El 19 de mayo pasado, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC), Carr Brendan, recibió en Washington al interventor en el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Juan Martín Ozores. El encuentro fue revelado por el propio Carr en sus redes sociales, y republicado una semana después por Ozores sin que se hayan revelado detalles del encuentro.
Aunque el futuro de Ozores al frente del ente tras la reestructuracion del gabinete está por verse, el encuentro es relevante para la agenda de la administración Milei por el perfil de Carr, un funcionario con una vocación desreguladora similiar a la de la actual gestión argentina.
Aunque el encuentro podría anticipar la orientación de futuras reformas regulatorias en Argentina, pasó prácticamente inadvertido. No fue publicado en el sitio oficial de Enacom, donde no existe un comunicado institucional sobre la reunión, y tampoco generó cobertura propia en los principales medios nacionales. La referencia pública más concreta apareció en un resumen mensual de actividades difundido por la Cámara Argentina de Productores y Programadores de Señales Audiovisuales (Cappsa), además de menciones en canales institucionales y redes sociales.
Según esta última versión, en el encuentro se trataron temas vinculados a la reciprocidad en cuanto a la homologación de equipos y al apoyo técnico para el desarrollo satelital y de infraestructura.
Una agenda centrada en la desregulación
De acuerdo con fuentes del sector, la conversación estuvo enfocada en los principales ejes que hoy impulsan la FCC: simplificación regulatoria, modernización de la administración del espectro radioeléctrico, expansión de la conectividad satelital y aceleración del despliegue de infraestructura digital.
La figura de Brendan Carr adquirió un peso central dentro del regulador estadounidense desde que asumió su presidencia. Su gestión convirtió la reducción de cargas regulatorias en una prioridad bajo el programa «Delete, Delete, Delete», una revisión integral de normas que busca eliminar requisitos considerados obsoletos o innecesarios para facilitar las inversiones privadas.
Entre las iniciativas más relevantes se encuentran la apertura de nuevas bandas para Wi-Fi, el desarrollo de mecanismos de compartición dinámica del espectro, la promoción de mercados secundarios de frecuencias y la creación de condiciones regulatorias para el despliegue de servicios satelitales de comunicación directa con teléfonos móviles.
Un espejo para la agenda argentina
La reunión se produjo en un contexto en el que Enacom también comenzó a revisar parte de su marco regulatorio.
Durante este año el organismo derogó diversas normas históricas y modificó procedimientos administrativos con el objetivo declarado de simplificar trámites y actualizar regulaciones que habían quedado desfasadas respecto de la evolución tecnológica.
En el sector interpretan que el viaje de Ozores a Washington forma parte de ese proceso y que la experiencia estadounidense podría servir como referencia para futuras reformas, aunque no necesariamente implique trasladar de manera directa el modelo de la FCC al mercado argentino.
Entre los temas que despiertan mayor interés aparecen la flexibilización del uso del espectro radioeléctrico, la posibilidad de desarrollar mecanismos de compartición de frecuencias, la utilización más intensiva de bandas sin licencia -como 6 GHz para WiFi- y la adaptación de la regulación al crecimiento de las constelaciones de satélites de órbita baja.
Satélites y celulares, otro punto de interés
Otro de los ejes de la agenda fue el avance de las comunicaciones Direct-to-Device (D2D), la tecnología que permite conectar teléfonos celulares convencionales directamente con satélites de órbita baja sin necesidad de terminales especiales.
La FCC viene autorizando pruebas y servicios de operadores como Starlink, AST SpaceMobile y Project Kuiper, con la intención de integrar las redes terrestres y satelitales como parte de un mismo ecosistema de conectividad.
Para Argentina, donde persisten extensas áreas con baja cobertura móvil, especialmente en zonas rurales y patagónicas, ese modelo aparece como una alternativa para ampliar el acceso a las comunicaciones sin depender exclusivamente de nuevas redes terrestres.

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