La crisis de Ueno Bank en Paraguay, que provocó la suspensión de cinco medios de comunicación del mismo grupo empresario, la detención de sus principales directivos y un juicio político contra el presidente Santiago Peña, tuvo algunos casos parecidos en la Argentina. Durante las últimas tres décadas, varios empresarios vinculados al negocio bancario y con contactos al más alto nivel político desarrollaron conglomerados periodísticos, financiaron medios o participaron como accionistas de canales de televisión, radios y publicaciones. Raúl Moneta, Cristóbal López, Sergio Szpolski y Jorge Brito (p) están entre los más destacados.

El caso paraguayo estalló el 2 de noviembre, cuando el Banco Central inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank por problemas de solvencia. La entidad, con aproximadamente 2,9 millones de clientes y hasta US$ 850 millones de fondos públicos, pertenecía al Grupo Vázquez, propietario de VMedia, que suspendió las actividades de los diarios La Tribuna y Crónica, las radios La Tribu 650 AM y La Tribu Deport 1120 AM, y La Tribu Stream.

Los vínculos entre Ueno Bank, el Grupo Vázquez y el gobierno de Santiago Peña excedían las relaciones comerciales. El mandatario fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025, mientras que su hermano Francisco participó en una sociedad constituida en Luxemburgo vinculada a la estructura accionaria del banco. Carlos Carvallo presidió Financiera Ueno hasta agosto de 2023 y, al asumir Peña, pasó a dirigir el Banco Central del Paraguay (BCP), organismo que posteriormente autorizó su transformación en banco y finalmente dispuso su intervención. Durante ese período, Ueno captó hasta US$ 850 millones de fondos públicos, incluidos recursos previsionales, mientras otras empresas del Grupo Vázquez obtuvieron contratos estatales por casi US$ 38 millones, mediante firmas como ITTI, Technoma y Ueno Seguros.

Las relaciones también incluyeron convenios con la Secretaría Nacional de la Juventud y el Ministerio de la Mujer para promover servicios financieros, patrocinios de la selección paraguaya, clubes y competencias deportivas, y campañas desarrolladas por las agencias Oniria y 23 Sports Marketing. Según documentación examinada por el diario ABC Color, Ueno Holding facturó al banco servicios de marketing y capacitación.

Las sospechas sobre el funcionamiento financiero del conglomerado adquirieron otra dimensión con el informe elaborado el 10 de julio de 2026 por Fernando Rivarola, entonces gerente de Supervisión del BCP. El documento advertía sobre préstamos por unos US$ 123 millones a empresas vinculadas -Mowi, Grupo M y Grupo Hendy- que superaban en US$ 41,5 millones los límites regulatorios. También describía presuntas maniobras para reducir artificialmente esos excesos mediante transferencias de carteras crediticias a Vinanzas, otra sociedad del grupo, financiadas indirectamente con recursos del propio banco. Rivarola había sido trasladado por decreto presidencial a otro organismo cuatro días antes de presentar el memorando, una secuencia que alimentó los cuestionamientos sobre la actuación del regulador.

La dependencia económica del conglomerado respecto de Ueno era considerable. Según un informe de la agencia de calificación de riesgo FIX SCR del 5 de noviembre de 2026, el banco aportaba el 59% del EBITDA del Grupo Vázquez, mientras que ITTI -consultora en tecnología y desarrollo de software con presencia en Argentina- obtenía el 59% de sus ingresos de esa entidad financiera. A junio de 2026, el holding acumulaba US$ 341 millones de deuda, sin incluir la del banco, de los cuales US$ 204 millones correspondían a obligaciones negociables. Estas relaciones ayudan a explicar por qué la crisis bancaria repercutió rápidamente sobre otras actividades, incluidos los medios de VMedia. Sin embargo, todavía no se demostró que los préstamos cuestionados financiaran directamente las adquisiciones periodísticas. La combinación de participaciones societarias, contratos públicos, negocios publicitarios y operaciones financieras vinculadas quedó en el centro de las investigaciones y de la crisis política que alcanzó al gobierno de Peña.

