
Esta situación puede influir la línea editorial de la empresa brasileña: el mismo estudio mostró que, fuera del segmento de “Mundo China”, las notas positivas de BandNews sobre el país habían registrado un aumento importante desde 2019, es decir, desde que se firmó el acuerdo para la coproducción
Otro ejemplo es citado por el investigador Morales. Durante la pandemia Eduardo Bolsonaro, el hijo del entonces presidente de Brasil, criticó a China y la calificó como dictadura.
El embajador chino en Brasil respondió y se generó una crisis diplomática, todo lo cual fue recogido por BandNews. Pero, la señal transmitió también una editorial en la que defendía a China y criticaba a los políticos brasileños.
Morales dice que “esto generó la percepción (…) de que este canal no solo tenía un acuerdo con un medio chino, sino que estaba completamente controlado por él. Esta percepción puede ser poderosa en el ámbito político”.
En cambio, la vicedirectora de China Media Group (CMG) para América Latina considera que esta alianza es muy importante y debería ser replicada con más vehículos mediáticos locales en la región.
“Esta alianza entre China Media y el Grupo Bandeirantes puede convertirse en un ejemplo para los medios de comunicación de América Latina y China” [subrayado propio], dijo la directiva, según un comunicado del medio brasileño del 24.05.2024.
Bandeirantes y el CMG han llegado a promover en forma conjunta actividades como seminarios. El 11.06.2021, por ejemplo, realizaron un encuentro virtual con el nombre Panorama China: Pasado, Presente y Futuro, el cual “reunió a especialistas de diferentes áreas para discutir temas relacionados con China, destacando las relaciones chino-brasileñas”. Los participantes incluyeron al editor brasileño de China Hoje, académicos, empresarios y periodistas.

La edición brasileña de China Hoje
China Hoy es una revista internacional con versiones en varios idiomas propiedad del PCCh, en este caso de su casa editorial, actualmente llamada China International Communications Group (CICG).
Comenzó con contenidos diferenciados en español hacia 1977, aunque se siguió elaborando desde Beijing. En 2004 abrió un centro en México para su redacción desde allí -también usando contenidos realizados en China- y con distribución en español por América Latina.
La revista sigue con ediciones papel que circulan mayormente en México y Perú (donde hay una suboficina desde 2009), pero puede consultarse cada número en la web.
Las ediciones impresas en español de China Hoy siguen apegadas a su tradición de fotos e imágenes. Sus textos, en cambio, son actualmente muy parecidos a los contenidos del Diario del Pueblo: actividades oficiales, estadísticas, producción y algunos análisis, los que parecen emanar en gran parte de Xinhua.
Sin embargo, existe una edición brasileña en portugués lanzada en 2015 y llamada China Hoje, que es muy diferente a la versión castellana y es realizada en conjunto con la local Editora Segmento. Consta de una edición papel y web, incluso con una comunidad, podcasts de audio y video y presencia en redes sociales. En ella, además del contenido chino, se tratan temas nacionales y participan periodistas brasileños.
El periodista y académico Evandro Menezes de Carvalho es el secretario de redacción de la revista y escribe buena parte de los artículos locales. A su vez, es entrevistado frecuentemente por medios chinos, como CGTN o Xinhua.
En la revista hay a veces artículos de Gustavo Ng (de la revista chino-argentina DangDai) o de otros latinoamericanos. No obstante, la mayoría de las notas están redactadas por autores chinos.
Los contenidos locales de China Hoje están alineados con la izquierda brasileña y hacen una promoción explícita del sistema político chino.
En un videopodcast posteado en X el 07.03.2024 Menezes de Carvalho interpela a su audiencia: “¿Usted sabía que la división de tres poderes, como conocemos en la política brasileña, no se aplica en China? (…) Explico más sobre ese concepto en el nuevo podcast de la serie ‘Traduciendo a China’” [subrayado propio].

México: cercanía colaborativa, inserciones e informaciones
El grupo más cercano a China en México es posiblemente el Grupo Multimedios, no en un sentido ideológico -dado que se lo puede considerar con una línea editorial de centroderecha- sino en cuanto a trabajo conjunto.
La empresa surgió hace varias décadas como operador de radio y televisión en Monterrey y lanzó también un canal de noticias, Milenio Televisión. Desde hace más de dos décadas publica en Ciudad de México el diario Milenio, que ofrece información al instante y posee una amplia red de corresponsales, ubicándose entre los más seguidos e influyentes (junto a El Universal, Reforma y otros).
Desde al menos 2018 Milenio posee una sección separada -que se sigue publicando- denominada “Noticias de Xinhua”. Otra sección, “La Ruta de la Seda”, publica solo cables económicos de Xinhua, acreditados, con titulares como “China contribuye a la economía mundial” (05.03.2025) o “Comercio exterior de China muestra desempeño estable” (11.03.2025).
El Canal 6 del mismo grupo, que a través de la TV digital terrestre abierta está presente en la capital del país y en varias ciudades, reproduce a tiempo completo desde 2023 en uno de sus subcanales la señal de CGTN Español. El año anterior había firmado un acuerdo con CMG al efecto.
De acuerdo a un estudio del investigador Eduardo Tzili Apango, de 49 menciones que se encontraron sobre la IFR china entre 2013-2020 en la web de siete medios mexicanos, la mayor frecuencia de mención aparecía en Milenio (24%).
El medio que seguía, La Jornada (20%), es un diario de izquierda e histórico pero simple abonado de Xinhua desde los años 80. Aparentemente no tenía “intercambios” ni espacios comprados por la agencia ni otros medios globales chinos.
En tercer lugar, venía El Universal (18%), centrista y que también era suscriptor desde los años 80. Cables de Xinhua se seguían publicando, pero de una manera espaciada, y en referencia a China. En 2021 firmó asimismo un acuerdo con CMG que le permite incluir materiales de la radio y TV globales (como textos o audiovisuales en su página de video), cosa que ha hecho efectivamente hasta ahora.
El Sol de México, quedó en cuarto lugar (16%). Es la cabecera de una cadena con numerosos diarios en el interior y que en el pasado se había identificado con el oficialismo del PRI. Hoy representa una posición igualmente centrista.
Tzili Apango destaca que las menciones de Milenio, La Jornada y El Sol de México eran su mayoría positivas, mientras que las de El Universal eran las más neutras. Las más negativas se concentraron en Televisa (otro de los siete medios considerados en la muestra). El investigador dice además que “los embajadores y los funcionarios chinos, tienden a publicar en Milenio”.
Desde 2018 hasta hoy, el sitio web del Canal 44 y la Radio UdeG (Universidad de Guadalajara, pública) muestra cables y fotos de Xinhua (también hay de EFE y AFP), aparentemente como simples abonados al servicio. En los últimos años, las notas de la agencia china se publicaron a razón de una o dos por día.
Reforma es uno de los diarios considerados como más creíble en México y que aplica normas estrictas en la gestión y en la actuación de sus periodistas para garantizar su independencia.
Tiene una sección separada en la web llamada Diario del Pueblo,sin ninguna otra aclaración, que se inició el 20.09.2019 -seguramente a partir de un convenio del que no se han encontrado menciones suscripto con el diario del PCCh- a raíz del 70º aniversario de la proclamación de la República Popular China. La primera nota publicada se titulaba “Muestra China estrategia y vigor”.
La sección sigue hasta hoy y se han publicado hasta mediados de 2025 cerca de 700 notas. Freedom House dijo en 2022 que “el acuerdo no parece haber impactado la diversidad de la cobertura de Reforma sobre China”.
TV Azteca, la segunda red de TV del país (que opera también el canal de noticias abierto ADN40), firmó acuerdos con CMG en 2022 y usa algunos materiales de CGTN regularmente en sus noticieros, junto con el de varias agencias occidentales.
Debate, un diario tradicional del estado de Sinaloa, empleó cables de Xinhua como abonado entre 2018 y 2022. Hoy utiliza la agencia AFP. Se caracteriza por una cobertura regional fuerte e independiente y por operar una serie de portales temáticos (incluso, como cierta rareza, un sitio periodístico generalista en Uruguay, Debate Uruguay).


