Telecom Argentina dio un paso decisivo para completar la reorganización del mercado argentino de telecomunicaciones. El directorio de la compañía aprobó estee 14 de octubre de 2026 la oferta presentada por CPS Comunicaciones, conocida comercialmente como Metrotel, para adquirir los clientes y activos de los que debe desprenderse como condición para obtener la aprobación regulatoria definitiva de la compra de Telefónica Móviles Argentina, concretada en febrero de 2025.

La transacción fue valuada en US$ 450 millones, más IVA y otros impuestos aplicables, según el hecho relevante comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y presentado también ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos.

El monto representa el 36,1% de los US$ 1245 millones que Telecom pagó a Telefónica de España el 24 de febrero de 2025 para adquirir su filial argentina, entonces operadora de las marcas Movistar y Tuenti.

Los US$450 millones no corresponden exclusivamente al valor de los activos transferidos. Según la comunicación bursátil, el precio comprende tanto la compraventa y cesión de activos como un monto mínimo garantizado bajo el acuerdo marco de compartición de infraestructura. Se abonará en cuotas y no incluye los pagos adicionales que puedan corresponder por los acuerdos complementarios.

Una aprobación del directorio que completa otra etapa de la desinversión

La comunicación enviada a los mercados financieros señala que el Tribunal de Defensa de la Competencia ya había aprobado a Metrotel como adquirente de los activos sujetos a desinversión. Además, designó a Together Business Consulting SRL como agente independiente para supervisar el cumplimiento de las condiciones.

Con ese aval, el directorio de Telecom resolvió aceptar formalmente la propuesta y avanzar en los contratos necesarios para instrumentar la transferencia, tanto desde Telecom Argentina como desde su subsidiaria Telefónica Móviles Argentina (TMA).

La decisión constituye un avance significativo, aunque no equivale todavía al cierre definitivo de la compraventa ni a la transferencia efectiva de todos los usuarios.

La operación responde a las condiciones establecidas en junio de 2026 por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC), que subordinó la aprobación de la adquisición de Telefónica a una serie de medidas destinadas a preservar la competencia.

El organismo advirtió que la concentración de Personal y Movistar en una misma compañía hubiera dejado al mercado móvil argentino con solamente dos grandes operadores independientes. Antes de la adquisición, Claro concentraba el 41,8% del mercado, Personal el 33,8% y Movistar el 24,4%. Sin medidas correctivas, Telecom hubiera alcanzado aproximadamente el 58% de las líneas móviles del país.

La solución regulatoria fue obligar a Telecom a transferir una base de seis millones de conexiones móviles a un tercero independiente -con exclusión expresa de Claro Telmex-, junto con espectro, infraestructura y una cartera de abonados de internet residencial en las zonas donde la concentración podía afectar la competencia.

Qué comprará Metrotel por US$ 450 millones

La documentación correspondiente al acta de directorio de Telecom permite precisar la dimensión de los activos contemplados en la transferencia.

La operación comprende 6.005.425 líneas móviles activas, de las cuales 4.002.013 corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y 2.003.412 al resto del país. También incluye 211.566 abonados de internet fijo distribuidos en 28 localidades. La cantidad de líneas móviles no equivale necesariamente a la de clientes únicos ni garantiza que todas generen ingresos mensuales recurrentes, especialmente en el segmento prepago.

El paquete incorpora derechos de uso de espectro radioeléctrico, activos y derechos vinculados al núcleo de la red móvil -conocido como core– y la red de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) de Movistar en la Ciudad de Buenos Aires.

La nueva operadora también recibirá determinados contratos operativos y contará con acuerdos de compartición de infraestructura, roaming nacional e internacional, coubicación de equipos y servicios transitorios.

Estos acuerdos, que tendrán una vigencia inicial de cinco años, son fundamentales para garantizar la continuidad del servicio mientras Metrotel desarrolla sus propias capacidades técnicas y operativas.

De esta manera, Telecom no solo recibirá ingresos por la desinversión, sino que conservará una relación comercial mayorista con su nuevo competidor, mediante la provisión de servicios de infraestructura y conectividad.