Los vínculos entre baqueros y políticos con la existencia de medios de comunicación en el medio fue recurrente en la Argentina, aunque con muchos matices respecto de la experiencia paraguaya.

Raúl Moneta: del Banco Mendoza al imperio del CEI y la fallida compra de La Nación

El antecedente más importante por su escala empresarial es el de Raúl Moneta, dueño del Banco República y principal accionista del Banco Mendoza (fallecido en junio de 2019), quien durante el gobierno de Carlos Menem se convirtió en uno de los empresarios más influyentes del sistema financiero y los medios argentinos.

Su expansión comenzó con el Citicorp Equity Investments (CEI), un fondo de inversión creado por el Citibank que participó en las privatizaciones de los años noventa. Moneta se incorporó como accionista de la mano de Richard Gato Handley, ejecutivo del Citi y amigo personal suyo, con el respaldo de John Reed, entonces principal directivo del banco estadounidense.

El conglomerado incorporó como socios, en distintas etapas, a la familia Werthein, Telefónica Internacional, Liberty Media y el fondo estadounidense Hicks, Muse, Tate & Furst. También participó transitoriamente el financista George Soros.

En su período de mayor expansión, el CEI llegó a tener participaciones directas o indirectas en Telefe, Canal 9, Cablevisión, Radio Continental, La Red, Editorial Atlántida, Torneos y Competencias y Telefónica de Argentina, además de señales televisivas del interior y negocios industriales y de servicios. Moneta incluso reconoció que había intentado comprar el diario La Nación, mediante una oferta a su entonces presidente, Julio Saguier, que fue rechazada.

Su poder empresario comenzó a desmoronarse en 1999, cuando el Banco Mendoza fue suspendido y posteriormente perdió su autorización para operar. La Justicia ordenó la captura de Moneta por presuntas irregularidades financieras. El empresario permaneció prófugo durante seis meses, aunque no llegó a ser encarcelado: la orden de detención fue levantada en diciembre de ese año.

En julio de 1999, vendió su participación en el CEI al fondo Hicks por US$ 124,42 millones. Años después volvió al negocio audiovisual como socio de Daniel Hadad en Canal 9, del que se retiró en 2006.

En 2010 se asoció con Matías Garfunkel para adquirir las FM Rock & Pop, Metro y Blue, junto con las AM Splendid y Belgrano y otras emisoras. Tras nuevas ventas, su presencia quedó reducida a FM Metro y publicaciones como El Federal, Bacanal y Pulso Urbano, posteriormente transferidas a sus hijos.

El legado de Moneta en los medios se mantiene de alguna manera en el grupo Manzano-Vila, de los también mendocinos Daniel Vila y José Luis Manzano, que durante los años noventa (cuando el conglomerado era conocido como Grupo Uno) recibió asistencia financiera del Banco Mendoza de Moneta.

Cristóbal López: C5N, Radio 10 y la caída del Banco Finansur

Cristóbal López, empresario cercano al kirchnerismo y propietario del Grupo Indalo, también combinó negocios financieros, medios de comunicación y actividades reguladas por el Estado, especialmente juegos de azar, petróleo y combustibles.

En marzo de 2012 adquirió el 70% del Banco Finansur, una entidad orientada principalmente a pequeñas y medianas empresas. La operación fue autorizada por el Banco Central en mayo de 2015.

Su expansión periodística había comenzado con medios de Comodoro Rivadavia, entre ellos El Patagónico y el Canal 9 provincial. En abril de 2012 concretó la compra a Daniel Hadad de C5N, Radio 10 y las FM Pop, Mega, Vale y TKM. Posteriormente sumó Ámbito Financiero, Minuto Uno e inversiones en la entonces productora de Marcelo Tinelli, Ideas del Sur, entre otras compañías.

A diferencia del caso Moneta, el banco de López tenía un peso relativamente menor dentro de un conglomerado mucho más diversificado. En abril de 2016 intentó vender su participación en Finansur, pero la operación no prosperó.

El Banco Central suspendió sus operaciones en noviembre de 2017 por incumplimientos en el plan de recapitalización y, en marzo de 2018, dispuso transferir activos, pasivos privilegiados y la operatoria al Banco Galicia, antes de revocar su autorización para funcionar.

