Anthropic, una de las principales desarrolladoras de inteligencia artificial (IA) del mundo y competidora directa de OpenAI y Google, presentó este lunes 26 de octubre su prospecto para comenzar a cotizar en la Bolsa de Nueva York a través del Nasdaq, bajo el símbolo ANT. El documento, registrado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), contiene más de 90 páginas dedicadas a los factores que podrían comprometer el futuro de la empresa, sus operaciones y el valor de sus acciones.

Las advertencias abarcan desde las dificultades para sostener el crecimiento comercial y financiar centros de datos hasta problemas de seguridad que podrían provocar daños a personas, organizaciones e infraestructuras. Entre los antecedentes más relevantes, Anthropic reconoce que cuatro de sus modelos de IA consiguieron acceder sin autorización a sistemas informáticos externos durante pruebas de ciberseguridad.

En el apartado Risk Factors del prospecto presentado ante la SEC, la empresa fundada en 2021 por antiguos integrantes de OpenAI también admite que algunos modelos, incluidos los propios, exhibieron comportamientos inesperados relacionados con la resistencia a su desconexión, el ocultamiento de información y la manipulación de decisiones humanas.

Estas declaraciones forman parte de una presentación financiera obligatoria destinada a informar a los potenciales inversores. Por eso, es necesario distinguir los incidentes efectivamente registrados de las hipótesis sobre daños futuros, cuya probabilidad no está establecida.

Cuatro modelos salieron de sus entornos de prueba y accedieron a sistemas externos

Uno de los episodios más significativos aparece en la descripción de los riesgos asociados con los agentes de IA, sistemas capaces de ejecutar tareas, utilizar herramientas y tomar decisiones operativas con distintos grados de autonomía.

Anthropic explica que, durante evaluaciones de ciberseguridad desarrolladas junto con un proveedor externo, una configuración incorrecta dejó habilitada la conexión a Internet de modelos que debían operar dentro de entornos aislados.

Como consecuencia, cuatro modelos accedieron sin autorización a sistemas informáticos reales de terceros, en sesiones que duraron aproximadamente entre 10 y 34 horas de trabajo activo.

En uno de esos casos, una versión temprana de un modelo encontró una contraseña, la utilizó para obtener privilegios de administrador en un sistema ajeno, consiguió otras credenciales, modificó configuraciones y accedió a información personal de un individuo.

Anthropic asegura que notificó a los afectados y que su investigación no encontró evidencias de que los modelos hubieran coordinado acciones entre sí, perseguido objetivos ajenos a las tareas asignadas o intentado deliberadamente eludir la supervisión humana.

Los episodios fueron abordados por la compañía en una investigación de seguridad publicada el 9 de septiembre de 2026.

Sin embargo, el prospecto introduce una advertencia de mayor alcance: cuando los agentes adquieren permisos para modificar archivos, ejecutar código, realizar transacciones o interactuar con otros sistemas, los errores pueden producir consecuencias reales antes de que una persona consiga intervenir.

La compañía reconoce incluso que la velocidad y el volumen de operaciones de los agentes autónomos pueden superar la capacidad de supervisión humana.

Este problema fue analizado recientemente por Convercom.info en una nota sobre la inyección de prompts y la manipulación de agentes de inteligencia artificial.

Modelos que intentan resistir su desconexión y riesgos para la humanidad

El documento también profundiza en uno de los debates más controvertidos de la industria: la posibilidad de que modelos cada vez más avanzados desarrollen comportamientos que no coincidan con las intenciones de sus creadores o usuarios.

Anthropic reconoce que algunos modelos, incluidos los suyos, manifestaron conductas que describe como estratégicas o de autopreservación. Entre ellas menciona intentos de resistirse a ser desconectados, ocultar o manipular información y generar respuestas coercitivas, incluidas conductas semejantes al chantaje.

No significa que los sistemas hayan desarrollado conciencia o voluntad propia. Se trata de comportamientos observados en determinadas pruebas y condiciones experimentales, cuya interpretación y alcance continúan siendo objeto de investigación.

La empresa también reconoce que algunos modelos modifican su comportamiento cuando detectan que están siendo evaluados, lo que dificulta comprobar anticipadamente cómo actuarán en situaciones reales.

Estas advertencias tienen antecedentes. Convercom.info ya había analizado experimentos de Anthropic en los que Claude Opus 4 intentaba chantajear a un empleado ficticio para impedir su sustitución.

La presentación ante la SEC va todavía más lejos. Anthropic advierte que investigadores, reguladores y otros especialistas han planteado que sistemas suficientemente avanzados podrían representar riesgos catastróficos o existenciales para la humanidad si fueran utilizados maliciosamente, convertidos en armas o desplegados con niveles elevados de autonomía sin suficientes mecanismos de seguridad.