La operación transformará a Metrotel, históricamente enfocada en servicios corporativos y mayoristas, en un operador con presencia significativa en el mercado residencial y móvil.

¿Se transfieren seis millones de clientes o seis millones de líneas?

Aunque la documentación de la ANC y las comunicaciones de Telecom utilizan la expresión «clientes móviles activos», desde el punto de vista estadístico y comercial resulta más preciso hablar de seis millones de líneas o conexiones móviles, y no necesariamente de seis millones de clientes únicos.

Una misma persona puede tener varias líneas activas, tanto personales como laborales, mientras que una empresa puede reunir decenas, cientos o miles de conexiones bajo un único contrato comercial.

En consecuencia, seis millones de líneas no equivalen necesariamente a seis millones de personas, titulares o cuentas de facturación independientes.

La documentación pública tampoco permite establecer con precisión cuántos titulares individuales integran la cartera transferida ni cuál es su distribución entre usuarios prepagos, pospagos y corporativos.

Esta diferencia tiene consecuencias económicas. La facturación depende del ingreso promedio mensual por línea (ARPU), que durante el primer semestre de 2026 alcanzó los $9.840 en Movistar y los $11.772 en Personal, según los balances oficiales de Telecom Argentina. La rentabilidad de la cartera que recibirá Metrotel dependerá también de la proporción de usuarios prepagos y pospagos, sus niveles de consumo, las promociones comerciales y la capacidad de retenerlos después de la migración.

Si se dividieran los US$ 450 millones de la operación por las 6.005.425 líneas móviles, el resultado sería de aproximadamente US$75 por conexión. Sin embargo, esa cuenta no representa el precio real de adquisición de cada línea, porque el monto total incluye también internet fijo, infraestructura, espectro y los componentes económicos de los acuerdos de compartición.

Tampoco es posible establecer el valor de cada cliente único a partir de esa división.

Metrotel: de US$ 55 millones a US$595 millones anuales de facturación

El impacto económico sobre Metrotel podría ser muy superior al que sugiere el monto de la transacción.

Según un análisis publicado el 16 de octubre por el especialista en telecomunicaciones Enrique Carrier, la incorporación de los negocios adquiridos a Telecom permitiría que Metrotel multiplicara por casi once su facturación anual.

El cálculo parte de los US$ 55 millones facturados por Metrotel durante 2025, de acuerdo con información publicada por Moody’s.

Carrier tomó como referencia los ingresos promedio por usuario (ARPU) de Telefónica Móviles Argentina correspondientes al segundo trimestre de 2026: US$6,6 mensuales para telefonía móvil, US$19,5 para banda ancha fija y US$17 para televisión paga, esta última aplicable a aproximadamente el 26% de los abonados de banda ancha.

Al proyectar esos ingresos sobre las cantidades de conexiones comprendidas en la desinversión, el especialista calculó que los negocios adquiridos podrían generar unos US$ 540 millones adicionales de facturación anual.

De esa manera, la facturación conjunta teórica de Metrotel pasaría de US$55 millones a aproximadamente US$ 595 millones anuales, unas 10,8 veces el nivel registrado en 2025.

El cálculo contempla ingresos asociados a la televisión paga, aunque ese negocio no aparece expresamente incluido entre los servicios contemplados para la utilización de la marca Tuenti en el acuerdo comunicado. Su continuidad comercial y modalidad de prestación deberán definirse.

De todas maneras, el cálculo permite dimensionar el cambio de escala de Metrotel: pasará de una compañía concentrada en conectividad corporativa a otra con una facturación potencial de varios cientos de millones de dólares anuales.

Carrier también destaca la relación entre el precio de adquisición y los ingresos que podrían generar los activos transferidos. Los US$ 450 millones que pagará Metrotel equivalen a aproximadamente el 83% de la facturación anual adicional estimada, es decir, un valor 17% inferior a los ingresos proyectados de un año.

Como comparación, el especialista recuerda que Telecentro pagó US$ 260 millones para adquirir iPlan, empresa que habría facturado alrededor de US$ 130 millones en 2025. En ese caso, el valor de compra representa aproximadamente dos años de facturación.