Perú: «alianzas estratégicas» con medios estatales y privados
En 2016 se suscribieron acuerdos entre el canal público TV Perú y CGTN que derivaron en la transmisión de 12 documentales de la televisora china en la emisora estatal peruana (ver, más atrás, Primeros acuerdos).
TV Perú firmó además en 2017 un acuerdo para usar imágenes del canal de CCTV iPanda, que en una curiosa especialización temática se dedica a la vida de esos osos. En 2019 emitió por primera vez una telenovela china en el país (ver más adelante, Princesas, nirvanas, Bruce Lee, lazos familiares y streamings…).
Igualmente, se transmitió el documental «Frases clásicas citadas por Xi Jinping», que era una especie de “acto de formalización” de los intercambios, en este caso el de la TV global china con TV Perú, tal como había tenido lugar con los grupos América (Argentina) y Bandeirantes (Brasil).
IRTP (TV Perú) firmó con CMG (CGTN) otro acuerdo en 2024, muy similar al de ocho años atrás. En aquel año se transmitió por esa pantalla la tercera temporada del programa “Frases clásicas citadas por Xi Jinping”, que también se difundía por CGTN. La entonces presidenta Dina Boluarte se felicitó por la emisión en un mensaje en video.
A fines de 2024 se emitió otro programa especial, “De la Gran Muralla a Machu Picchu”, presentado como una “coproducción” chino-peruana. Los créditos de la realización, sin embargo, muestran que la gran mayoría del esfuerzo provino de CGTN y entidades chinas y el aporte peruano se limitó al “apoyo especial” de algunos ministerios.



De todas maneras,la cooperación entre China e IRTP no generó coproducciones regulares ni de magnitud, si bien TV Perú sigue usando algunos contenidos de CMG para coberturas periodísticas.
Editora Perú es la empresa estatal que abarca el diario El Peruano y la agencia de noticias Andina. Ha firmado varios acuerdos de intercambio informativo con Xinhua, el último en 2019. Esto ha generado lazos que llevan varios años y se mantienen por encima de la inestabilidad política, las ideologías y los frecuentes cambios de presidentes en el país.
Entre los abundantes materiales que ofrece la agencia Andina, la sección internacional emplea actualmente texto proveniente de EFE y otras agencias occidentales. Xinhua parece utilizarse en escala menor, en temas relacionados con China y con su información reescrita.
Sin embargo, la mencionada relación cercana entre Xinhua y Andina permite que materiales o actividades promovidas por China logren a veces un relieve o acceso especial.
Entre las notas de Andina, por ejemplo, aparece una del 09.10.2025 (el último día de Dina Boluarte en la presidencia, antes de ser destituida por el Congreso).
Tiene el siguiente encabezado: “A continuación publicamos un artículo del embajador de China en Perú, Song Yang”, lo que parece una especie de “remitido”, “espacio cedido” o acceso privilegiado.
No es usual que una agencia de noticias presente un texto de esa manera y tampoco se ve que tengan las mismas posibilidades de acceso otros representantes diplomáticos en Lima.
El artículo comienza con la frase: “Solo existe una China, y Taiwán ha sido desde tiempos antiguos parte inalienable del territorio chino”. No obstante, no constan respuestas ni contextualizaciones de este punto de vista, ni se suministra la posición de Taiwán, todo lo cual termina siendo una convalidación unilateral de la narrativa y la propaganda de Beijing.
Un cable de Xinhua del 11.10.2024 citado por Andina hablaba de una “Reunión Anual sobre la Cooperación Pragmática en el Marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta entre Perú y China” en la cual -prosigue el texto de la agencia china- “se presentó un informe de un grupo de expertos titulado ‘Unidos para Impulsar el Desarrollo de Alta Calidad y Construir una Comunidad de Futuro Compartido en la Región Asia-Pacífico’”.
El informe, además, “fue publicado el viernes por el Instituto Xinhua, un grupo de expertos afiliado a la Agencia de Noticias Xinhua”.
El mismo cable y los extractos del informe son una verdadera compilación de fórmulas burocráticas y modismos políticos del gobierno-partido chino, de escaso interés informativo. Pero lo interesante es que el texto revela que “la reunión anual” fue “organizada conjuntamente por (…) Xinhua y la Agencia Peruana de Noticias Andina”-
En ella “participaron más de 100 representantes de los sectores político, empresarial, académico, grupos de expertos y medios de comunicación de China y Perú”. El cable, presentaba asimismo una reproducción de la portada del informe.
Algunos materiales de Xinhua pueden aparecer también en el diario El Peruano, que sigue un modelo bastante particular: es una mezcla de boletín oficial (decretos, leyes) con temas de interés general, aunque con una audiencia limitada.


El Comercio, el principal y tradicional diario del país, ha reproducido desde 2016 textos de China Hoy relacionados con Perú e incluso publicó un artículo de Xi Jinping especialmente escrito en ese año para un evento de cooperación Asia-Pacífico.
El diario es propietario en un 80% del canal América TV, la red más vista, así como de la principal señal de noticias, Canal N.
En 2024, El Comercio y América TV suscribieron un acuerdo con CMG para intercambio y coproducción de contenidos. El mismo año, firmaron un compromiso similar con Xinhua.
Desde hace más de una década y hasta hoy las fuentes internacionales de El Comercio -además de sus corresponsales- han sido, casi exclusivamente, EFE, AFP y BBC. Varias notas sobre China que son firmadas por la “redacción EC” parecen no obstante basarse en cables de Xinhua, pero el nombre de la agencia rara vez se indica.
Algo parecido ocurre en notas de América TV que aluden a temas económicos y tecnológicos, en las que podrían emplearse materiales de los medios globales chinos, si bien reelaborados por la televisora. A su vez, Canal N emplearía algunos textos de Xinhua para ciertas noticias con esa misma metodología.
También en 2024 el grupo La República, el segundo diario del Perú y titular del 20% restante de América TV suscribió un acuerdo con CMG para intercambio y coproducción de contenidos. El mismo año, firmó un compromiso similar con Xinhua.
Aunque en los textos generales del mismo diario no se ha notado la inclusión de tales contenidos, el diario publica desde 2024, en su edición papel, una sección semanal con materiales “patrocinados” sobre China.
A la vez, en su sitio web, en la parte “especiales” (que reúne textos de anunciantes y empresas igualmente patrocinados), ha habilitado un subsitio especial con un mayor volumen de contenidos chinos, incluso un segmento semanal en video (ver, más adelante, el apartado La República y el “Puente a China”).

