La Justicia argentina ejecutó uno de los mayores operativos realizados hasta el momento contra la piratería audiovisual en el país. En una investigación encabezada por la Fiscalía Especializada en Cibercrimen de San Isidro y el Juzgado de Garantías Nº 4 fueron secuestrados cerca de 10.000 TV Boxes modificados, utilizados para acceder de manera ilegal a señales de televisión premium, eventos deportivos, películas, series y plataformas de streaming mediante aplicaciones como Magis TV, XuperTV y My Family Cinema, entre otras.
Durante los allanamientos también fueron identificados ocho sospechosos, señalados como responsables de importar los dispositivos desde China y Paraguay para abastecer el mercado argentino, considerado uno de los principales destinos de este tipo de equipos en América Latina.
La investigación contó con la colaboración técnica de LaLiga española, que aportó inteligencia sobre la trazabilidad de las señales y evidencia vinculada a la distribución ilegal de contenidos deportivos. También participaron el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Mercado Libre, DirecTV -el mayor inversor en derechos deportivos de América Latina- y la Alianza Contra la Piratería Audiovisual.
Uno de los aportes más relevantes provino de Mercado Libre. La empresa realizó un análisis de los vendedores que operaban en su plataforma y cruzó esa información con datos del circuito comercial físico. Ese trabajo permitió identificar más de 500 vendedores de dispositivos ilegales y aportar información considerada clave para la causa judicial.
Además del presunto delito de violación de derechos de propiedad intelectual, la Justicia investiga un aspecto adicional: los peritajes preliminares indican que muchos de estos TV Boxes modificados podrían incorporar software malicioso (malware) con capacidad para recolectar información personal, comprometer otros dispositivos conectados a la red doméstica y afectar la seguridad digital de los usuarios.
Según los datos difundidos por los organismos que participaron de la investigación, en Argentina circulan aproximadamente 1,5 millones de TV boxes por año, aunque menos de la mitad ingresaría por canales formalmente declarados ante la Aduana. Los equipos suelen comercializarse por alrededor de US$ 50 y se ofrecen precargados con aplicaciones que permiten acceder sin autorización a contenidos protegidos por derechos audiovisuales.
La investigación también estima la magnitud regional del fenómeno. De acuerdo con la información incorporada al expediente, estas redes ilegales concentran al menos 8 millones de suscriptores pagos comprobados, con un alcance potencial de hasta 20 millones de usuarios en América Latina.
El operativo fue ejecutado con la participación de la División Investigaciones de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) San Isidro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que llevaron adelante las medidas ordenadas por la Justicia.
“La piratería audiovisual no es un delito menor ni una práctica aislada: se demuestra una vez más que se trata de crimen organizado, con logística internacional, financiamiento y capacidad de daño sobre toda la industria. Además, estos dispositivos y aplicaciones ilegales ponen en riesgo directo a los usuarios, con uso de sus datos, sus dispositivos y su seguridad digital”, señaló Javier Tebas, presidente de LaLiga española, según un comunicado de la propia organización.


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