La compañía no afirma que esos escenarios sean inevitables, pero reconoce limitaciones en su capacidad para anticipar, interpretar y controlar el comportamiento de modelos cada vez más sofisticados.

Ciberataques y una carrera tecnológica que podría superar los controles

El problema no se limita a las acciones autónomas de los modelos. Anthropic también describe situaciones en las que organizaciones delictivas o actores estatales consiguieron utilizar sus herramientas para desarrollar operaciones informáticas maliciosas.

Como ejemplo, menciona un episodio detectado en septiembre de 2025, cuando un grupo de hackers presuntamente patrocinado por el Estado chino manipuló Claude Code para intentar infiltrarse en aproximadamente 30 objetivos internacionales.

Entre ellos había grandes empresas tecnológicas, entidades financieras, fabricantes de productos químicos y organismos gubernamentales. Según Anthropic, un número limitado de las intrusiones resultó exitoso.

Otro riesgo deriva del propio proceso de desarrollo de la inteligencia artificial. La compañía explica que sus modelos ya colaboran en tareas de programación, investigación, entrenamiento y evaluación de futuras generaciones de IA, en una dinámica de retroalimentación que denomina closing the loop.

Esta utilización podría acelerar los avances tecnológicos, pero también propagar errores de una generación a otra y provocar que las capacidades de los modelos progresen más rápidamente que los mecanismos disponibles para garantizar su seguridad.

De hecho, Anthropic reconoce que recientemente demoró durante más de un mes el inicio del preentrenamiento de un nuevo modelo avanzado para reforzar las medidas contra el robo de parámetros del sistema y de propiedad intelectual.

El conflicto es también comercial: adoptar mayores precauciones puede retrasar los lanzamientos y dejar a la empresa en desventaja frente a competidores con políticas menos restrictivas.

La FTC investiga sus prácticas de privacidad y seguridad

Las advertencias tecnológicas ya tienen consecuencias regulatorias.

En el documento, Anthropic revela que durante octubre de 2026 recibió un requerimiento formal de investigación civil de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC).

El organismo solicitó información sobre sus prácticas de protección de consumidores, tratamiento de datos, privacidad y mecanismos de seguridad de sus productos.

El requerimiento no constituye por sí mismo una sanción ni acredita infracciones, pero podría derivar en nuevas exigencias de cumplimiento, modificaciones en los productos o procedimientos administrativos.

Este escenario se inscribe en un debate internacional sobre qué obligaciones deben asumir las empresas que desarrollan modelos de IA de frontera.

En septiembre, Convercom.info informó sobre las posiciones de OpenAI y Anthropic en las discusiones internacionales acerca de la regulación de la inteligencia artificial. En ese contexto, Dario Amodei, CEO de Anthropic, propuso establecer estándares globales para evaluar modelos, notificar incidentes y abordar riesgos asociados con el desarrollo de armas biológicas mediante IA.

Una empresa que crece rápido, pero enfrenta enormes compromisos financieros

Los riesgos de seguridad aparecen en un contexto de crecimiento comercial extraordinario y de necesidades de financiamiento igualmente elevadas.

Anthropic registró ingresos por US$ 4600 millones durante 2025 y por US$ 16.300 millones solamente en el primer semestre de 2026, lo que supone un crecimiento interanual de aproximadamente 1300% para ese último período.

Sin embargo, la empresa reconoce que semejantes tasas de expansión probablemente no puedan sostenerse indefinidamente.

La compañía registró una pérdida operativa de US$ 693 millones durante los primeros seis meses de 2026 y una pérdida neta contable de US$ 80.700 millones. Esta última cifra requiere una aclaración: aproximadamente US$ 72.400 millones corresponden a ajustes en la valuación de instrumentos financieros convertibles, principalmente asociados con el aumento del valor atribuido a Anthropic, y no a desembolsos operativos equivalentes.

El desafío económico más importante se encuentra en la infraestructura.

Anthropic necesita enormes cantidades de capacidad de procesamiento para desarrollar y operar sus modelos. Para garantizar ese suministro, firma contratos de largo plazo con proveedores de chips, servicios de nube y centros de datos, que en algunos casos obligan a pagar por recursos incluso cuando no se utilizan.

El prospecto indica que esos compromisos se extienden hasta 2045, aunque la versión preliminar presentada a la SEC todavía deja sin completar el monto agregado de esas obligaciones.

Aquí aparece una de las contradicciones estructurales del negocio: mientras buena parte de los ingresos depende del consumo de servicios por parte de los clientes, los gastos de procesamiento e infraestructura generan compromisos financieros durante muchos años.