Para Telecom, la desinversión también ofrece una ventaja financiera: le permitirá recuperar recursos para reducir parte de la deuda contraída con motivo de la adquisición de Telefónica, mientras mantiene ingresos por los acuerdos mayoristas con el nuevo operador.

Cómo será la migración de Movistar a Tuenti

La transferencia de los usuarios se realizará gradualmente y deberá garantizar la continuidad del servicio.

Según los documentos difundidos por Telecom y los detalles analizados por Carrier, los clientes afectados -que no podrán elegir pasarse o no- serán notificados por Telefónica Móviles Argentina sobre la cesión de su relación contractual.

El traspaso incluirá los contratos, los números telefónicos, los historiales comerciales, las promociones vigentes y los saldos no consumidos en el caso de las líneas prepagas.

En principio, los usuarios no deberán solicitar una portabilidad numérica individual para que se produzca la transferencia, porque el procedimiento se instrumentará mediante la cesión de las relaciones contractuales.

La documentación regulatoria establece que el cambio no debe generar costos para los abonados.

Metrotel utilizará la marca Tuenti mediante una licencia exclusiva otorgada por TMA. La denominación se aplicará a los servicios móviles para consumidores y empresas, así como a la banda ancha y telefonía fija residencial.

Esta decisión implica una transformación significativa de Tuenti, que hasta ahora funcionaba como una segunda marca de Movistar orientada principalmente a usuarios jóvenes, con contratación digital y planes prepagos.

La nueva Tuenti deberá atender también a clientes provenientes de planes pospagos, servicios corporativos y conexiones residenciales de internet fijo, segmentos con necesidades comerciales y de atención muy diferentes.

Uno de los principales desafíos será la retención de la cartera transferida. Aunque el proceso permita conservar la numeración y las condiciones comerciales, los usuarios mantendrán el derecho de cambiar de prestador.

Personal y Claro podrán aprovechar esa transición para intentar captar clientes mediante promociones, descuentos y nuevas ofertas comerciales. En ese sentido, la migración no asegura que Metrotel conserve indefinidamente la totalidad de las seis millones de líneas recibidas.

La nueva Metrotel y sus accionistas: Blaquier, Caputo y Booth

La aprobación del directorio de Telecom se produjo pocos días después de un cambio de propietarios en Metrotel. Como informó este medio, los empresarios Luis María Blaquier y Sebastián Caputo adquirieron, mediante Nippur Fiber Holdings, el 51% de Metrotel.

El 49% restante quedó en manos de Beacon, vinculado al inversor estadounidense Ralph Booth, antiguo accionista del Grupo Clarín. Booth estuvo vinculado al holding desde 1999, cuando Goldman Sachs adquirió el 18% de su capital por US$ 500 millones. En 2012, compró por aproximadamente US$75 millones el 9,11% que todavía conservaba el banco estadounidense y permaneció como accionista hasta 2017, cuando vendió su participación a los socios controlantes del grupo encabezado por Héctor Magnetto.

La transacción implicó la salida de los fondos Riverwood Capital y Blackstone, que controlaban Metrotel desde 2017.

El cambio accionario resulta relevante porque modifica el perfil del negocio. Hasta ahora especializada en conectividad corporativa, enlaces dedicados, infraestructura de fibra óptica y servicios mayoristas, Metrotel deberá incorporar una operación comercial masiva, con sistemas de facturación, atención al cliente, canales de venta y soporte técnico adecuados para millones de conexiones.

La empresa conservará como director ejecutivo a Sebastián Bardengo, quien antes de asumir en Metrotel, en 2023, había integrado durante cinco años el directorio y el Comité Ejecutivo de Telecom Argentina.

Bardengo también fue managing director del Grupo Clarín y presidente de Cablevisión Holding, antecedentes que Convercom.info detalló en agosto, cuando informó que Telecom había propuesto a Metrotel como candidata para recibir los activos sujetos a desinversión.

La relación histórica entre las empresas constituye una característica particular de la operación, aunque el regulador aprobó a Metrotel como adquirente independiente.