López y su socio Fabián de Sousa estuvieron detenidos entre diciembre de 2017 y octubre de 2019, en el marco de investigaciones por presuntas irregularidades fiscales y financieras. Ambos fueron absueltos en 2021 en la causa Oil Combustibles, decisión confirmada por Casación en 2023, aunque la Corte Suprema todavía tiene pendiente un recurso de la Fiscalía.

López también enfrenta otros procesos judiciales, entre ellos la causa Cuadernos -actualmente en juicio oral- y Los Sauces, cuyo juicio oral comenzó en octubre de 2026, ambos atravesados por acusaciones de la corrupción política de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner. Su grupo periodístico atravesó intervenciones judiciales, conflictos financieros y laborales, pero conservó medios importantes como C5N, Radio 10 y Ámbito Financiero.

Sergio Szpolski: del Banco Patricios al Grupo Veintitrés

Sergio Szpolski constituye otro antecedente de vinculación entre actividades financieras y proyectos periodísticos relacionados con el poder político, aunque su participación bancaria fue anterior a la formación de su conglomerado de medios.

Durante los años noventa estuvo relacionado con el Banco Patricios, presidido por su tío Alberto Szpolski y cerrado por el Banco Central el 18 de marzo de 1998, después de investigaciones sobre presuntas irregularidades en la administración de fondos y el otorgamiento de créditos.

Sergio Szpolski apareció entre los investigados en la causa. Un sobreseimiento inicial fue revocado por la Cámara Federal en 2002, que ordenó profundizar las pesquisas. Posteriormente negó haber integrado el directorio del banco y sostuvo que no enfrentaba causas judiciales por su quiebra.

Años después, junto con Matías Garfunkel, desarrolló el Grupo Veintitrés, que llegó a reunir más de veinte medios. Entre ellos figuraban Tiempo Argentino, El Argentino, CN23, Radio América, Rock & Pop, Infonews y las revistas Veintitrés y Forbes Argentina.

El conglomerado fue uno de los principales receptores de publicidad oficial durante los gobiernos kirchneristas. Solamente en 2015 recibió más de AR$ 400 millones de la administración nacional (unos 50 millones de dólares de hoy), según relevamientos periodísticos basados en la distribución de pauta.

Tras el cambio de gobierno de ese año, que llevó al poder a Mauricio Macri, comenzó a desintegrarse mediante ventas, cierres y conflictos salariales.

Las consecuencias judiciales se extendieron al negocio periodístico: Szpolski fue procesado en distintas investigaciones tributarias y previsionales vinculadas con sus empresas, entre ellas Radio América. En 2016, la Secretaría de Comunicación Pública dio de baja acuerdos de compensación de deudas por publicidad oficial correspondientes a firmas del grupo.

A diferencia de VMedia, cuya paralización siguió inmediatamente a la caída de Ueno Bank, la desintegración del Grupo Veintitrés ocurrió casi dos décadas después del cierre del Banco Patricios y respondió a circunstancias empresariales propias.

Jorge Brito: un banquero en las sombras de varios medios

Jorge Brito, fundador del Banco Macro, representa una trayectoria diferente: el crecimiento de una entidad financiera que sobrevivió a sucesivas crisis económicas y llegó a convertirse en una de las mayores instituciones privadas del país (sobre la base principalmente de la compra de bancos provinciales).

Brito estuvo brevemente detenido durante la última dictadura militar, según recordó el periodista Jorge Fontevecchia en una columna publicada tras su muerte en noviembre de 2020. No se conocen mayores precisiones documentales sobre las circunstancias de aquella detención aunque, según el periodista, fue «probablemente por ir financieramente demasiado rápido en la época de la ‘tablita’ del ministro Martínez de Hoz cuando siendo un veinteañero, en solo dos años, ganó su primer millón de dólares».

El empresario mantuvo vínculos financieros y societarios con el negocio periodístico. Fue accionista minoritario de C5N y de emisoras del grupo de Daniel Hadad (a quien ayudó a financiar la compra de Canal 9), junto con otros inversores como Raúl Moneta. El Banco Macro también participó en el financiamiento de operaciones del empresario de medios.