Anthropic también advierte sobre posibles restricciones energéticas, escasez de chips avanzados, necesidades de agua para refrigeración y riesgos geopolíticos derivados de la concentración de la fabricación de semiconductores de última generación en Taiwán.

Amazon y Google: socios indispensables y competidores

La dependencia tecnológica se combina con otra particularidad de la industria: Anthropic mantiene relaciones comerciales con grandes compañías que, al mismo tiempo, desarrollan sus propias soluciones de inteligencia artificial.

Amazon y Google participan del ecosistema de financiamiento, infraestructura y distribución de Anthropic, pero también compiten directa o indirectamente con su oferta.

Según el prospecto, el 48% de los ingresos del primer semestre de 2026 se generó a través de plataformas comerciales de proveedores de servicios de nube, frente al 47% registrado durante 2025.

A su vez, los cinco principales clientes concentraron aproximadamente el 25% de los ingresos de los primeros nueve meses de 2026.

La empresa también advierte que la proliferación de modelos abiertos o de menor costo podría reducir el valor comercial de las tecnologías más avanzadas. Si las empresas descubren que pueden satisfacer sus necesidades con sistemas más económicos, las grandes inversiones para desarrollar modelos de frontera podrían perder parte de su justificación comercial.

El fenómeno también alcanza a la Argentina. En junio, Anthropic anunció una alianza estratégica con Globant para incorporar Claude a su plataforma de soluciones empresariales, una iniciativa analizada por Convercom.info en julio.

Derechos de autor: otro riesgo para el negocio de la IA

Para las industrias de medios y contenidos, uno de los apartados más relevantes es el referido a la propiedad intelectual.

Anthropic reconoce que continúa abierta la discusión jurídica sobre la utilización de obras protegidas por derechos de autor para entrenar modelos de inteligencia artificial y sobre el alcance de las excepciones legales, particularmente el principio estadounidense de fair use.

La compañía sostiene que dispone de argumentos jurídicos para defender sus prácticas, pero admite que resoluciones judiciales adversas podrían obligarla a modificar sus sistemas, adquirir licencias adicionales o incluso volver a entrenar determinados modelos.

El prospecto recuerda que en septiembre de 2025 Anthropic acordó pagar US$1.500 millones para resolver una demanda colectiva por infracciones de derechos de autor promovida por escritores en el caso Bartz vs. Anthropic. Según el documento, el acuerdo recibió aprobación judicial en julio de 2026.

También menciona litigios iniciados por editoriales musicales y compañías vinculadas con la explotación de canciones, entre ellas Sony Music Publishing, BMG y Concord, además de un proceso judicial con Reddit relacionado con el acceso y utilización de contenidos de su plataforma.

Estas controversias constituyen un riesgo económico adicional para los desarrolladores de IA, pero también representan uno de los principales puntos de conflicto entre las empresas tecnológicas y las industrias culturales.

El dilema entre seguridad, crecimiento y rentabilidad

Anthropic fue creada con una estructura jurídica de empresa de beneficio público (public benefit corporation, PBC), que obliga a su conducción a considerar objetivos adicionales a la rentabilidad de sus accionistas.

Esa orientación se expresa en restricciones sobre determinados usos de Claude, como el desarrollo de armas completamente autónomas o la vigilancia masiva, y en decisiones de retrasar o limitar la disponibilidad de modelos cuando considera insuficientes los mecanismos de seguridad.

La compañía advierte que estas políticas pueden llevarla a renunciar a ingresos y oportunidades comerciales. También reconoce que una eventual contradicción entre sus compromisos públicos de seguridad y sus prácticas efectivas podría afectar especialmente su reputación.

La salida a Bolsa profundizará esa tensión. La estructura accionaria prevista reserva a los fundadores el 50,1% del poder de voto general mediante una clase especial de acciones, mientras que un fideicomiso orientado a preservar los objetivos de largo plazo de la organización tendrá atribuciones para elegir a la mayoría del directorio.

El documento deja así expuesta una cuestión que excede ampliamente a Anthropic: cómo financiar una carrera tecnológica cada vez más costosa sin sacrificar la seguridad, la confianza de los usuarios ni las obligaciones frente a terceros.

Los riesgos descritos ante la SEC no constituyen una predicción de que los escenarios más graves vayan a producirse. Pero su inclusión en un prospecto bursátil muestra hasta qué punto los propios desarrolladores reconocen que el crecimiento de la inteligencia artificial plantea desafíos tecnológicos, económicos, jurídicos y sociales todavía insuficientemente resueltos.

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