La República y el “Puente a China”
La República, fundado en 1981, está considerado como un diario de centroizquierda, más por su pasado antifujimorista que por su postura actual, más bien neutra.
Desde 2024 publica en su edición papel una sección semanal con notas e infografías centradas en la cooperación entre China y Perú. La sección se denomina “Puente a China” y en la parte superior de las páginas del diario se indica solamente “contenido patrocinado”, sin otra información.
“Puente a China” es también un subsitio de Internet del diario, pero separado y dedicado, de carácter permanente y con actualizaciones periódicas. No se limita a repetir las notas e infografía de la edición papel, sino que se añade un volumen importante de otros contenidos. Todo ese material proviene en su mayoría del CMG o de Xinhua. El subsitio, que está en español, tiene una función que lo cambia a chino.
Fue lanzado en 2024 y es posiblemente el mejor logrado y trabajado, así como el más completo sitio web de los promovidos por China en un medio latinoamericano (el segundo diario del país), pese a estar destinado a una audiencia eminentemente peruana. No es un simple espacio agregador de cables de Xinhua, como el caso de otros medios regionales.
La descripción que “Puente a China” hace sobre sí mismo es la siguiente:“espacio de integración que destaca el impacto de China en el desarrollo del Perú, visibilizando las acciones de actores sociales, culturales y empresariales del gigante asiático en el país” [subrayado propio].
Prosigue: ”Impulsado por el mayor grupo editorial peruano y compañías de relevancia global, este proyecto ofrece noticias, entrevistas e información clave sobre las iniciativas chinas en infraestructura, tecnología y seguridad, entre otros sectores” [subrayado propio].
Las “compañías de relevancia global” que “impulsan” el proyecto y que figuran como “aliados” en el sitio son todas chinas: la minera Las Bambas, CCECC (eléctrica), CRTG (constructora) y Huawei.
El subsitio no tiene ninguna indicación general que haga conocer que todos sus contenidos son pagados por el gobierno chino. Solo en algunos textos se menciona, como en forma aleatoria, la frase “contenido patrocinado”, una vez más sin indicaciones adicionales.
Brinda noticias sobre la actividad de estas compañías y sus sectores (especialmente escritas), China y su involucramiento mundial (textos de Xinhua no acreditados), China y el Perú, incluyendo reseñas de la actividad de la embajada y el embajador (Xinhua, sin acreditar y notas especialmente redactadas).
Muestra además numerosos videos de China de tipo cultural o turístico, doblados al español y que esta vez se acreditan al CMG o la TV china. Probablemente fueron emitidos previamente en CGTN Español, aunque llevan igualmente el logo del canal de You Tube de La República (LR+), donde están alojados.
Un importante desarrollo del sitio es que desde 2025 ofrece un video semanal de unos 10-15 minutos llamado “Mundo China”, presentado por Beatriz Hou en las últimas emisiones observadas.El segmento esta también colocado en el canal LR+ de YouTube. Al final del video aparece la mención “coproducción de Grupo La República y CMG”.
Este espacio está inspirado y moldeado sobre la base del segmento del mismo nombre que emite desde 2019 la cadena brasileña BandNews (ver, más atrás, “Mundo China” de Bandeirantes, Brasil).
A diferencia de Brasil, donde “Mundo China” sale por una señal de TV paga de gran audiencia, esta versión peruana no se difunde en los medios televisivos de los cuales La República es copropietaria. Por ahora, queda confinada a este subsitio web y a YouTube, aun cuando su formato la asemeja a una verdadera producción de TV.

Bolivia: la afinidad con Evo Morales y con Arce
En Bolivia, aunque no hay precisiones sobre acuerdos, ya para 2018 había intercambio de contenidos entre Xinhua y la agencia oficial boliviana de noticias ABI, particularmente fotos.
En el diario de interés general editado por el gobierno Ahora El Pueblo también se publicaban cables de Xinhua, junto a textos provenientes de los sitios web de las señales de TV RT (Rusia), Telesur (Venezuela) e HispanTV (Irán), así como de la agencia cubana Prensa Latina. (El medio se llamaba Cambio hasta 2019 y desde 2025 es solo un portal.)
No se utilizaba ninguna agencia de prensa occidental, si bien los textos de todas estas fuentes continuaron siendo incluidos hasta el cambio de gobierno en 2025.
La colaboración entre los medios chinos y los del Estado boliviano se extendió durante gran parte del gobierno de Evo Morales y el de su sucesor Luis Arce, ambos con afinidades ideológicas con China y con las otras naciones indicadas como proveedoras de noticias al diario oficial. Solo se interrumpió durante el breve gobierno de Jeanine Añez (2019-2020).
En cuanto a medios privados, El Deber de Santa Cruz, considerado el diario más grande de Bolivia, participó en 2018 en una capacitación de periodistas organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, pero que no parece haber tenido mayor influencia en la cobertura del diario.
Para 2021, sin embargo y según un informe de American University, publicaba algunos contenidos de Xinhua. Hoy no se detecta ese tipo de material en sus ediciones.
El diario, que opera asimismo una emisora periodística de FM en la ciudad del oriente boliviano, tiene como fuentes de información internacional a EFE, RFI y BBC. Manejado por años por la familia Rivero, en 2025 recibió una inversión de empresarios locales cruceños que lo rescataron de problemas económicos.
Igualmente en 2025, el Grupo Multimedia Los Tiempos firmó un acuerdo con Xinhua para el intercambio de contenidos. El grupo abarca al periódico del mismo nombre en Cochabamba, así como La Prensa (La Paz) y El Alteño (suburbio de El Alto) y tiene una postura independiente.

El Salvador: una apuesta mediática a dos puntas
Al poco tiempo de establecer relaciones con El Salvador en 2018, a la vez que se interrumpían los lazos con Taiwán, China realizó en ese país una de sus más insólitas apuestas mediáticas.
Beijing celebró acuerdos de “compartición de contenidos” simultáneamente con un canal de TV opositor de izquierda y con el diario oficialista propiedad del gobierno, de un perfil de derecha “dura”. Era el mismo gobierno que posiblemente maniobró para que el canal terminara cerrando.
Diario El Salvador es un diario de interés general (impreso y digital) editado por el Estado a través de la compañía pública generadora de electricidad CEL. Apareció en 2020, al año siguiente de iniciarse el gobierno de Nayib Bukele.
El joven mandatario comenzó su carrera política en la izquierda exguerrilera y luego viró hacia una derecha con inclinaciones autoritarias. Su política de combatir el crimen con un draconiano sistema carcelario y debilitando la justicia le granjeó un fuerte apoyo popular.
El diario gubernamental es descripto por Reporteros Sin Fronteras en su informe de 2025 como “financiado con fondos públicos, y dedicado a la difusión de propaganda oficial, mientras ataca a la oposición” [subrayado propio]. Por lo que puede apreciarse, la inversión en el medio es alta, tanto en personal como en servicios e infraestructura.
No hay constancias sobre si se firmó un acuerdo, pero al menos para 2023 ya se incluían notas de Xinhua en el diario. Un cable de esa agencia de 09.12.2023 citaba declaraciones del director, Luis Láinez, en las que decía que “ha venido publicando artículos que destacan la amistad entre China y El Salvador”.
La colaboración se tornó posteriormente más estrecha. Los cables de Xinhua pasaron a integrar una parte importante de la cobertura internacional -también se empleaban los de AFP- y en 2024 Xinhua y el diario publicaron un libro en conjunto con el título Reportajes de encuentros: la relación China-El Salvador.
“Diario El Salvador es el socio más importante que tenemos en El Salvador”, aseveró el director de Xinhua para América Latina, Chen Jun, según una publicación del propio diario del 28.02.2024. Esta afirmación implicaba cierto desaire para su otro asociado: el canal TVX, que no duraría mucho más en el aire.
TVX había firmado no solo un acuerdo con Xinhua en 2020, sino que el año anterior suscribió un instrumento similar con CMG (ratificado en 2023), en todos los casos cuando el canal ya estaba a cargo del periodista Julio Villagrán.
Curiosamente, fue la familia Bukele quien en 2019 le vendió TVX a Villagrán. Esta transacción se efectivizó al mismo tiempo que Nayib, electo en ese año, asumía como presidente salvadoreño. Desde entonces ha gobernado ininterrumpidamente, habiendo Impulsado la reforma de la Constitución para obtener la reelección indefinida.
El sitio de investigación El Faro dice que la familia Bukele recibió dinero de la filial de la petrolera venezolana PDVSA (ALBA Petróleos) en el país centroamericano, luego de lo cual la señal pasó a Villagrán, ocasión en la que se proclamó “apolítico”.
Sin embargo, Villagrán había sido vocero de ALBA Petróleos e integrante del partido de izquierda FMLN (ex guerrilla), al que igualmente había pertenecido Nayib Bukele cuando era alcalde de la capital y, previamente, de una población cercana.
“Siendo sinceros… ¿qué empresa no recibió dinero de ALBA Petróleos en este país?”, dijo Bukele cuando recordó el episodio ya siendo el mandatario de El Salvador.
Con Villagrán TVX tomó un tono más periodístico, incluyéndose programación china y de RT (aunque había también espacios de la Voice of America).
Villagrán fue invitado a varios programas de CGTN o a eventos organizados por esa televisora o Xinhua. Presentaba a TVX como “miembro de la comunidad de los medios de comunicación de la Franja y la Ruta de la República Popular China” (emisión de CGTN del 12.11.2022).
El 31.10.2024, un mensaje X de Villagrán decía: “TVX manteniendo una estrecha relación con un gobierno de la República Popular China. Gracias amigos chinos…” en respuesta a un reconocimiento de una entidad china. Pero al menos Xinhua (sin datos sobre CMG) ya había tomado la decisión de priorizar su relación con el gobierno.
Con una postura crítica contra Bukele, TVX era uno de los pocos medios salvadoreños que invitaba a opositores o disidentes. Dejó de transmitir por “falta de anunciantes” a mediados de 2025, cese que algunos círculos atribuyeron a presiones del gobierno. Villagrán pasó a expresarse a través de las redes sociales.