Brito desarrolló, además, relaciones empresariales con David Martínez, titular del fondo Fintech, accionista de Telecom Argentina y socio del Grupo Clarín en el negocio de telecomunicaciones.

Según el diario La Nación, el banquero gestionó en 2006 una reunión entre Martínez y el entonces presidente Néstor Kirchner en Nueva York, días antes de que Fintech consolidara su participación del 40% en Cablevisión, empresa controlada por el grupo Clarín Clarín. Ambos empresarios también fueron socios en Genneia, una de las principales generadoras de energías renovables del país. Actualmente, Fintech Energy conserva el 25% de la compañía, mientras que la familia Brito y su socio Delfín Carballo reúnen otro 25%, según la composición accionaria oficial.

La relación se extendió a la siguiente generación. En enero de 2026, Banco Macro, presidido por Jorge Pablo Brito, hijo del fundador, firmó un acuerdo con Telecom Argentina para adquirir el 50% de Personal Pay por US$ 75 millones, sujeto a aprobación regulatoria. La operación profundizó la convergencia entre los negocios financieros de los Brito y los de telecomunicaciones del Grupo Clarín y Fintech, mediante una billetera digital que combina servicios de conectividad y productos bancarios.

Brito también enfrentó una investigación judicial por el caso Ciccone, en el que se sospechaba que había financiado la operación mediante la cual el entorno del entonces vicepresidente Amado Boudou tomó el control de la imprenta de billetes. En diciembre de 2018, el juez Ariel Lijo lo procesó por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública, pero la Cámara Federal revocó esa decisión en 2019 y finalmente fue sobreseído en junio de 2020, por insuficiencia de pruebas.

A diferencia de Moneta, López y Szpolski, Brito no perdió el control de su entidad financiera ni protagonizó la liquidación de un banco sino todo lo contrario. Macro continuó expandiéndose y el empresario mantuvo protagonismo financiero hasta su muerte, en un accidente aéreo (se estrelló el helicóptero que pilotaba) ocurrido en noviembre de 2020.

Otros bancos caídos: detenciones, condenas y vínculos con el poder

Otros banqueros argentinos estuvieron presos por presuntas maniobras financieras, con vínculos políticos aunque sin participaciones conocidas en grandes grupos periodísticos. Rubén Beraja, expresidente del Banco Mayo y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), fue detenido en 2003, cinco años después de la caída de su banco. Compartió lugar de detención con la ex funcionaria María Julia Alsogaray, recuperó su libertad en 2005 y finalmente fue absuelto. Carlos Rohm, exvicepresidente del Banco General de Negocios (BGN), estuvo preso entre 2002 y 2005, mientras su hermano José, presidente de la entidad, huyó del país. En diciembre de 2025, fue condenado a cinco años de prisión por asociación ilícita, con un decomiso ordenado de más de US$ 45 millones.

Francisco Javier Trusso, directivo del Banco de Crédito Provincial (BCP), suspendido en 1997, también fue detenido y condenado por maniobras fraudulentas. Su familia mantenía estrechos vínculos políticos y eclesiásticos: su padre había sido embajador de Carlos Menem ante el Vaticano. Otro caso fue el Banco Extrader, liquidado en 1995, cuyo accionista Marcos Gastaldi fue procesado por administración fraudulenta en 2001, mientras otros exdirectivos recibieron condenas.

Un antecedente particularmente relacionado con Paraguay fue el Banco Velox, de la familia uruguaya Peirano, propietaria también del Banco Alemán de Asunción y del Banco Montevideo. En 2002, la crisis de estas entidades se propagó al Velox argentino, que terminó suspendido por el Banco Central. Integrantes de la familia Peirano fueron detenidos y enfrentaron procesos judiciales en Uruguay. A diferencia de Moneta, López, Szpolski y Brito, estos banqueros no desarrollaron conglomerados periodísticos conocidos, aunque sus entidades mantuvieron relaciones comerciales y publicitarias con medios de comunicación.

Ayudanos a seguir pensando, buscando y elaborando información para conectar a la sociedad. Si valoras lo que hacemos....

Invitame un café en cafecito.app
Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Hacé tu comentario

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)