Grupo Televisa y Fintech Holdings anunciaron este martes 13 de octubre un acuerdo para adquirir AT&T México por US$ 2000 millones, una operación que pondrá fin a más de una década de presencia directa de la compañía estadounidense en ese país y dará lugar a un nuevo competidor integrado frente a América Móvil, el grupo controlado por Carlos Slim.
La transacción fue comunicada por Televisa a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y confirmada por AT&T mediante un comunicado oficial. El consorcio comprador estará integrado en partes iguales por Grupo Televisa (50%) y Fintech Holdings (50%), la firma de inversiones del empresario mexicano David Martínez, que también es uno de los principales accionistas de Telecom Argentina, operadora de Personal y Flow (donde recientemente redujo su posición accionaria).
La adquisición comprende el segundo operador de telefonía móvil más grande de México, con 24,7 millones de suscriptores al cierre de 2025. Ese año, AT&T México registró ingresos consolidados por 85.400 millones de pesos mexicanos, equivalentes aproximadamente a US$ 4.600 millones, y una utilidad operativa de 1400 millones de pesos.
El precio acordado está sujeto a ajustes y, según el comunicado de AT&T, contempla beneficios contractuales y contingentes adicionales para la vendedora. El consorcio financiará la compra con fondos propios y préstamos respaldados por garantías, sin comprometer el patrimonio de las empresas que lo integran.
El cierre está previsto para el primer trimestre de 2027, una vez cumplidas las condiciones habituales y obtenidas las autorizaciones correspondientes.
El mercado mexicano de telefonía móvil está encabezado por Telcel, de América Móvil, controlada por Carlos Slim, con el 57,9% de las líneas activas, seguido por AT&T (16,4%), Movistar (14,1%) y Bait, el operador móvil virtual del Grupo Walmart (7%), mientras que el resto se distribuye entre operadores de menor tamaño, según datos oficiales del tercer trimestre de 2025.
La compra de AT&T se produce pocos meses después de que Telefónica acordara vender Movistar México por US$ 450 millones a Melisa Acquisition, un consorcio integrado por Oxio y Newfoundland Capital Management, que adquirirá una operación de más de 20 millones de clientes. La transacción recibió la autorización de la autoridad antimonopolio mexicana a comienzos de octubre, aunque todavía debe completarse. De esta manera, AT&T y Telefónica avanzan en su retirada del mercado mexicano, después de más de una década de inversiones y dificultades para disputar el liderazgo de Telcel. Movistar, que desde 2019 utiliza infraestructura móvil de AT&T, continuará operando inicialmente con su marca comercial bajo los nuevos propietarios.
David Martínez, el socio de Clarín en Telecom Argentina, desembarca en México
Uno de los aspectos más relevantes para el mercado argentino es la participación de David Martínez, fundador de Fintech Holdings y socio del Grupo Clarín en Telecom Argentina.
El empresario mexicano construyó una posición significativa en el mercado argentino de telecomunicaciones a través de Fintech Telecom. Según la información presentada por Telecom Argentina ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), al cierre de 2025 esta sociedad controlada por Fintech Holdings mantenía directamente el 30,03% del capital de la operadora argentina, incluyendo las acciones comprendidas en el fideicomiso de voto compartido con Cablevisión Holding.
La relación entre Martínez y Televisa tampoco es nueva. En 2013, Fintech adquirió la operadora mexicana de televisión por cable Cablecom por aproximadamente US$ 250 millones y al año siguiente la vendió a Televisa por US$ 525 millones. También realizó inversiones accionarias en el grupo mexicano.
La experiencia argentina de Martínez resulta especialmente relevante para la operación anunciada. Su participación en Telecom estuvo vinculada con el desarrollo de una compañía que integró telefonía fija, móvil, conectividad de banda ancha y televisión paga, un modelo de convergencia que ahora podría profundizarse en México.
En ambos mercados, además, Martínez se encuentra frente a empresas vinculadas con Carlos Slim: Claro en Argentina y Telcel en México.
Televisa suma telefonía móvil a sus negocios de Internet y televisión
La adquisición representa un cambio de escala para Grupo Televisa, que durante las últimas décadas desarrolló una importante presencia en los negocios de telecomunicaciones fijas y televisión por suscripción.