Honduras: ‘socialismo del siglo XXI’ y TV estatal
Honduras entabló relaciones diplomáticas con China a fines de 2023. El país fue gobernado entre 2021 y 2026 por Xiomara Castro, parte de la izquierda latinoamericana que se identifica con el llamado ‘socialismo del siglo XXI’.
La administración convirtió a los medios de comunicación estatales (Radio Nacional de Honduras, Canal 8 y el diario Poder Popular) en abiertas plataformas de propaganda de la presidenta y de su partido. Mientras tanto, la inclinación ideológica de la mandataria abrió la puerta a contenidos chinos en tales medios.
A los pocos días del reconocimiento a China, CGTN produjo y transmitió un programa de dos partes: “Honduras y China, de la mano hacia el futuro”, que también fue emitido por Canal 8.
En 2024, la directora de Canal 8, tras viajar dos veces a China, dijo que “el presidente Xi Jinping se mantiene con los pies en la tierra, siendo siempre bastante humano (…), consciente aún de las realidades que enfrenta China”.
Canal 8 inició en 2024 un espacio semanal de media hora, que continuó en 2025, “Conectados con Honduras”, exclusivamente con noticias y videos de Xinhua y presentado con el logotipo de la agencia china en pantalla. Es el espacio audiovisual más extenso y visible que ha conseguido Xinhua en la región, aunque con el cambio de gobierno de 2026 hay dudas sobre su continuidad.
Se presume que debe haber una contraprestación económica, pese a que no se anunció la firma de ningún acuerdo, mientras el canal púbico hondureño se ha caracterizado por la opacidad de su funcionamiento durante el gobierno de Castro.


Chino básico y milenario…
En América Latina no hay emisoras locales a tiempo completo que transmitan o retransmitan extensamente contenidos emanados de China (excepto la radio China Visión en Panamá, de la que se hablará en la próxima nota de esta serie esta serie) y algunos intentos truncos pasados; no consideramos la reproducción de la señal internacional de CCTV/CGTN en los cableoperadores y en DirecTV o sus equivalentes de distintos países de la región).
Tampoco existen emisoras locales para la comunidad china ni hay espacios de radio o TV dirigidos propiamente a la colectividad (nuevamente, con la excepción panameña), de la misma forma que hace años eran comunes, por ejemplo, programas étnicos en los respectivos idiomas: la “hora alemana”, “hora italiana” u “hora española” en emisoras radiales latinoamericanas.
Sí existen en varios países programas que difunden e informan sobre la actualidad, cultura o economía china para las audiencias locales generales, en el idioma correspondiente (español o portugués en América Latina).
Pueden tener temas o enfoques muy distintos: enfatizar la cultura, arte, cocina o turismo o bien tratar más sobre asuntos internacionales, economía, tecnología o cuestiones ambientales.
Estos programas pueden ser realizados por personas chinas o de herencia china o, al contrario, por periodistas o comunicadores que no sean de ese origen.
Y, por último, sus responsables a veces no tienen afinidad ideológica con el PCCh, mientras que en otros casos pueden identificarse con la izquierda en términos generales o seguir ajustadamente la línea política de Beijing.
Pese a todas estas diferencias, la mayoría de estos programas se realiza con la coproducción o el apoyo de los medios globales chinos, implantándose así una hegemonía narrativa, de hecho, afín a la propaganda china. No obstante, hay algunas excepciones.
En Argentina, Carlos Lin (Lin Lin Wen Chen) afirma ser “el primer locutor chino de América Latina” y efectivamente es egresado de la escuela de locutores de Buenos Aires ISER. Con frecuencia es invitado a programas y streamings para hablar sobre la cultura china y la comunidad local.
Lin es hijo de taiwaneses, que era la congregación china inicial del país, la cual creó los primeros medios en chino y el barrio Chinatown de Buenos Aires. Aunque claramente no sigue una línea afín a Beijing, tiende a no incursionar en temas políticos.
Lin y la actriz Carolina Hsu condujeron “Chino Básico”, el “primer magazine chino de la TV Argentina” sobre tópicos chinos (cocina, cultura, negocios, etc.) en un espacio de la señal de cable Metro (Grupo Clarín) (2014-2016).
En su primer programa estuvo como invitado el consejero cultural de China. Pese a esta circunstancia, esto no condicionó la amplitud temática del espacio. Las notas, de todas formas, no tenían pretensiones de profundización ni bajaban línea política.
El programa terminó por razones no especificadas, tras lo cual Lin intentó conseguir anunciantes para un nuevo espacio. El investigador Juan Pablo Cardenal dice que Lin se acercó a la embajada china para solicitar financiamiento, pero la embajada lo derivó a otro lugar, el cual le sugirió ir al Grupo América.
En la señal de noticias de dicho grupo, A24, Lin llevó adelante el programa “Milenarios”, que se emitió entre 2016 y 2017. En este último año fue levantado y esa fue la última vez que el locutor de herencia taiwanesa condujo un programa de TV sobre cuestiones chinas.
Lin sigue teniendo planes al respecto, aunque ahora enfocados a la propia comunidad china. “No hay ninguna radio china [en Argentina] y me gustaría ser el primero en crearla», dijo en 2024 en declaraciones a otra emisora, Radio Rivadavia.
Una personalidad distinta es la empresaria y periodista china, Eva Blanco Lu (Lu Xia), quien emigró a Argentina desde China continental en 2011, tradujo al chino la biografía de Cristina Kirchner y escribió textos junto a los directores de DangDai. Fue incorporada como columnista a dos programas radiales de Buenos Aires en 2024.
Uno de ellos es conducido por Alejandro Bercovich en Radio Con Vos (FM 89.9) y se trata de la sección “De acá a la China”, sin relación con un programa que se emitía tiempo atrás por parte de la revista DangDai y que será mencionado posteriormente (ver, más adelante, el apartado “Clave China” y otros programas en la radio argentina).
El otro es también un segmento del programa La Negra Pop, con la locutora Elizabeth Vernacci y se llama “Martes chino” (Pop Radio, FM 101.5, Grupo Indalo, pro kirchnerista; Vernacci fue despedida de la emisora en 03.2026 por razones no especificadas y el programa finalizó).
Lu sigue la línea de Beijing, a veces forzando ejemplos: “la forma en que China resuelva Taiwán puede ser un modelo para Argentina en Malvinas. Porque Taiwán es China y las Malvinas son argentinas”, dijo una vez. (Otros, sin embargo, no encuentran esa relación y ven la situación más parecida a la división de naciones como Alemania o Corea en un régimen dictatorial y una democracia.)