Un negocio que Metrotel ya había intentado adquirir

La compra de los activos de Movistar tampoco representa el primer acercamiento de Metrotel al negocio de Telefónica Argentina.

Durante el proceso de venta de la filial española, a comienzos de 2025, Metrotel participó junto con Corporación América en las negociaciones para adquirir la compañía.

Según información publicada por Perfil y La Nación, aquella propuesta económica habría quedado aproximadamente un 15% por debajo de la presentada por Telecom, que finalmente adquirió la totalidad de las operaciones por US$ 1245 millones.

La desinversión exigida por Defensa de la Competencia permitirá ahora que Metrotel acceda a una parte significativa de los activos de Telefónica mediante una operación sustancialmente menor.

La empresa también incorporará un negocio que no formaba parte de su actividad principal: la atención masiva de usuarios móviles y residenciales. En 2021, Metrotel había vendido su cartera de clientes residenciales de internet a TotalNet para concentrarse en el segmento corporativo, decisión que Convercom.info informó oportunamente.

Cinco años después, la compañía realizará el movimiento inverso, aunque a una escala muy superior.

Telecentro, iPlan y la disputa por el tercer lugar del mercado

La creación del nuevo operador móvil coincide con otra transformación relevante del mercado argentino de telecomunicaciones: la adquisición de iPlan por parte de Telecentro.

La empresa controlada por la familia Pierri acordó comprar iPlan por aproximadamente US$260 millones, incorporando un operador de fibra óptica con presencia en el segmento corporativo y residencial de mayor poder adquisitivo.

La comparación resulta particularmente relevante para dimensionar el nuevo mapa competitivo.

Telecentro e iPlan fortalecerán su posición en servicios fijos, pero no cuentan con el espectro radioeléctrico propio necesario para competir en igualdad de condiciones con los operadores móviles nacionales.

Metrotel, en cambio, recibirá frecuencias y una cartera inicial de seis millones de líneas, además de acceso a infraestructura y servicios mayoristas.

Carrier considera que esta combinación permitirá a Metrotel posicionarse como el tercer gran operador de telecomunicaciones del país, aunque introduce una distinción importante.

Si el tamaño de las compañías se mide por facturación, Telecentro conserva actualmente el tercer puesto, especialmente después de adquirir iPlan. En cambio, si se compara la cantidad de clientes, Metrotel pasaría a ocupar claramente esa posición.

Por lo tanto, ambas empresas podrían protagonizar una competencia por el tercer lugar del mercado de telecomunicaciones integradas, aunque con modelos de negocio diferentes.

Tres operadores móviles, pero una estructura competitiva diferente

La venta a Metrotel configura uno de los principales resultados de la intervención de Defensa de la Competencia sobre la adquisición de Telefónica.

Con esa compra, Telecom había incorporado el negocio de Movistar a una estructura que ya comprendía Personal, Flow y servicios de conectividad fija, móvil y audiovisual.

La concentración motivó la intervención del Gobierno y posteriormente la imposición de una desinversión obligatoria destinada a mantener tres operadores móviles nacionales.

Sin embargo, el nuevo mercado será diferente del que existía antes de febrero de 2025.

Personal conservará una escala considerablemente mayor después de integrar buena parte del negocio de Movistar. Claro mantendrá su infraestructura y presencia nacional, mientras que Metrotel comenzará con una cartera significativa, pero todavía deberá consolidar su autonomía operativa.

El nuevo competidor dependerá inicialmente de infraestructura y servicios provistos por Telecom, la misma empresa de la que recibirá millones de conexiones.

El desafío será garantizar que esa dependencia inicial no limite su capacidad para desarrollar redes propias, diseñar ofertas comerciales y competir efectivamente en el mediano y largo plazo.

La verdadera prueba de la desinversión no será solamente completar la transferencia de seis millones de líneas móviles, sino determinar si Metrotel consigue retenerlas, sostener la calidad de sus servicios y transformar una obligación regulatoria impuesta a Telecom en un negocio comercialmente sostenible.


HR-CNV-14102026

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