El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), mediante la Resolución 1111/2025, habilitó el uso de la banda de 2300 a 2400 MHz para el despliegue de Sistemas Privados Inalámbricos de Banda Ancha (SPIBA). La norma, publicada el 25 de agosto, entrará en vigencia en un plazo de 60 días y busca dar respuesta a la creciente demanda de conectividad avanzada y de baja latencia en sectores productivos y de servicios, en especial en zonas aisladas.
Un estudio técnico oficial identificó la franja de 2300-2400 MHz como adecuada para redes privadas, contemplando estándares internacionales como LTE y 5G NR, reconocidos por la 3GPP, que ofrecen alta velocidad, baja latencia y confiabilidad. Según el Enacom, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) viene recomendando la utilización de esta banda para aplicaciones específicas en sectores como seguridad pública, transporte inteligente, automatización industrial, minería, energía, salud y agricultura.
El Enacom definió los SPIBA como sistemas radioeléctricos de acceso móvil digital, con reúso celular de frecuencias y destinados al uso privado de empresas u organizaciones, sin posibilidad de brindar servicios TIC a terceros. Se distinguieron dos modalidades:
SPIBA General: autorizados para operar en exteriores y, de forma opcional, en interiores.
SPIBA Interior: limitados a recintos cerrados.
Ambos permiten aplicaciones de banda ancha móvil mejorada, comunicaciones de alta fiabilidad y baja latencia, así como comunicaciones masivas de tipo máquina.
Disposición de frecuencias y requisitos técnicos
La resolución distribuye la banda de 2300-2400 MHz en distintos bloques:
Canales 1 a 4 (2300-2340 MHz): destinados a SPIBA Interior.
Canales 7 a 10 (2360-2400 MHz): asignados a SPIBA General.
Canales 5 y 6 (2340-2360 MHz): de uso flexible según demanda.
Entre los requisitos técnicos, se establece que las estaciones base para SPIBA Interior no pueden superar los 30 dBm de potencia, mientras que en los SPIBA Generales la potencia máxima asciende a 60 dBm en exteriores. También se fijan límites de altura de antenas y de emisiones fuera de las áreas de operación.
El régimen prevé mecanismos diferenciados para la solicitud de autorización:
SPIBA General: las solicitudes se publicarán en el Boletín Oficial y estarán abiertas a manifestaciones de interés durante 30 días. Si hay más postulantes que canales disponibles, se convocará a subasta, con adjudicación al oferente de mayor propuesta económica.
SPIBA Interior: la asignación se realizará bajo demanda, con un proceso administrativo simplificado.
Las autorizaciones tendrán una vigencia de diez años, con posibilidad de renovación.
Respecto de los costos y aranceles, la resolución fijó aranceles específicos:
SPIBA Interior: arancel anual de US$ 500 por canal y un arancel mensual equivalente a 50 Unidades de Tasación Radioeléctrica (UTR).
SPIBA General: arancel anual de US$ 2500 por canal y un arancel mensual de 100 UTR.
Los pagos deberán realizarse en pesos al tipo de cambio oficial del Banco Nación.
El esquema apunta a que empresas, instituciones y gobiernos puedan desplegar redes privadas con espectro propio, lo que ofrece ventajas como mayor control sobre la seguridad y calidad de servicio, independencia respecto de las redes públicas y mejor rendimiento en áreas con escasa cobertura.
No obstante, la banda de 2,3-2,4 GHz presenta limitaciones: al colindar con la banda ISM (2,4 GHz), utilizada por WiFi y Bluetooth, puede verse afectada por interferencias en zonas densamente pobladas. Además, aunque la banda es ampliamente usada en 4G, no es la más extendida a nivel global en 5G, lo que podría restringir su adopción en aplicaciones industriales avanzadas.
El anuncio del Enacom generó reacciones dispares:
Fabricantes de equipos y proveedores tecnológicos (Huawei, Ericsson, Nokia) valoraron positivamente la apertura, al generar nuevas oportunidades de negocio.
Operadores móviles, representados por su cámara global GSMA, expresaron preocupación por posibles distorsiones de mercado, dado que los costos de espectro para SPIBA son significativamente menores a los abonados por las licencias comerciales.
El debate se vincula además con el futuro del network slicing en 5G, servicio que permitiría a los operadores ofrecer redes virtualizadas a clientes corporativos, aunque en Argentina aún no se han desplegado redes 5G Stand Alone.
Un antecedente local, citado por Enrique Carrier en Comentarios Blog, es la red privada de la Ciudad de Buenos Aires, que desde hace ocho años utiliza tecnología 4G en la banda de 400 MHz para seguridad y acceso inalámbrico en barrios vulnerables.
Con el nuevo marco regulatorio, se abre la posibilidad de que empresas de sectores estratégicos -como minería, energía o agroindustria. impulsen sus propias redes privadas. A futuro, especialistas consideran que el país podría necesitar habilitar bandas más demandadas internacionalmente, como la de 3,5 GHz, para aplicaciones industriales de mayor escala.
Este texto fue elaborado con la herramienta de inteligencia artificial ChatGPT Plus 5 sobre la base de un resumen generado con Notebook LM con supervisión humana

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