“Clave China” y otros programas en la radio argentina
En Argentina ha habido otros programas, como el espacio radial “De acá a la China”, que fue el primer programa de su tipo en la historia audiovisual del país. Era conducido por los mismos responsables de la revista DangDai, Gustavo Ng y Néstor Restivo.
Estuvo al aire entre 2013 y 2015 en la hoy desaparecida Radio Palermo (FM 93.9) y en 2016 pasó a AM750 (Grupo Octubre, sindicato de encargados de edificios, pro kirchnerista). En 2017, su año final, se situó en Radio Argentina (AM 570) pero como una “cápsula” de un programa rural auspiciado por la cerealera Nidera (adquirida por capitales estatales chinos en 2014).
Otro espacio, de menor trascendencia, fue “La ruta china”, “brindando certezas en un mundo incierto”, de Radio Rebelde (AM 740), iniciado en 2021 y conducido por el militante kirchnerista y “sinólogo” Lucas Villasenin y otros integrantes de esa emisora, controlada por el dirigente igualmente kirchnerista, proiraní y chavista Luis D’Elía.
Algunos de los temas presentados eran “confusión por las vacunas chinas provocadas por la sinofobia” o “Xi Jinping llamó a reforzar la gobernanza global”. Dejó de emitirse antes del año.
Aunque es evidente que en esta clase de programas existen afinidades ideológicas de sus realizadores hacia la política china, la verdadera cuestión es que mezclan contenidos locales con los de medios globales chinos.
De esa manera, terminan bajando la línea del PCCh debido a su abundante propaganda positiva, contenidos oficialistas y eliminación de temas incómodos, sin ningún tipo de contrapeso.
Esto último no puede sorprender ya que muchas veces estos espacios son coproducidos con los propios medios globales chinos (y quizás financiados por ellos), circunstancia que es minimizada todo lo que sea posible.
Probablemente, el programa más importante de estas características en la región latinoamericana es el semanal “Clave China” (60 minutos).
Se emitía desde 2019 hasta 2025 por Radio República (AM 770) (ex Radio Cooperativa hasta 2021 y ex Radio 770 2021-2024). Esta emisora de Buenos Aires también difundió por años (2007-2015) los espacios del mencionado Luis D’Elía. “Clave China” se independizó de la mencionada radiodifusora y hoy es un streaming.
Cuenta con un sitio de Internet específico con textos, audios de las transmisiones y corresponsales en la región, que lo proyecta como una plataforma hacia toda América Latina. En el pasado se anunciaba que el programa se coproducía con CRI y luego con CGTN, pero después omitió esta referencia. Parece contar con importantes recursos.
“Clave China” fue inicialmente conducido por las periodistas Luisa Valmaggia y Lidia Fagale. Al poco tiempo quedó exclusivamente a cargo de la última.
Aunque usa abundantemente contenidos elaborados por CRI o CGTN -incluso noticias en español especialmente producidas para el programa con un locutor chino-, analiza y comenta por cuenta propia asuntos internacionales con una perspectiva afín al llamado “socialismo del siglo XXI”.
Según su sitio web, cuenta con una red de “colaboradores especiales”, casi todos ellos comprometidos militantemente, en Bolivia, Brasil, Chile, México, Puerto Rico, Venezuela, España, Francia y Congo (Kinshasa). Algunos de estos colaboradores muestran peculiaridades algo inesperadas, como una “especialista en I Ching”.
También figura en la lista Mercedes Giuffré, “investigadora y miembro del Comité Asia-Pacífico del CARI” (Argentina), que no cuadra en los perfiles anteriores.
Por su parte, Fagale es dirigente de UTPBA, un sindicato de prensa de escasa representatividad, plagado de disputas internas y fuertemente ideologizado, integrante de la asociación FELAP, la cual esgrime explícitamente posturas pro castristas y chavistas.
Es, además, integrante del “presídium” de la The Belt and Road News Network (BRNN) (Plataforma de Periodistas del Belt and Road) una agrupación de comunicadores pro-Beijing de todo el mundo vinculada al PCCh.

“Efecto China” en Chile
En Chile, el periodista Rafael Pardo presenta y conduce “Efecto China”. El programa comenzó en 2022 en la emisora chilena Radio Cooperativa (FM 93.9), que no tiene ninguna relación con la radio argentina que llevaba ese nombre.
A diferencia de su antigua similar de Buenos Aires, Radio Cooperativa (Santiago) es un medio de primera línea -últimamente afectada por problemas económicos- y que ha tenido una posición de centroizquierda históricamente afín a la Democracia Cristiana de ese país.
Pardo se desempeñaba en la emisora como editor antes de que se iniciara el programa, que es una coproducción con CGTN/CRI (circunstancia que solo se indica en los banners de redes sociales, pero casi nunca al aire) y una “invitación” del Instituto Confucio de la Universidad Santo Tomás (privada, católica).
El espacio se ha transformado asimismo en un producto multimedia con presencia en la red, podcasts, textos, etc.
“Cultura, comercio, turismo: los factores de un intercambio que da frutos”, es la frase con la que comienza el programa, con notas, entrevistas y música, así como empleo de materiales de los medios globales chinos. Sigue la línea positiva y no controversial típica de la vertiente oficial de comunicaciones de Beijing.
Pero, a diferencia del programa “Clave China” de Buenos Aires, este programa chileno no “baja línea” ni propagandiza posiciones de izquierda (o de ningún otro tipo) locales o internacionales.
Para mediados de 2025, el programa se presentaba en YouTube como una “iniciativa” de Radio Cooperativa y en X como “un proyecto” de la emisora. No obstante, otras publicaciones en redes hablaban de una “coproducción” con los medios globales chinos.
Lo notable es que gran parte de la cobertura de China de Radio Cooperativa en las redes sociales refiere a “Efecto China” y a noticias positivas o que destacan el poder de Beijing, con títulos en X como “El llamado de Xi: multilateralismo frente al hegemonismo” (09.09.2025) o “[Video] ‘Guardianes de acero’: China presenta los últimos avances de su Fuerza Aérea” (03.09.2025).
Los textos o audiovisuales corresponden en un gran número de casos a CGTN (acreditados), aunque otras veces a agencias internacionales como EFE.

