La desmotivación de los estudiantes, el ausentismo y el rechazo a parte de las reformas recientes aparecen entre las principales preocupaciones de docentes y directivos de escuelas secundarias argentinas, según un relevamiento nacional realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) y Asociación Conciencia sobre 1148 educadores de unas 750 instituciones de todo el país.
El estudio, titulado Repensar la escuela secundaria: problemas, resistencias y reformas posibles desde la mirada de docentes y directivos, muestra que el 73,8% de los educadores considera que las inasistencias de los estudiantes constituyen un problema importante, mientras que el 60,8% se manifiesta en desacuerdo con la eliminación de la repitencia y su reemplazo por un sistema de aprobación por materias.
La investigación, elaborada por Silvina García Tobar, Teo Saralegui e Ianina Tuñón, se realizó entre febrero y marzo de 2026 mediante una encuesta autoadministrada aplicada a docentes, directivos y otros trabajadores de escuelas secundarias argentinas. Los datos se conocen mientras se espera la presentación en el Congreso Nacional del proyecto de reforma del sistema educativo surgido del Consejo de Mayo, que se conoce como Ley de Libertad Educativa.
Uno de los hallazgos centrales del informe es la denominada “paradoja educativa”: los educadores evalúan de forma más negativa al sistema educativo en general que a sus propias escuelas. En una escala de 1 a 5, la valoración promedio de la educación secundaria argentina fue de 2,5 puntos, mientras que la evaluación de la institución en la que trabajan ascendió a 3 puntos. En las escuelas privadas la brecha llegó a un punto completo: 2,4 para la situación nacional contra 3,4 para la escuela propia.
El informe señala que el 71% de los encuestados identifica al menos un cambio reciente con impacto negativo dentro del sistema educativo. Las críticas se concentran especialmente en el régimen académico, cuestionado por el 60,7%, y en el sistema de evaluación, con 56,9% de opiniones desfavorables. Las percepciones negativas son más frecuentes entre docentes de escuelas privadas, técnicas y de gran tamaño.
La falta de motivación estudiantil aparece como el problema más extendido y transversal del sistema. El 82,3% de los educadores considera que es un problema importante y el 56,8% la ubica entre las tres problemáticas más graves de la escuela secundaria. Según el informe, esta percepción atraviesa por igual a escuelas estatales y privadas, urbanas y rurales, y de distintos niveles socioeconómicos.
El ausentismo estudiantil aparece como la segunda problemática más relevante. El porcentaje asciende al 79% en las escuelas estatales y al 84,3% en instituciones de nivel socioeconómico bajo. Además, el 43,9% de los educadores menciona el ausentismo docente como un problema importante, con mayor incidencia en establecimientos estatales y de sectores vulnerables.
La investigación también detectó diferencias relevantes según el tamaño de las instituciones. Las escuelas pequeñas -de menos de 100 alumnos- presentan menores niveles de desmotivación docente y menos dificultades vinculadas a la articulación entre materias o a la disponibilidad de materiales pedagógicos. Además, tienden a valorar de manera más positiva las reformas recientes, mientras que las escuelas con más de 1000 estudiantes muestran posiciones más críticas.
En relación con la repitencia, el informe muestra un escenario dividido. Aunque el 60,8% rechaza la eliminación de la repitencia tradicional, el apoyo a la aprobación por materias alcanza el 28,7% y sube al 37,3% en escuelas de nivel socioeconómico bajo. El estudio sostiene que esto refleja que el debate sobre los mecanismos de promoción escolar continúa abierto dentro del sistema educativo.
Otro de los puntos con amplio consenso es la implementación de una evaluación nacional estandarizada al finalizar la escuela secundaria. El 65,2% de los encuestados se manifestó “algo” o “totalmente” de acuerdo con la realización de una prueba nacional opcional orientada a medir aprendizajes en lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales.
En cuanto a la autonomía escolar, el 91% del personal educativo identificó al menos un área que podría mejorar si las escuelas tuvieran mayores márgenes de decisión institucional. El principal consenso se dio en las prácticas vinculadas al mundo del trabajo: el 72% consideró que una mayor autonomía podría tener efectos positivos en ese campo.
El relevamiento también exploró la relación entre escuela y familias. El 58,2% de los educadores percibe un bajo nivel de involucramiento familiar en las trayectorias escolares de los estudiantes. Sin embargo, existe resistencia a ampliar el poder de decisión de madres y padres dentro de las instituciones: el 70,6% rechaza su participación en la selección de equipos directivos y el 47,5% se opone a que intervengan en la definición del Proyecto Educativo Institucional (PEI).
El informe también revela una fuerte demanda de cambios pedagógicos. El 74,2% considera que deberían profundizarse las metodologías activas en la enseñanza secundaria y el 62,1% sostiene que la currícula oficial limita la innovación pedagógica. Frente al debate sobre el uso de celulares en las aulas, la opción con mayor apoyo fue la integración pedagógica de los dispositivos, elegida por el 41,6% de los encuestados, por encima de la prohibición o la restricción.
Los autores concluyen que no existe una única escuela secundaria argentina y que las percepciones de docentes y directivos varían según la región, el nivel socioeconómico, el tipo de gestión, el tamaño institucional y la trayectoria profesional de los educadores, lo que plantea la necesidad de políticas diferenciadas según los contextos.
2026-ODSA-Informe-tecnico-Repensar-la-escuela-secundaria

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