El grupo mexicano, encabezado ejecutivamente por Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, mantiene operaciones de conectividad mediante Izzi, Sky y Bestel, entre otras compañías.
La combinación de estos activos con la red móvil de AT&T abre la posibilidad de desarrollar ofertas convergentes que integren telefonía celular, banda ancha fija, televisión y servicios empresariales.
Según cifras difundidas por El Economista, el negocio de telecomunicaciones de Televisa cuenta con aproximadamente 5,7 millones de accesos de banda ancha y 6,4 millones de suscripciones de televisión restringida. La incorporación de AT&T sumaría una base móvil cercana a los 25 millones de clientes.
La operación también consolida la transformación de Televisa desde un grupo tradicionalmente identificado con la producción y distribución de contenidos audiovisuales hacia un conglomerado con creciente protagonismo en infraestructura y servicios de conectividad.
En 2022, Televisa completó la combinación de sus principales activos de contenidos con Univision para crear TelevisaUnivision, mientras conservó bajo su administración directa sus negocios mexicanos de telecomunicaciones, entre ellos izzi y Sky.
No obstante, la adquisición de AT&T se realizará a través de una sociedad compartida con Fintech. Televisa anticipó que registrará su inversión mediante el método de participación, dentro del rubro de asociadas y negocios conjuntos, sin consolidar directamente la totalidad de los resultados del operador adquirido.
AT&T abandona México después de once años
La salida de AT&T representa el cierre de una etapa iniciada entre 2014 y 2015, cuando el grupo estadounidense ingresó al mercado mexicano mediante la adquisición de Iusacell y Nextel México.
Aquellas operaciones permitieron construir una red móvil de alcance nacional y posicionarse como el principal competidor con infraestructura propia de Telcel, la compañía de América Móvil.
Durante la última década, AT&T destinó inversiones al desarrollo de infraestructura, ampliación de cobertura y modernización tecnológica, incluyendo el despliegue de redes 4G y 5G.
Sin embargo, la empresa decidió concentrar sus recursos en Estados Unidos, particularmente en sus negocios de fibra óptica, conectividad móvil de quinta generación y redes preparadas para las nuevas demandas de inteligencia artificial.
En su comunicado, John Stankey, presidente y director ejecutivo de AT&T, explicó que la desinversión responde a la estrategia de concentrar el capital en oportunidades de crecimiento dentro del mercado estadounidense.
La compañía considera que Televisa y Fintech cuentan con activos complementarios, conocimiento del mercado mexicano y experiencia operativa para desarrollar la siguiente etapa de AT&T México.
La retirada se produce, además, en un contexto de reconfiguración del mercado mexicano, donde Telefónica también avanzó durante 2026 en su salida del negocio móvil mediante un acuerdo con inversores vinculados con Oxio.
Un nuevo competidor frente al imperio de Carlos Slim
El cambio de propietarios de AT&T México modificará el mapa competitivo del segundo mercado de telecomunicaciones más grande de América Latina.
Telcel, de América Móvil, conserva una posición dominante en telefonía móvil, con una base de clientes considerablemente superior a la de AT&T.
La adquisición permitirá a Televisa y Fintech competir con una plataforma que reúne infraestructura fija y móvil, un elemento importante en un mercado donde las economías de escala, las redes de fibra óptica y la integración de servicios adquieren cada vez mayor relevancia.
También pone de manifiesto los desafíos regulatorios y económicos que enfrenta la industria. Entre ellos figura el elevado costo del espectro radioeléctrico, cuestionado reiteradamente por los operadores por su impacto sobre la rentabilidad y los recursos disponibles para expandir la infraestructura.
La futura estructura accionaria y la participación de Televisa en distintos segmentos obligarán a una evaluación de competencia económica y telecomunicaciones por parte de las autoridades mexicanas.
La operación deberá ser examinada por la Comisión Nacional Antimonopolio y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, los organismos competentes tras la reorganización institucional del sector.
Por el momento, las compañías no informaron si la marca AT&T continuará utilizándose en México después del cierre, ni anunciaron modificaciones en la administración, los planes comerciales o las inversiones previstas.


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