Agencias privadas latinoamericanas y Xinhua
Las agencias de noticias en América Latina han redefinido su función y perdido relevancia, al igual que en el resto del mundo (excepto en lo que se refiere a un puñado de agencias de alcance global).
Las agencias estatales, ya mencionadas al principio de este artículo en sus intercambios con Xinhua, han tendido a actuar como instrumento de difusión de propaganda oficialista de los gobiernos de turno. Fueron las más afectadas por el nuevo entorno de la comunicación y varias de ellas terminaron cerradas o relegadas.
Pero unas pocas agencias privadas de la región -aun cuando a veces son más parecidas a portales web o a plataformas de grupos de comunicación- siguen prestando un servicio de suministro de contenidos para medios o para públicos especializados.
Algunas de estas agencias privadas también intercambian hasta hoy materiales con Xinhua, lo cual produce un impacto en la cobertura de sus informaciones.
Noticias Argentinas (NA), la única agencia privada que continúa operando en el país, fue comprada en 2018 por Alpha Media, el grupo que está a cargo de Radio Rivadavia y otras emisoras. Varios medios argentinos, especialmente en el interior, reproducen todavía sus textos e imágenes.
Según reveló su directora Mayra García en un evento en 2025, NA suscribió un acuerdo con Xinhua en 2020, el que hasta entonces no había sido comunicado públicamente. NA carece de actividades en el exterior, pero una de las secciones de su web ofrece cobertura diaria internacional.
Parte de las notas internacionales de NA viene con fotos y textos de Xinhua (aunque no traten de asuntos chinos). En ambos casos se menciona a la agencia china, si bien los textos están reescritos.
Sin embargo, tales notas reproducen en muchos casos la visión de Beijing sin ningún contrapeso y a veces quedan como el único enfoque en determinados asuntos. Un ejemplo de esto es el cable emitido el 05.08.2022 a las 08:50 hora argentina, denominado “China anunció ocho medidas como ‘sanción’ a EEUU después del viaje de Pelosi a Taiwán”.
En dicho cable, que reproduce o parafrasea un extenso y unilateral cable de Xinhua, solamente se desarrolla la posición oficial china sin alusiones a las posiciones de las otras partes (Taiwán, Nancy Pelosi, Washington).
Pese a la posible reescritura de NA, se incluyó lenguaje y modismos políticos del gobierno chino.
Así, la nota de la agencia argentina habla “de la región de Taiwán en China”. O bien menciona sin ninguna aclaración a los “ocho partidos políticos” de China que apoyaron al gobierno de Beijing, como si se tratara de una democracia multipartidaria (son agrupaciones artificiales creadas por el PCCh bajo su control).
El cable, con su foto y texto, fue reproducido por diarios patagónicos argentinos y por la franquicia de la revista Forbes en Argentina y en Ecuador (ambas manejadas por una empresa argentina que emplea contenidos de NA). Igualmente fue republicado por Yahoo!, en este caso imputándolo a Forbes Argentina.
El uso de textos de Xinhua por parte de la agencia argentina quizás responda a una cuestión de costos, pero también muestra cómo la propaganda puede penetrar ámbitos si no hay una edición o reutilización cuidadosa de ciertas fuentes.
No obstante, en el evento de 2025 donde concurrió la directora de NA, la titular de la agencia dijo que “Xinhua tiene una calidad muy buena [en] (…) texto (…), fotografías e infografías, lo que nos permite dar un servicio de calidad a nuestros clientes” [subrayado propio].
En dicho evento hubo directivos de los diarios La Prensa, Perfil y Clarín y habló Francisco Taiana, presentándose como “sinólogo”. “Xinhua -afirmó- “le da voz al Sur Global” a la vez que opinó que “el periodismo está subordinado a intereses de negocios (…) limitado por la lógica de la ganancia” [subrayado propio].
Por estas razones, sostuvo que “Xinhua, junto con otras agencias estatales alrededor del mundo, cumple un deber profundamente cívico” y es un reducto “frente a la monopolización de la información” y al “unilateralismo y el hegemonismo” [subrayado propio].
El “sinólogo” es el hijo del dirigente peronista kirchnerista Jorge Taiana, quien a su vez es cónyuge de Bernarda Llorente, periodista que fue codirectora de la señal 360TV (ver, más atrás, el apartado Primeros acuerdos) y exdirectora de la agencia estatal de noticias Télam durante el gobierno de Alberto Fernández. En ese entonces, Télam desarrolló varios proyectos conjuntos con medios chinos.
En Brasil, por otra parte, Xinhua celebró en 2010 un acuerdo con la agencia de noticias privada brasileña Estado, perteneciente al diario O Estado de São Paulo, uno de los dos más importantes de esa ciudad.
La agencia se transformó desde hace un tiempo en la plataforma pagada de Internet Estado/Broadcast, que brinda información de múltiples fuentes y varios rubros (política, economía, tecnología, agro), con un enfoque especializado, para personas y entidades.
En este caso, la compartición de material parece concentrarse en las fotografías. Xinhua se beneficia particularmente, ya que sus cables mundiales fechados en Brasil salen en muchas ocasiones con fotos de la Agencia Estado.
En 2017 la agencia CMA Latam de información económica (de la consultora de agronegocios Safras) celebró un acuerdo de intercambio con Xinhua. CMA Latam tiene su sede también en São Paulo y sucursales en Argentina, Colombia, Estados Unidos y España.
De acuerdo con su propia descripción “monitorea diariamente los mercados globales de soja (grano, harina y aceite), maíz, trigo, algodón, café, azúcar y etanol, biodiesel, arroz, frijoles, fertilizantes, carne de res, pollo y cerdo” y posee una de las mayores bases de datos internacionales de estadísticas sobre estos rubros.
Un cable de Xinhua de 20.11.2020 informó que el presidente del grupo: “propuso intensificar la cooperación informativa entre los socios del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) para tener una ‘visión de futuro compartido’ en torno a la producción de noticias de calidad” [subrayado propio].
Con respecto a Uruguay, en 2013 se anunció un intercambio entre Xinhua y uypress, de Montevideo. Aunque se define como una “agencia de noticias” es un sitio web gratuito que publica información redactada con formato de cables. Hay también algunas columnas de opinión. No se ha detectado ningún medio que use contenidos de uypress.
El titular del sitio fue consultor de comunicación de dirigentes de la coalición de izquierda Frente Amplio. Se indican acuerdos con Xinhua, Sputnik (Rusia), IPS (Italia), Yonhap (Corea del Sur) e Infobae (Argentina).
Efectivamente, algunos materiales de esos orígenes son reproducidos textualmente en la sección internacional de uypress. Se publican asimismo cables de ANSA, sin mencionarse que haya convenios con esa agencia italiana.

