La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete quedó acompañada por una profunda reconfiguración del organigrama del Poder Ejecutivo Nacional. El decreto 581/2026, publicado luego del DNU 571/2026 que eliminó el Ministerio del Interior, redefinió la ubicación institucional de las áreas vinculadas con la comunicación gubernamental, las telecomunicaciones, la innovación tecnológica, la protección de datos personales y los medios públicos.

La reorganización configura un esquema con dos polos bien diferenciados. La Presidencia de la Nación concentra desde ahora la vocería presidencial, la comunicación institucional y los medios públicos, mientras que la Jefatura de Gabinete mantiene bajo su órbita las políticas de telecomunicaciones, gobierno digital, ciencia y tecnología, así como los principales organismos reguladores y empresas estratégicas del sector.

Presidencia concentra la comunicación oficial

El decreto creó dos nuevas secretarías dependientes directamente de la Presidencia de la Nación.

La primera es la secretaría de Vocería Presidencial, a cargo del ex diputado pampeano libertario Adrián Ravier, que absorbió las estructuras de comunicación digital que hasta ahora dependían de la Jefatura de Gabinete. Entre las unidades transferidas figuran la Dirección Nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, la Dirección Operativa de Comunicación Digital, las áreas responsables de los activos digitales oficiales, la planificación y seguimiento de campañas, la producción de contenidos, el monitoreo y la comunicación digital.

Sus objetivos incluyen asistir al Presidente en la comunicación de la gestión, planificar campañas institucionales, coordinar la estrategia digital, administrar los activos digitales del Poder Ejecutivo y participar en la producción de cadenas nacionales y transmisiones oficiales.

La segunda incorporación es la Secretaría de Comunicación y Medios, a cargo de Fabián Fernández -ex gerente de Prensa y Medios de YPF-, que reúne las funciones de prensa, publicidad oficial, comunicación institucional y medios públicos que anteriormente estaban dispersas en distintas áreas de la Jefatura de Gabinete. Entre sus competencias figuran la planificación y contratación de la publicidad oficial, la coordinación de la política de prensa, la estrategia de contenidos para plataformas estatales como argentina.gob.ar y Mi Argentina, la administración del Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentinos (BACUA) y la supervisión de la radiodifusión estatal.

Los medios públicos pasan a la órbita presidencial

El Anexo III del decreto también redefine la dependencia de las empresas estatales de comunicación.

Bajo la Subsecretaría de Comunicación y Medios Públicos quedaron:

  • Radio y Televisión Argentina (RTA SAU), cuyo interventor es el periodista agropecuario Carlos Curci González.
  • Agencia de Publicidad del Estado (APE SAU), que contiene la agencia Télam residual, a cargo del ingeniero aeronáutico Eduardo Roberto González.
  • Contenidos Artísticos e Informativos SAU, continuadora de Contenidos Públicos SE, operadora de las señales Encuentro, PakaPaka y DeporTV y del estudio de captura de movimiento ANIMAR MoCap, también a cargo de Curci González.

De esta manera, los medios públicos dejan de depender de la Jefatura de Gabinete y pasan a integrar directamente la estructura de la Presidencia de la Nación.

La Secretaría de Innovación pierde centralidad en telecomunicaciones

La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología continúa existiendo, pero cambia de ubicación dentro del organigrama.

Ya no depende directamente de la Jefatura de Gabinete sino de la Vicejefatura de Gabinete de Interior, a cargo de Gustavo Coria -estrecho colaborador de Santilli-, desde donde mantiene competencias sobre innovación administrativa, gobierno digital, inteligencia artificial, gobernanza de datos, ciberseguridad, ciencia, tecnología, servicios postales y elaboración de la política nacional de telecomunicaciones. También conserva la coordinación del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y la supervisión de organismos como el Conicet, la Conae, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación (ANPIDTI), el Centro Nacional de Ciberseguridad y la empresa aeroespacial Veng.

Aunque mantiene la formulación de las políticas del sector TIC, la secretaría deja de tener bajo su dependencia dos de los organismos con mayor peso institucional: el Ente Nacional de Comunicaciones y la mayorista estatal de telecomunicaciones Arsat.

Con la puesta en marcha de este nuevo organigrama se esperan cambios en la Secretaría de Innovación -Darío Genua dejaría ese organismo- y el directorio de Arsat, salpicado por el caso de corrupción que tiene detenido al expresidente de la empresa, Facundo Leal. Es posible también que el interventor en el Enacom, Juan Martín Ozores, también deje su cargo.

Enacom pasa a depender directamente de la Jefatura de Gabinete

Uno de los cambios más significativos para el sector es la nueva ubicación del Enacom.

El Anexo III del decreto establece que ese ente pasa a integrar el conjunto de organismos descentralizados que dependen directamente de la Jefatura de Gabinete, junto con la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP).

La modificación implica que el regulador deja de estar bajo la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y pasa a reportar directamente al jefe de Gabinete.

Más allá de las interpretaciones políticas que despertó la medida, el cambio adquiere relevancia porque el Enacom no sólo regula el mercado de las telecomunicaciones, sino que además administra el Fondo del Servicio Universal, cuestionada herramienta de financiamiento de políticas públicas de conectividad e infraestructura digital y también caracterizado por irregularidades, según determinaron las auditorías internas y las de la AGN.

Arsat queda bajo la Vicejefatura de Gabinete del Interior

La otra modificación relevante alcanza a Arsat.

El Anexo III ubica a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales dentro de las empresas y entes del Sector Público Nacional dependientes de la Vicejefatura de Gabinete del Interior, junto con el Correo Oficial de la República Argentina.

La decisión traslada a esa estructura la empresa encargada de administrar la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo), los satélites geoestacionarios argentinos, la infraestructura de Televisión Digital Abierta (TDA) y el centro nacional de datos de Benavídez.

El cambio se produce en paralelo con la aprobación del Plan de Acción y Presupuesto 2026 de la compañía, que volvió a contemplar la posibilidad de ampliar su capital mediante una futura apertura al mercado.

En ese contexto, distintos analistas interpretan que la nueva ubicación institucional fortalece el control político sobre una de las principales empresas de infraestructura digital del Estado.

La AAIP permanece bajo la Jefatura

La Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) mantiene su condición de organismo descentralizado dependiente directamente de la Jefatura de Gabinete. Además, la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa conserva entre sus funciones asistir al jefe de Gabinete en el ejercicio del control tutelar de la AAIP y en la aplicación de la normativa sobre protección de datos personales y acceso a la información pública.

La reorganización consolida una separación más nítida entre la comunicación política y la gestión de la infraestructura tecnológica del Estado.

La Presidencia pasa a concentrar la vocería, la comunicación institucional, la publicidad oficial y los medios públicos. La Jefatura de Gabinete mantiene la conducción de las políticas de telecomunicaciones, innovación tecnológica, ciencia, gobierno digital y protección de datos personales, aunque redistribuye esas responsabilidades entre la Jefatura, la Vicejefatura de Gabinete y la Vicejefatura de Gabinete del Interior.

Ayudanos a seguir pensando, buscando y elaborando información para conectar a la sociedad. Si valoras lo que hacemos....

Invitame un café en cafecito.app
Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Hacé tu comentario

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)