pero no se detectó ningún medio que use sus materiales.
Tiene acuerdo de intercambio de notas con Xinhua
Princesas, nirvanas, Bruce Lee, lazos familiares y streamings…
Los acuerdos con los medios chinos fueron el marco que permitió exhibir en la TV latinoamericana producciones de ficción ya difundidas en China (telenovelas románticas, dramáticas e históricas, también animaciones infantiles y otras), dobladas al español. Ninguna tenía contenidos ideológicos o de propaganda, salvo algunas documentales.
Desde hacía varios años, CGTN emitía por su señal en español algunas de estas realizaciones, pero solo una parte de la audiencia estaba familiarizada con el canal chino.
En cambio, la primera vez que se emitió una realización china episódica en la pantalla de un medio local latinoamericano fue aparentemente en 2018, cuando la telenovela “Princesa Valiente” (Chu qiao zhuan) comenzó a ser proyectada por Imagen Televisión (México). Había sido producida el año anterior por la red provincial Hunan TV -segunda cadena de TV más vista en China- en conjunto con Tencent.
El programa fue vendido directamente por el medio provincial chino a América Latina y luego se pasó por Cadena A (Bolivia) (2019-2020), Panamericana Televisión (Perú) (2019), Señal Colombia (RTVC) (2020) y City TV (Colombia, de Casa Editorial El Tiempo) (2024). La red de Hunan hasta ahora no volvió a realizar otras ventas a la región; esta fue su producción más popular.
En Argentina, la primera realización china que se difundió fue “Nirvana en llamas”, en 2019, a la medianoche y en el canal América TV. En este caso, los 53 capítulos de la serie -estrenada por CCTV en 2015- fueron exhibidos como parte de los acuerdos que este grupo había celebrado con los medios chinos (que incluyeron su doblaje).
Recién en enero de 2026 se emitieron otras telenovelas chinas en canales argentinos de segundo orden –Net TV y El Nueve-, en este caso por un acuerdo con iQIYI, el Netflix chino. Era la primera vez que esta plataforma concretaba esta clase de arreglos en la región.
iQIYI es de la compañía Baidu, el buscador chino equivalente de Google, cuyo estudio arrojó que posee miles de términos censurados por razones políticas que a su vez se agregan a la censura general de Escudo Dorado, el “mega cortafuegos” de bloqueos operado por la Administración del Ciberespacio de China -CAC- sobre toda la red.
SERTV, de Panamá, transmitió la telenovela china Lazos Familiares en 2019, pero en este caso la producción parece haber llegado al país del istmo a través de un acuerdo especial entre ese canal público y el regulador de radio y TV de la nación asiática.
El resto de los programas de ficción emitidos en América Latina fueron proporcionados por China Classic Media Internacional (sic) (CCMI), subsidiaria de la radio y TV municipal de la ciudad de Chongqing. Por alguna razón, se le ha asignado a esta compañía estatal la función de concentrar el suministro de estos programas a las naciones latinoamericanas.
En el típico estilo chino, CCMI publicitó con gran despliegue en cada ocasión la firma de acuerdos con los medios latinoamericanos y luego envió las series a América Latina.
Sin embargo, no resultan claras las condiciones de cesión. La gerente de CCMI, Katherin Minna, dijo en 2024 en Panamá que la empresa “trabaja directamente con el gobierno de China” y cede el material como “donaciones”. Agregó esa vez: “venimos haciendo donaciones en toda América Latina”.
Al parecer, luego de esas “donaciones” podría comenzar la venta de los programas. En ocasión de firmarse los acuerdos se indica casi siempre que China recibirá a cambio producciones del país respectivo pero en ningún caso se mencionan títulos. Se cree que en la práctica sólo terminan circulando los programas chinos hacia América Latina.
La mayoría de estos convenios se firmaron con canales estatales de cada país y ninguno correspondió a una red de TV de primera línea.
Fue en su primer año de incursión en el subcontinente, 2019, cuando CCMI suscribió buena parte de sus acuerdos: con Holvoet Televisión, Copiapó (Chile), TV Perú -canal público-, Señal Colombia (RTVC) -público-, Bolivia TV -público-, TVN (Panamá), Canal 9 (Costa Rica), WIPR (Puerto Rico) -público- y Once IPN (México) -público-.
En los años siguientes solamente se firmó con WIPR -público- (Puerto Rico), Ecuador TV -público- (2021), CDT Nex (Panamá, 2022) y el Canal 6 de San Pedro Sula (Honduras, 2024).
Los programas eran algo antiguos, pero resultaron extremadamente exitosos en China, producidos y exhibidos inicialmente casi siempre por la TV nacional CCTV. Se dividían usualmente en 30-60 capítulos.
A continuación, se indican las “tiras” audiovisuales que colocó CCMI en la región:
- La “Leyenda de Bruce Lee” (producida en 2008) retrataba la vida del popular actor y cultor de artes marciales, aunque en realidad tuvo muy poco que ver con China Popular (nació en San Francisco; vivió y murió en la antigua Hong Kong). Fue transmitida por Holvoet Televisión (Chile)(2019), TV Perú (2019), Bolivia TV (2019), Once IPN (México) (2020), Señal Colombia (2020) y WIPR (2020).
- “Lazos Familiares” (producida en 2012) se emitió en Holvoet Televisión (Chile, 2019), TV Perú (2019), Bolivia TV (2019), WIPR (2020), Once IPN (México, 2020), Señal Colombia (2022) y Canal 6 (Honduras) (2024).
- “Ver sin mirar” (producida en 2013) se programó en TV Perú (canal público) (2019), Bolivia TV (2021), TVX El Salvador (2021), Ecuador TV (2021), CDT Nex (Panamá) (2023) y Canal 6 (Honduras) (2024).
- “La Vida Bella” (producida en 2018) se exhibió solamente en Señal Colombia (2023).
- “Madurar a los 40” (producida en 2018) se transmitió en Señal Colombia (2023) y Ecuador TV (2024).
- “Un hogar y un mismo sueño” (producida en 2019), se difundió por Señal Colombia (2024) y Once IPN (México, 2024-2025).
- “Tres Cuerpos” (producida en 2023), una serie de ciencia ficción, se transmitió exclusivamente por Willax TV (Perú, 2024).
- “Meng Wa” (producida en 2017) -animación infantil- emitida por CDT Nex (Panamá, 2024) y Once IPN (México, 2024).
- “Niu Naitang” (producida en 2020-21) -animación, infantil- se difunde por Señal Colombia (2024), Nex (Panamá) (2024) y Once IPN (México, 2024).
- “La Vida de Tian Tian” (producida en 2017-2021) -animación, infantil- fue programada por Nex (Panamá, 2024) y Once IPN (México, 2024).
- “El tiempo y él son perfectos”, transmitida en Once IPN (2024-2025).
- “Da Yu” (producida en 2019) -animación-, emitida por Once IPN (2024) y CDT Nex (Panamá, 2024-25)
- “Mining Town” (producida en 2021) por Nex (Panamá, 2024) y Ecuador TV (2024-2025).
En Uruguay, Canal 4 Monte Carlo (privado) emitió “Lazos Familiares” en 2020 (primera vez que en el país se transmitía una producción china). Fue repetida por el canal público municipal TV Ciudad de Montevideo (2021).
En ambos casos no está confirmado que hayan obtenido la telenovela a través de CCMI, por cuanto no se registran noticias sobre la firma de algún acuerdo. Aparentemente, no volvieron a transmitirse programas chinos en la TV local.
(Señal Colombia y Canal 6 de Honduras transmitieron algunas documentales obtenidas a través de este mecanismo. Al menos una de ellas, “El sentir del pueblo”, contenía aspectos de propaganda en los que se relacionaba el sistema político con avances económicos y tecnológicos.)
Para 2025 la cantidad de ficciones chinas enlas pantallas lineales latinoamericanas ha disminuido y solo quedan acuerdos vigentes de CCMI con canales públicos de Colombia, Ecuador y México, así como los privados de Panamá (Nex) y Honduras (Canal 6).
Aunque distintas realizaciones fueron bien recibidas por la audiencia, al parecer varios canales decidieron no comprometer fondos para adquirir nuevas realizaciones.
En consecuencia, no se inició una corriente de exhibición continuada en América Latina de realizaciones chinas, como fue el caso de las producciones turcas y, hasta cierto punto, de algunas coreanas. Y a diferencia de las chinas, las telenovelas de esas dos últimas naciones también se programaron en las redes televisivas más importantes de la región.
Sin embargo, en Brasil se habilitaron plataformas de streaming on demand que trajeron una abundancia de realizaciones chinas a las audiencias.
En 2022, el empresario chino residente en Brasil Arthur Chen creó la plataforma CB Mídia (Cultural Bridge) en Brasil, usando un slogan muy típico de los medios globales chinos: construindo pontes.
La plataforma, gratuita, estaba asociada con CMG y ofrecía más de 1000 episodios de programas chinos doblado o subtitulados al portugués brasileño (telenovelas, documentales, largometrajes) y cubría toda la región latinoamericana.
A fines de 2024 en conmemoración del “50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas” con China se lanzó Hi+, otra plataforma brasileña, en este caso premium, exclusivamente dedicada a dramas chinos. Incluye muchas de las producciones que cedía CMCI a canales latinoamericanos
Hi+ es una colaboración entre Box Brazil Media Group (señales de TV paga y streamings lineales y por demanda) y, nuevamente, CMG (a través de CITVC).
Ya en 2021, el canal de cable lineal Prime de Box Brazil -que en general solo emite producciones brasileñas- había emitido el drama chino Tribes and Empires con buenos resultados y luego difundió varias realizaciones chinas más (incluyendo una documental sobre la historia del PCCh).



Mediapro: chinos, catalanes, fútbol y series en España, Argentina y otros países
Mediapro fue fundada en Barcelona en 1994 por un grupo de productores de TV catalanes. Comenzaron a hacer algo que no se estilaba: comprar los derechos de la televisación del fútbol para emitirlos ellos mismos o revenderlos a otros medios, muchas veces produciendo las transmisiones.
De a poco, se convertirá en una de las productoras más grandes de Europa y terminará manejando la mayoría de los derechos de fútbol en España, una parte de los de naciones europeas y de América Latina yalgunos derechos de otros deportes, así comotambién señales de TV y plataformas digitales deportivas.
Mediapro llevará a cabo asimismo producciones de cine y televisión no relacionadas con el deporte. La empresa matriz del todo el grupo adoptó el nombre Imagina Media (hoy día es Joye Media SL).
En 2006, junto con socios españoles y latinoamericanos (como Televisa y Albavisión -Remigio Ángel González-), lanzaron una nueva red de TV generalista en España: laSexta, pero terminó siendo vendida a su rival Antena 3 en 2012. Mediapro, no obstante, conservó alguna participación en sus programas por varios años.
Entre 2015 y 2018 Mediapro estuvo asociada con BeIN Sports (subsidiaria deportiva creada por al-Jazeera y luego a cargo directo de la familia real qatarí) para operar la señal BeIN Sports España, que transmitía el fútbol ibérico.
En 2018 el fondo de inversión chino con sede en Hong Kong, Orient Hontai Capital (OHC), adquirió la mayoría de Imagina Media/Mediapro: el 53%. Hasta entonces, sus acciones estaban en manos de los fundadores españoles, con participaciones del grupo de publicidad británico WPP -el más grande del mundo-, de Televisa y de otros.
Del mismo modo que en algunos casos de acercamiento entre medios latinoamericanos y China, es sintomático que el fundador y director de Mediapro por casi 30 años, Jaume Roures y a quien se consideró como el “rey del fútbol” español, con un enorme poder dentro y fuera del sector, fuese miembro en los años 70 de Liga Comunista Revolucionaria (LCR).
LCR era un grupo trotskista español,obviamente clandestino durante el franquismo. Después actuó legalmente, convergió con el maoísmo y terminó disuelto.
Roures, además, fue a trabajar en los 80 con los sandinistas en Nicaragua y en España fue acusado de prestar ayuda al grupo terrorista vasco ETA (“Uno de los ‘etarra’ detenidos en Barcelona participó en el secuestro de Orbegozo”, El País, 03.07.1983).
Todavía un año antes que Mediapro fuera comprada por el fondo chino, Roures dijo al diario madrileño El Mundo “soy trotskista”, lo que ha repetido antes y después de distintas maneras y pese a tratarse de un magnate millonario de una compañía multinacional que gestiona rentables derechos.
En cuanto a cine, Mediapro coprodujo desde la película Comandante sobre la vida de Fidel Castro, dirigida por Oliver Stone (2003) hasta Midnight in Paris de Woody Allen (2011). La argentina Iluminados por el fuego (historia ficcional de un soldado en la guerra de Malvinas, 2005) es otro largometraje coproducido por Mediapro.
Política: manual de instrucciones, es una documental de Mediapro de 2016 sobre la formación del grupo de extrema izquierda Podemos y la trayectoria de su líder Pablo Iglesias. Previamente, Mediapro y Roures le habían facilitado a Iglesias de distintas formas el acceso a los medios.
Todas estas producciones tuvieron lugar antes del ingreso chino en Mediapro, pero con posterioridad a dicha transacción y después de que Iglesias se retirase de la política, el controvertido exlíder de Podemos inauguró en 2023 Canal R(e)d, con el con el apoyo “personal” de Roures.
Se trata de una televisora “militante” en abierto en la TV digital terrestre (Canal 48.4 TDT MUX Madrid).
Con Roures ya alejado de Mediapro, la empresa siguió produciendo contenidos audiovisuales no deportivos. Por ejemplo, a través de la subsidiaria uruguaya Cimarrón, se asoció con la israelí Dori Media Group para filmar Objetivo AMIA.
Es una serie actuada sobre el atentado contra la entidad judía del mismo nombre en Buenos Aires hace tres décadas y que se estrenó en Argentina y Uruguay en 2025. Está rodada en ambas naciones y en Israel, con varios actores del Río de la Plata.
Cuando Mediapro fue adquirida por el fondo chino OHC en 2018, tenía unos 60 estudios de producción, más de 50 unidades móviles (HD y 4K) -primera flota de unidades móviles en España y la segunda de Europa-, así como una red de periodistas deportivos en España y Portugal. Al mismo tiempo ofrecía servicios de transmisión vía satélite desde centros en Madrid, Barcelona, Miami y Sofia.
La participación del fondo chino llegó en 2021 al 80%. En ese año OHC pasó a ser controlada por el millonario chino Tang Hao, residente en Hong Kongy quienutiliza desde entonces, a su vez, al fondo Southwind Media, registrado en Singapur, como su vehículo inversor.
A través de este último, invirtió también en Spotify y otras aplicaciones, así como en un periódico dedicado al béisbol y otros deportes en los Estados Unidos. La relación del magnate con Beijing, sin embargo, no es evidente ni precisa.
Tang, hasta el momento desconocido en España, hizo aportes que salvaron de la quiebra al grupo mediático con sede en Barcelona, aquejado por una enorme deuda.
En 2023, el nuevo inversionista chino forzó la salida de Roures como CEO de Mediapro. La posición del directivo “trotskista” y “rey del fútbol” quedó muy debilitada tras la enorme deuda y casi caída de la empresa.
Roures vendió por su lado el 5% de propiedad que le quedaba, con lo cual OHC, vía Southwind Media, alcanzó el 85% de las acciones. Como nuevo director quedó el otro fundador, Tatxo Benet (a su vez retirado en 2025).
Poco antes, en 2022 Mediapro adquirió el canal deportivo Fox Sports Argentina. The Walt Disney Company, titular de ESPN en los Estados Unidos, había comprado las señales regionales y nacionales de Fox Sports Latinoamérica como parte de una transacción más amplia. En casi toda América Latina la marca Fox fue eliminada y sustituida por la de ESPN.
En Argentina, el organismo antimonopolio CNDC dispuso que ESPN (Disney)vendiera a terceros las señales de Fox (ambas tenían derechos deportivos que tras la fusión quedarían en poder de una sola entidad). Fueron entonces compradas por Mediapro, que les mantuvo como marca Fox Sports Argentina.
La titularidad de derechos deportivos europeos y latinoamericanos, entre ellos los del futbol español y la Copa Libertadores, le permite a Mediapro televisar estos eventos en su tradicional señal española Golplay y, desde su incorporación, también en las señales de Fox Sports Argentina.
Adicionalmente, en ambas transmite programas periodísticos deportivos producidos en forma local.
Mediapro posee asimismo en España tres plataformas OTT (con emisiones en directo y VoD): GolStadium (lanzada en 2011 con fútbol y otros deportes y en la cual igualmente se puede observar la señal Golplay), Ubeat (desde 2018, con “música urbana”, eSports y videojuegos) y BarTV (para lugares públicos).
Además de sus propios medios audiovisuales, gestiona algunas señales y OTT de terceros en España y en Colombia. También produce películas y programas de TV en España y otros países, a la vez que distribuye mundialmente audiovisuales y formatos propios y de terceros.
En varios países latinoamericanos, ofrece servicios satelitales y unidades móviles, mientras en Argentina y México cuenta con subsidiarias dedicadas a realizar series y películas que trabajan con Netflix, Amazon Prime Video, HBO Max, Disney+ y Paramount.
Las razones de la inversión china en Mediapro pueden haber sido fundamentalmente comerciales, e incluso la de promover en el exterior la Superliga china de fútbol. Desde 2019 Mediapro tiene una oficina en Shanghai.
Pero el fútbol no logra despegar en China, con lo cual tampoco puede concitar interés fuera del país. La oficina de Mediapro en China terminó promoviendo más a LaLiga (española) o al fútbol latinoamericano.
La participación china en Mediapro apenas se nota. Ni se advierten intentos de intervenir en sus contenidos que son en buena parte deportivos, mientras que en documentales y ficciones existe mucho margen de autonomía para sus productoras nacionales (Mediapro Studio, como las de Argentina y México) y otras unidades menores. De hecho, era el retirado Roures quien más contribuía a imprimir sus inclinaciones en la producción de contenidos no deportivos en su momento.
Sin embargo,a veces pueden aparecer declaraciones o gestos reveladores en cuanto a estrategias o contenidos vinculados con China.
Cuando tuvo lugar la compra de 2018, el consejero delegado del fondo chino, Tony Ma, dijo que era “un paso crucial en la expansión internacional de Orient Hontai Capital en Europa, en el marco de (…) la Iniciativa de la Franja y la Ruta” [subrayado propio].
En 2024, Mediapro anunció que había firmado un acuerdo con CMG para realizar intercambio de contenidos y coproducciones, en línea muy similar a convenios celebrados en los últimos años en América Latina y otros lugares.
En suma, las señales y plataformas que hoy permiten ver el fútbol español en la península y en otros lugares del mundo, así como las señales generadas en la Argentina con la marca Fox Sports, están a cargo de un poco conocido fondo de origen chino.
Los derechos para España y América Latina de LaLiga (España), la UEFA Champions League, la Copa Libertadores y las eliminatorias del Mundial de Fútbol de los países de la CONMEBOL y de la CONCACAF, entre otros, terminan siendo propiedad de esa misma compañía china. Y finalmente, también corresponden a la citada empresa china la producción y los derechos -en forma total o parcial- de varias películas y series que se pueden ver en TV y plataformas.

Este artículo es una adaptación de pasajes del libro de Roberto H. Iglesias “China: la seducción comunicacional para “naturalizar” un régimen – Medios globales y propaganda de Beijing en América Latina y el mundo”, publicado por el think tank CESCOS (Uruguay)
Los puntos de vista son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la opinión de Cescos o de cualquier otra entidad afiliada con dicho autor.
La Parte I (la estrategia de positividad con la que China proyecta su régimen en el mundo) ya fue publicada y resta aún la Parte III (medios étnicos chinos en Argentina y otros países), que será ofrecida en los próximos días.
El libro puede bajarse gratuitamente (pdf) desde aquí


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